En busca del cine weird: la presentación del libro que analiza lo raro y lo espeluznante en el séptimo arte

Reseñas generales

“En las páginas que siguen no solo vamos a tomarnos el atrevimiento de definir películas, sino que además corremos el riesgo de intentar especificar un género cinematográfico que, quizá, no exista”, escribe Marcelo Acevedo en el libro En busca del cine weird, editado por la Revista 24 Cuadros. Y esa misma sensación de bucear entre signos de una “sensibilidad”, un “modo cinematográfico” o un “género fluido” ocurrió también en la presentación de la obra el pasado viernes 27 de junio, en la librería La Libre, en la charla dictada por el escritor antes nombrado, por el director de la revista, Fabio Vallarelli, y por la escritora, traductora y tallerista Mallory Craig-Kuhn, que también contó con participación de la audiencia. 

 

La Revista 24 Cuadros nació hace 18 años, en el 2007, y en el transcurso de su existencia lanzó 40 números en formato digital, así como diferentes antologías recopilatorias como Compendium - Lo mejor de la Revista 24 Cuadros. El volumen de notas creció hasta tal punto que se tomó la decisión de empezar a publicar libros, con En busca del cine weird como primer ejemplar de esta nueva etapa. 

 

La obra, compuesta por 12 artículos y un prólogo del reconocido director Cristian Ponce, es imprescindible para entender el movimiento dentro de lo cinematográfico. Marcelo Acevedo, Agustina Osorio, Adriano Duarte, Ana Novaro, Alejandro Di Toto, Mariano Castaño, Néstor Fonte, Fabio Vallarelli y Pablo Giménez develan diferentes mundos, autores y obras que suelen trabajar lo weird, cada uno con su estilo, contexto y huella autoral particular. 

El libro Lo raro y lo espeluznante de Mark Fisher se convierte en el faro para la mayoría de los autores que, tomándolo como marco teórico, navegan lo weird tanto con incisivo lente análitico como con claridad amena, por obras como In the Mouth of Madness de Carpenter, Under the Silver Lake de David Robert Mitchell, Lamb de Valdimar Johannsson, Primer de Shane Carruth, Rubber de Quentin Dupieux o filmografías como la de Panos Cosmatos, Yorgos Lanthimos o Brandon Cronenberg. De los textos no quedan exentos artículos que se zambullen en hilos conceptuales como el tratamiento de ficciones de la “Zona”, una fascinante genealogía del género en el cine argentino o la hauntología. Así, la obra editada por Vallarelli y asesorada por Acevedo y Duarte se transforma en un necesario trabajo editorial que viene a llenar un hueco dentro del rubro, y con más que acertados y reveladores textos.

 

Una charla invadida por lo raro y lo espeluznante

 

“Decidimos pensar en hacer un libro pensando en el weird relacionado con el cine, que quizás es un concepto que está más asociado a la literatura. En el último tiempo, veníamos viendo en la literatura latinoamericana emergente, en algunas notas o en algunas películas, una suerte de trabajo más sobre climas, sobre construcción de determinada cuestión más sensorial con relación a la puesta en escena y a la transmisión de las películas y que eso se imponía a veces sobre el relato cinematográfico”, abre la charla Vallarelli, en diálogo con Craig-Luhn y Acevedo.

 

Acevedo emplaza tanto en la charla como en el artículo homónimo del libro, “En busca del cine weird”, a la película Altered States de Ken Russell como un hito fundacional audiovisual del new weird, una obra inicialmente escrita por el reconocido guionista Paddy Chayefsky y basada en su propio libro, que trata acerca de un científico y profesor de psicología, Edward Jessup, que decide combinar sus experiencias en tanques de privación sensorial, con poderosas drogas alucinógenas. Según Acevedo, la ficción weird encuentra su semillero en las obras de escritores pulp de principios de los años 20 como Lovecraft y su séquito (Robert Bloch, Clark Ashton Smith, August Derleth, etc.) y alcanzó una renovación con los cuentos de Borges, específicamente en “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, en donde el universo concentrado en un libro apócrifo se derrama en la realidad fáctica. Un eco de este cuento se puede encontrar en In the Mouth of Madness de John Carpenter, que está dentro del mismo grupo que Altered States. “Son películas que comparten ciertas características que se pueden englobar ahí y lo que yo también vi es que todo o mucho del cine del 2000 para adelante y de la literatura bebe mucho de ese cine de los 80s, en particular de cierto tipo ligado al body horror, al folk horror o al horror cósmico”, explica Acevedo.

La charla entre Marcelo Acevedo, Fabio Vallarelli y Mallory Craig-Kuhn se dio en la librería La Libre. Foto: Mariano Castaño.

Mallory Craig-Kuhn, especialista en ciencia ficción, new weird y novela negra y autora de Divino neón, ofrece su visión de la corriente con una sugerente metáfora: “Es una sensación que podemos quizás imaginarnos cuando estamos subiendo una escalera y pensamos que ya no hay escalones, pero de pronto pisamos uno y estamos ‘oh no, caramba’. Esa sensación de ‘¿Dónde estoy?’. Hay como un corrimiento de lo que se esperaba de la realidad, de nuestra percepción de la realidad”. Como ejemplo literario, pone a Escaladores de M. John Harrison, que como aclara Craig-Kuhn, no es exactamente new weird pero tiene características propias de él, en donde lo que no se dice y el cómo no se dice cobra una relevancia fundamental.

 

En ese sentido, la corriente literaria new weird nació en el 2002 con el prólogo que le realizó Harrison a la novela corta de China Miéville, El Azogue. El marco teórico detrás de los principales componentes del movimiento lo desarrolló Mark Fisher en el ya nombrado Lo raro y lo espeluznante. El concepto de lo unheimlich de Freud, “lo extraño dentro de lo familiar, lo extrañamente familiar, lo familiar como extraño; la manera en la que el mundo doméstico no coincide consigo mismo”, es el puntapié de Fisher para explicar lo raro, en el sentido que es lo que no debería estar allí”, que “trae al dominio de lo familiar algo que, por lo general, está más allá de esos dominios” y que funciona de forma muy similar al collage surrealista: la conjunción de elementos disímiles entre sí en un mismo espacio. Para Acevedo, la corriente literaria del new weird bebe principalmente de las películas de los años ochenta, al tornarse más accesibles con el VHS.

 

La manera en la que esto se suele expresar en el cine, desarrolla Vallarelli, es mediante una puesta en escena con un gran foco en la atmósfera por sobre la narrativa y en la prioridad de lo que “no se dice” o no se muestra (el fuera de campo), también ligado a las restricciones de presupuesto de este tipo de producciones. Pone como ejemplo a The Invitation de Karyn Kusama: “Vos ves la película y lo que está pasando es que son dos personas que van a una reunión con un grupo de amigos. Y sin embargo, todo el tiempo lo que te está diciendo la puesta en escena es que acá está pasando otra cosa”, afirma.

The Invitation (2015) | MUBI
En The Invitation de Karyn Kusama se construye una atmósfera weird elaborada más que nada por una sólida puesta en escena.

Como ejemplos ilustrativos, mencionan películas tan disímiles pero coincidentes entre sí como Si muero antes de despertar, Mandy o Event Horizon, el cual Acevedo compara con Alien en el sentido de que ambas son obras de horror cósmico, pero una es weird (Event Horizon) y la otra no (Alien). “Justamente Fisher pone como ejemplo un agujero negro como como algo extraño. Y lo contrasta con un vampiro. ¿Por qué? Porque un vampiro es un ser que ya es parte cotidiano nuestro: ya tiene una mitología, sabemos de dónde viene. En cambio, un agujero negro es mucho más difícil de explicar. En este caso tenemos un alien que, por más extraño que sea y por más diseño de H. R. Giger que tenga, sigue siendo un extraterrestre. En Event Horizon hay una nave con un núcleo que abre un agujero espacio-temporal, una especie de agujero negro. Ahí es donde la cosa se pone extraña y donde no se puede explicar qué está pasando”, expone Acevedo.

 

Según Vallarelli, y basado en Krakauer, hay una visión de lo que se impone culturalmente y no está tan ligado al poderío industrial capitalista de Estados Unidos como influencia, sino más bien a que “hay una serie de obras que cada vez están más dialogando con alguna cuestión de pensar el mundo” y que Fisher lo estudia en el contexto del “aceleracionismo del capitalismo”. Acevedo agrega en este sentido que la realidad es ya tan compleja que los géneros tradicionales no logran estar al día para representarlo: “Estamos viviendo en un mundo raro. Ya no alcanza con el cyberpunk. Hoy estás corriendo porque la realidad corre”, afirma.

 

Ejemplos del new weird se multiplican tanto del lado de quienes dictan la charla como del público, con un intercambio que por momentos se torna en debate: las obras de Tarkovski como Solaris, la filmografía de Lynch con casos excepcionales como Twin Peaks o Mulholland Drive, predecesores del género como Cat People, series como Copenhagen Cowboy de Nicolas Winding Refn, adaptaciones fallidas de obras literarias como The City and the City de Tom Shankland (basado en la novela homónima de China Miéville) o recientes ejemplos que incluyen elementos weird como The Surfer de Lorcan Finnegan.

Twin Peaks Video Recaps Previous Seasons
Twin Peaks es un notorio ejemplo de cine weird.

La charla se bifurca por los tropos de este tipo de cine, en donde elementos como los portales (The Void), las ruinas o las zonas (Stalker, Annihilation) se suelen repetir en distintas ficciones. Mallory Craig-Kuhn agrega que hay una lógica narrativa que “exige dejar de lado el verosímil con el que abordamos esta realidad”, pero que implica también seguir leyendo el libro (o seguir viendo la película): “No vas a entender, no va a ser cómodo, pero bancátela”. A lo que Vallarelli concluye: “Y sobre todo cómo pensar eso desde lo cinematográfico la posibilidad de que la puesta en escena sea más narrativa que la trama o igual de narrativa que la trama y que la obra pueda ser coherente aunque esos dos caminos no necesariamente estén transitando juntos. Con muchas de estas películas que nosotros categorizamos dentro de lo new weird hay un corrimiento de la trama con la puesta en escena, pero la película construye su propia coherencia”.


Nota por Alex Dan Leibovich | Periodista | Redactor en Peliplat y Erramundos.


Publicado el 30 de junio del 2025, 5.10 PM | UTC-GMT -3.


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Comentarios 3

C
cinejuanita3 de julio de 2025
Otro artículo genial. Nunca se me ocurrió que Event Horizon fuera el primo raro de Alien, pero ahora no lo puedo dejar de ver.
D
David Juan Jose1 de julio de 2025
Estuve en la presentación, la charla me la hizo tarde/noche del viernes. ¡Un lujo! Empecé a leer las primeras páginas del libro, como quien se saca el gusto de oler su libro nuevo y repasar las primeras líneas: no pude soltarlo en todo el viaje de vuelta a casa.
J
Jeroo Casco1 de julio de 2025
Como amante del cine weird leo algunos de los títulos que pusiste y aplaudo de pie. Agregaría que Ari Aster, y es una suerte de premonición quizás, va a ir inclinando la balanza para ese lado. Lo del "elevated horror" fue la prueba de fuego, el verdadero Ari renació con Beau is Afraid y va a ser cada vez más...weird. jajaj

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