Reseñas

El gran viaje (2025)
E
Esteban Valladares Arce31 de julio de 2026
Esteban Valladares Arce31 de julio de 2026"EL GRAN VIAJE" (Planètes) es una fábula animada experimental sobre la odisea de cuatro aquenios de diente de león sintientes en un planeta extraterrestre, con la misión de encontrar el suelo ideal para florecer como unos bellos dientes de león. Dirigida por Momoko Seto —con una visión poética y equitativa hacia las formas de vida—, su obra se distingue principalmente por la absoluta carencia de diálogos, encontrando sus fortalezas dentro la ingeniosa construcción de sus personajes para volverlos improbablemente entrañables. Pues, se les ha otorgado un propio lenguaje verbal y corporal, inspirándose en la biología de las semillas de diente de león.
Asimismo, para ejecutar una narrativa ecológica con un estilo documentalista, se apoya en la convergencia de diversas técnicas cinematográficas: animación digital para los cuatro héroes, la construcción de maquetas para escenografías y una extensa fotografía timelapse de diversos seres vivos en la vida real. De igual forma, se apoya en un diseño sonoro envolvente y distinguido para cada uno de los biomas que conforman este planeta distante. Aun así, esta ambientación extraterrestre no resulta tan alejada de nosotros. Porque se encuentra fuertemente vinculada con entornos y componentes terrícolas.
De hecho, la filmación de seres terrícolas ha sido presentada dentro de la cinta como un misterio místico en una galaxia lejana. Así, la aventura de estos cuatro entes minúsculos trasciende a una exposición sobre las bellezas de nuestro propio planeta, aprovechando el contexto de fantasía/ciencia ficción para enaltecerlas como una rareza exótica por descubrir. La dirección de arte agarra elementos de nuestra realidad para convertirla en una naturaleza cuyo concepto es una hipérbole que exacerba el sentimiento de fascinación.
Por ello, a nivel cinematográfico y sonoro, la odisea interplanetaria titular resulta ser subliminalmente cercana a conexiones humanas (aunque no veamos a ningún humano), así como familiar a la biología terrícola (aunque estemos muy lejos de la Tierra). Además, ese nivel de empatía que la cinta genera hacia otra especie de seres vivos (como los dientes de león) resulta fundamental para consolidar el propósito de la cinta.
Porque, más allá de la técnica visual, la infancia de Seto ha sido clave para cimentar la visión y el mensaje de la cinta hacia la raza humana. Su película es una representación de la migración como un fenómeno de la naturaleza que debemos abrazar y aceptar. Por tanto, merecemos una oportunidad de tener nuestra aventura durante el tiempo que dure esta vida.
En conclusión, “EL GRAN VIAJE” es una sorpresa agridulce, capaz de cautivar tanto a niños como a adultos. Definitivamente, no será una historia comercial convencional. Para el espectador común, se requerirá de un esfuerzo adicional para comprometerse con la aventura. En cambio, es una óptica madura y contemplativa hacia un cuarteto de seres vivos a los que posiblemente todos hemos dado por sentado en algún punto de nuestras vidas.
La vida sabrá cómo volver de donde fue sepultada. Tiene el poder de renacer del polvo para continuar con su eterna aventura. Su interminable evolución. Su silenciosa odisea.
Asimismo, para ejecutar una narrativa ecológica con un estilo documentalista, se apoya en la convergencia de diversas técnicas cinematográficas: animación digital para los cuatro héroes, la construcción de maquetas para escenografías y una extensa fotografía timelapse de diversos seres vivos en la vida real. De igual forma, se apoya en un diseño sonoro envolvente y distinguido para cada uno de los biomas que conforman este planeta distante. Aun así, esta ambientación extraterrestre no resulta tan alejada de nosotros. Porque se encuentra fuertemente vinculada con entornos y componentes terrícolas.
De hecho, la filmación de seres terrícolas ha sido presentada dentro de la cinta como un misterio místico en una galaxia lejana. Así, la aventura de estos cuatro entes minúsculos trasciende a una exposición sobre las bellezas de nuestro propio planeta, aprovechando el contexto de fantasía/ciencia ficción para enaltecerlas como una rareza exótica por descubrir. La dirección de arte agarra elementos de nuestra realidad para convertirla en una naturaleza cuyo concepto es una hipérbole que exacerba el sentimiento de fascinación.
Por ello, a nivel cinematográfico y sonoro, la odisea interplanetaria titular resulta ser subliminalmente cercana a conexiones humanas (aunque no veamos a ningún humano), así como familiar a la biología terrícola (aunque estemos muy lejos de la Tierra). Además, ese nivel de empatía que la cinta genera hacia otra especie de seres vivos (como los dientes de león) resulta fundamental para consolidar el propósito de la cinta.
Porque, más allá de la técnica visual, la infancia de Seto ha sido clave para cimentar la visión y el mensaje de la cinta hacia la raza humana. Su película es una representación de la migración como un fenómeno de la naturaleza que debemos abrazar y aceptar. Por tanto, merecemos una oportunidad de tener nuestra aventura durante el tiempo que dure esta vida.
En conclusión, “EL GRAN VIAJE” es una sorpresa agridulce, capaz de cautivar tanto a niños como a adultos. Definitivamente, no será una historia comercial convencional. Para el espectador común, se requerirá de un esfuerzo adicional para comprometerse con la aventura. En cambio, es una óptica madura y contemplativa hacia un cuarteto de seres vivos a los que posiblemente todos hemos dado por sentado en algún punto de nuestras vidas.
La vida sabrá cómo volver de donde fue sepultada. Tiene el poder de renacer del polvo para continuar con su eterna aventura. Su interminable evolución. Su silenciosa odisea.

Splash (1983)
F
FLORYS31 de julio de 2026
FLORYS31 de julio de 2026Una historia de amor entre una sirena y un simple mortal. En su momento, los efectos para caracterizar a este ser mitológico causaron furor

23 000 vidas (2026)
R
Ricardo A. Franco Farías30 de julio de 2026
Ricardo A. Franco Farías30 de julio de 2026'23000 Leben' en una película alemana de drama, basada en hechos reales recientes, que narra distintas misiones de rescate de migrantes en aguas internacionales. Buen rol protagónico de Louis Hofmann, pero la película no acierta al explotar muy poco los personajes de Mala Emde y Katharina Stark. El filme se sostiene al explorar los diversos conflictos logísticos y peligros detrás de los rescates, así como la persecución legal y mediática contra los rescatistas, dejando de lado el debate migratorio. Gran despliegue actoral y buen uso de los efectos y los extras en las escenas dentro del agua.

Los creyentes (2026)
R
Ricardo A. Franco Farías30 de julio de 2026
Ricardo A. Franco Farías30 de julio de 2026'Los Creyentes' es una película española de thriller psicológico no muy bien desarrollada, al no manejar de la mejor manera la intriga detrás de su premisa. Actuación interesante por parte de José Coronado, y un buen acompañamiento de Stephanie Magnin, que alcanza para llevar la película hacia adelante. La trama misteriosa y las sub-tramas familiares no logran cuajar, y el ritmo no favorece mucho al filme. La dirección de Roger Gual, sin embargo, intenta dar mayor emoción a la película, cayendo en lo predecible, y con un giro argumental con poca fuerza.

Matrix (1999)
F
FortyLMC30 de julio de 2026
FortyLMC30 de julio de 2026The Matrix me pareció, dentro de su contexto, una película buenísima. No considero que sea perfecta: creo que es un guion algo predecible y los diálogos no destacan mucho; además, hay cosas que se sienten algo forzadas, como el romance de Trinity y Neo. Sin embargo, con un ritmo y una acción increíbles, una superproducción, dirección, música, personajes y escenas memorables, deja una reflexión filosófica sobre el destino, la fe y la posibilidad de vivir en una simulación, en lo que es una de las películas que marcaron la historia.
Puntuación: 85/100 (9/10)
Puntuación: 85/100 (9/10)

Amor a Cualquier Precio (2022)
U
User-150399417630 de julio de 2026
User-150399417630 de julio de 2026muy buena super recomiendo me encanta la quimica entre ellos

La Odisea (2026)
I
Ichabod Alexander30 de julio de 2026
Ichabod Alexander30 de julio de 2026Después de largos meses de controversias con el cast de actores, su comparación con obras pasadas como Troya de Wolfgang Petersen (que le ha favorecido mucho el tiempo ) y la tremenda miniserie de Andrei Konchalovski de 1997 titulada "La Odisea" (que si gustan verla, esta entera en YouTube).
Puedo decir con seguridad que La Odisea de Christopher Nolan es excelente en muchas áreas que sobrepasan las controversias y es visible para la mayoría de las audiencias, pueden juzgar la película por si mismos sin problema.
Sin embargo, creo que pudo haber manejado esto sin la necesidad de atraer publicidad negativa. Probablemente pudieron mejorar detalles como los trajes, el asunto de usar el término "Dad" en vez de "Father" si la vez en la versión en inglés y quizá haber aclarado este tema de Elliot Page como Sinon (que rumores decían que era Aquiles pero desconozco que sea legítima).
No la ví en IMAX porque acá en mi Ciudad solo la ocupan para las películas del Museo del Niño, pero puedo decir que esta es una película que fue 90% creada para experimentar en una pantalla grande.
En fín, ¿Me gustó y recomiendo "La Odisea" de Christopher Nolan?
- Si y si, tiene sus problemillas que podrían ni haber estado ahí, y la agenda "Woke" no se siente tan forzada como digamos Emilia Pérez o The Marvels.
No daré más spoilers pero si en una reseña mas detallada.
La Odisea de Nolan es un 7.5/ de 10
Puedo decir con seguridad que La Odisea de Christopher Nolan es excelente en muchas áreas que sobrepasan las controversias y es visible para la mayoría de las audiencias, pueden juzgar la película por si mismos sin problema.
Sin embargo, creo que pudo haber manejado esto sin la necesidad de atraer publicidad negativa. Probablemente pudieron mejorar detalles como los trajes, el asunto de usar el término "Dad" en vez de "Father" si la vez en la versión en inglés y quizá haber aclarado este tema de Elliot Page como Sinon (que rumores decían que era Aquiles pero desconozco que sea legítima).
No la ví en IMAX porque acá en mi Ciudad solo la ocupan para las películas del Museo del Niño, pero puedo decir que esta es una película que fue 90% creada para experimentar en una pantalla grande.
En fín, ¿Me gustó y recomiendo "La Odisea" de Christopher Nolan?
- Si y si, tiene sus problemillas que podrían ni haber estado ahí, y la agenda "Woke" no se siente tan forzada como digamos Emilia Pérez o The Marvels.
No daré más spoilers pero si en una reseña mas detallada.
La Odisea de Nolan es un 7.5/ de 10

La Odisea (2026)
J
Jorge A. Granados30 de julio de 2026
Jorge A. Granados30 de julio de 2026Contiene spoilers
La Odisea (2026): Me llamo Nadie
Cuando el cíclope le pregunta su nombre, Odiseo contesta que se llama Nadie. Es la mentira más antigua de la literatura occidental y también la más honesta: después de diez años de guerra, el hombre que quiere volver a casa ya no es nadie. El nombre lo va a recuperar hasta el final, y le va a costar sangre.
Nolan entendió eso. Todo lo demás —los ciento setenta y dos minutos, los monstruos, el presupuesto que no cabe en esta hoja— viene después.
El celuloide y el hombre
Es la primera película comercial filmada de principio a fin con cámaras IMAX de película. Van Hoytema, que lleva con Nolan desde Interestelar, dice que IMAX es la cámara que no miente. Gastaron más de dos millones de pies de negativo: unos seiscientos cuarenta kilómetros de celuloide.
Seiscientos cuarenta kilómetros para contar la historia de un señor que sólo quería llegar a su casa.
Hay una ironía ahí que la película no comenta y que le sienta bien. Los rollos duran tres minutos. Cada toma es una apuesta breve. Cuatro meses en mar abierto, arriba de un barco vikingo de verdad, para que el agua se vea como agua. Nolan sigue creyendo que si algo está frente a la cámara, la cámara se da cuenta. Es una fe antigua, casi campesina: la de quien desconfía de lo que no puede tocar.
Lo que Nolan dejó de hacer
Aquí está la noticia verdadera, la que nadie esperaba: no hay rompecabezas.
Nada de Memento, nada de Tenet. La narración es clásica, casi lineal, con los saltos temporales que ya venían en el poema —Troya regresa en flashbacks, y de paso el caballo, que no es de Homero sino de Virgilio, seis siglos más tarde—. Por una vez la complejidad está en el hombre y no en la arquitectura. Nolan bajó el andamio y dejó ver el edificio.
Y Troya no cae como victoria. Cae como una ciudad donde se mueren los que no debían. Después de que le reclamaran a Oppenheimer haberse ahorrado Hiroshima, esto se siente menos como corrección que como conciencia: la guerra deja de ser estrategia y se vuelve escombro. De ahí en adelante el viaje no es geográfico. Odiseo no huye del mar. Huye de lo que hizo.
Los que lo esperan
Matt Damon no compite con la estatua. Interpreta a un estratega cansado que pierde contra su propia culpa, y esa humildad es la mejor decisión de casting de la película.
Anne Hathaway saca a Penélope del mueble donde la habían dejado veinte siglos. Esperar, aquí, es un trabajo: administrar una casa tomada por buitres y no enloquecer. Zendaya hace de Atenea una conciencia y no una diosa —presencia serena, casi espectral, que acompaña sin resolver—. Charlize Theron convierte a Calipso en el episodio más ambiguo del recorrido, mezcla de compasión y egoísmo, y uno se queda queriendo más. Tom Holland sostiene a Telémaco con una firmeza que no le habíamos visto. Robert Pattinson construye un Antínoo tan detestable que da gusto.
Y está John Leguizamo. Su Eumeo, el porquero fiel, tiene la humanidad que Anthony Quinn le prestaba a los peplums de los sesenta: unos cuantos minutos y ya es el corazón moral de todo el asunto.
Los monstruos, filmados como horror
Polifemo, Circe, Escila, Caribdis, las Sirenas. Nolan no los trata como criaturas de espectáculo fantástico sino como pesadilla: oscuridad, sonido, fuera de campo. Lo que no se ve asusta más que lo que se muestra, y esa lección la había olvidado el cine grande. Göransson, por su parte, entendió algo que Zimmer casi nunca le permitió: la música no necesita gritar para ser épica. Percusión, texturas raras, silencios calculados. Acompaña en lugar de competir.
Los defectos, porque los hay
El diálogo moderno tropieza con el mundo antiguo más de una vez. Nolan sigue explicando emociones que la puesta en escena ya había dicho sola. La paleta oscura y desaturada vuelve, terca. Y darle a Lupita Nyong'o el doble papel de Helena y Clitemnestra es una ambición que no se sostiene: se parecen demasiado y confunden al que no trae la mitología fresca. Mia Goth, capaz de volver amenaza cualquier fragilidad, queda desperdiciada como Melanto.
Con todo eso, la película nunca se detiene. Tres horas y ni un bostezo.
Un detalle local, y no menor. Nolan filmó al 100% en IMAX 1.43:1. Ninguna sala del país proyecta ese formato. En una sala convencional, en Scope, vemos cerca del sesenta por ciento de lo que él encuadró: lo que se recorta no son los lados, es el cielo y el suelo. Uno paga el boleto y ve una película amputada por arriba y por abajo.
También eso es una odisea: llegar, pero llegar incompleto.
Y quizá por eso la película pega distinto aquí. En esta tierra sabemos de gente que se va y tarda años en volver, y de casas donde se guarda una silla vacía por si acaso. Penélope tejiendo y destejiendo no es mitología griega. Es cualquier cocina de este estado a las once de la noche.
No será la mejor película de Nolan. Es, sin duda, la más generosa: un espectáculo enorme que no da por tonto al espectador, en una industria que ya casi no
Cuando el cíclope le pregunta su nombre, Odiseo contesta que se llama Nadie. Es la mentira más antigua de la literatura occidental y también la más honesta: después de diez años de guerra, el hombre que quiere volver a casa ya no es nadie. El nombre lo va a recuperar hasta el final, y le va a costar sangre.
Nolan entendió eso. Todo lo demás —los ciento setenta y dos minutos, los monstruos, el presupuesto que no cabe en esta hoja— viene después.
El celuloide y el hombre
Es la primera película comercial filmada de principio a fin con cámaras IMAX de película. Van Hoytema, que lleva con Nolan desde Interestelar, dice que IMAX es la cámara que no miente. Gastaron más de dos millones de pies de negativo: unos seiscientos cuarenta kilómetros de celuloide.
Seiscientos cuarenta kilómetros para contar la historia de un señor que sólo quería llegar a su casa.
Hay una ironía ahí que la película no comenta y que le sienta bien. Los rollos duran tres minutos. Cada toma es una apuesta breve. Cuatro meses en mar abierto, arriba de un barco vikingo de verdad, para que el agua se vea como agua. Nolan sigue creyendo que si algo está frente a la cámara, la cámara se da cuenta. Es una fe antigua, casi campesina: la de quien desconfía de lo que no puede tocar.
Lo que Nolan dejó de hacer
Aquí está la noticia verdadera, la que nadie esperaba: no hay rompecabezas.
Nada de Memento, nada de Tenet. La narración es clásica, casi lineal, con los saltos temporales que ya venían en el poema —Troya regresa en flashbacks, y de paso el caballo, que no es de Homero sino de Virgilio, seis siglos más tarde—. Por una vez la complejidad está en el hombre y no en la arquitectura. Nolan bajó el andamio y dejó ver el edificio.
Y Troya no cae como victoria. Cae como una ciudad donde se mueren los que no debían. Después de que le reclamaran a Oppenheimer haberse ahorrado Hiroshima, esto se siente menos como corrección que como conciencia: la guerra deja de ser estrategia y se vuelve escombro. De ahí en adelante el viaje no es geográfico. Odiseo no huye del mar. Huye de lo que hizo.
Los que lo esperan
Matt Damon no compite con la estatua. Interpreta a un estratega cansado que pierde contra su propia culpa, y esa humildad es la mejor decisión de casting de la película.
Anne Hathaway saca a Penélope del mueble donde la habían dejado veinte siglos. Esperar, aquí, es un trabajo: administrar una casa tomada por buitres y no enloquecer. Zendaya hace de Atenea una conciencia y no una diosa —presencia serena, casi espectral, que acompaña sin resolver—. Charlize Theron convierte a Calipso en el episodio más ambiguo del recorrido, mezcla de compasión y egoísmo, y uno se queda queriendo más. Tom Holland sostiene a Telémaco con una firmeza que no le habíamos visto. Robert Pattinson construye un Antínoo tan detestable que da gusto.
Y está John Leguizamo. Su Eumeo, el porquero fiel, tiene la humanidad que Anthony Quinn le prestaba a los peplums de los sesenta: unos cuantos minutos y ya es el corazón moral de todo el asunto.
Los monstruos, filmados como horror
Polifemo, Circe, Escila, Caribdis, las Sirenas. Nolan no los trata como criaturas de espectáculo fantástico sino como pesadilla: oscuridad, sonido, fuera de campo. Lo que no se ve asusta más que lo que se muestra, y esa lección la había olvidado el cine grande. Göransson, por su parte, entendió algo que Zimmer casi nunca le permitió: la música no necesita gritar para ser épica. Percusión, texturas raras, silencios calculados. Acompaña en lugar de competir.
Los defectos, porque los hay
El diálogo moderno tropieza con el mundo antiguo más de una vez. Nolan sigue explicando emociones que la puesta en escena ya había dicho sola. La paleta oscura y desaturada vuelve, terca. Y darle a Lupita Nyong'o el doble papel de Helena y Clitemnestra es una ambición que no se sostiene: se parecen demasiado y confunden al que no trae la mitología fresca. Mia Goth, capaz de volver amenaza cualquier fragilidad, queda desperdiciada como Melanto.
Con todo eso, la película nunca se detiene. Tres horas y ni un bostezo.
Un detalle local, y no menor. Nolan filmó al 100% en IMAX 1.43:1. Ninguna sala del país proyecta ese formato. En una sala convencional, en Scope, vemos cerca del sesenta por ciento de lo que él encuadró: lo que se recorta no son los lados, es el cielo y el suelo. Uno paga el boleto y ve una película amputada por arriba y por abajo.
También eso es una odisea: llegar, pero llegar incompleto.
Y quizá por eso la película pega distinto aquí. En esta tierra sabemos de gente que se va y tarda años en volver, y de casas donde se guarda una silla vacía por si acaso. Penélope tejiendo y destejiendo no es mitología griega. Es cualquier cocina de este estado a las once de la noche.
No será la mejor película de Nolan. Es, sin duda, la más generosa: un espectáculo enorme que no da por tonto al espectador, en una industria que ya casi no

Megalodón (2018)
E
Edgar Misael30 de julio de 2026
Edgar Misael30 de julio de 2026Contiene spoilers
gran película, la animación del Med es muy buena lograron capturar su escencia y proyectarla

Tiempos violentos (1994)
T
T. A. J.30 de julio de 2026
T. A. J.30 de julio de 2026Una película con conversaciones interminables, a veces absurdas, a veces ridículas pero siempre interesantes. Llena de violencia y humor.


















