El gótico en el cine: Cat People, The Innocents y The Haunting

Reseñas generales

El gótico fue un movimiento cultural que transcurrió en Europa durante los siglos XVIII y XIX. Fue una reacción a la ilustración y al industrialismo, a cuales enfrentó desde la irracionalidad, el terror y lo sobrenatural. “Lo irracional, silenciado durante todo el Iluminismo, irrumpe en el arte fantástico de Sade y Goya, y en la ficción de horror”, escribe Rosemary Jackson en su fantástico ensayo Fantasy: literatura y subversión. Los castillos, los dobles y los vampiros, por ejemplo, comienzan a ser figuras usadas en este movimiento para expresar lo inefable, lo que no se encuadra en la razón.

 

En ese sentido, también se podrían rastrear películas que si bien, por obvias razones, no formaron parte del auge del movimiento que involucró a escritores como Mary Shelley, Bram Stoker, Oscar Wilde o Edgar Alan Poe, sí corresponden a sus motivos y subtextos. A la par que la literatura de escritores del siglo XX que hicieron uso de lo gótico, como Shirley Jackson o Stephen King, hubo películas que también contienen la semilla del gótico. La otredad, la psique atormentada de los personajes, la sexualidad reprimida, los espacios oscuros, la oposición entre razón e irracionalidad y los juegos de luces y sombras están presentes muchas de las obras audiovisuales de este género, aunque cada elemento bajo una forma distinta.

 

Menos es más

La película comienza con la protagonista dibujando a una pantera en el zoológico.

Cat People (1942) nació para ser una película clase B, es decir, una de menor presupuesto que acompañara a otra función de mayor presupuesto. Val Newton, el visionario productor de RKO, le encargó una película a Jaques Torneau. El resultado de alguna forma se traduce en “más límites, mayor creatividad”; en orden de maximizar los recursos, el director se las ingenió para dar terror siendo lo más sutil posible, sin tener que recurrir a la espectacularización o a grandes efectos especiales.

 

La trama sigue a Irena Dubrovna, una mujer que conoce a un hombre llamado Oliver Reed en un zoológico, mientras ella dibuja una pantera. Su relación se vuelve más cercana y hasta se casan pero no tienen relaciones o siquiera un beso. La razón: ella provendría de un pueblo de Serbia en donde cayó una maldición, por la cual sus habitantes podrían llegar a convertirse en panteras si llegara a sentir emociones fuertes. 

Cat People (1942) – Seeing Things Secondhand
El trabajo con el fuera de campo es magistral en tanto transmisor de miedos.

Durante el transcurso de la película, Reed acude al psicólogo para intentar ayudar a su esposa. La oposición entre una ciencia que estudia la psique humana y lo ominoso que esconde Dubrovna se profundiza a lo largo de secuencias en las que lo sobrenatural aparece de manera sutil y elegante, debido al poco presupuesto. Esto, sin embargo, va en favor de la trama y fue algo revolucionario para la época.

 

La ausencia de música en escenas siniestras, el gran uso de fuera de campo para lo sobrenatural y la utilización del ahora tan saturado jumpscare provocan miedo sin necesidad de medios grandilocuentes. Por otro lado, secuencias como la de Alice Moore siendo atacada en la pileta o la de la otra supuesta mujer pantera saludando a la protagonista en el café transmiten lo siniestro con tan solo las interpretaciones y las líneas. La audiencia rellena con su imaginación lo que no se muestra en pantalla.

La secuencia de la pileta esta bien trabajada tanto en el fuera de campo como en el uso del sonido, sin música alguna.

En esta película, a diferencia de las otras dos analizadas, el espacio central es toda la urbe de Nueva York, al transcurrir en sus calles, negocios y también en algunos interiores de casas. El gran manejo de luces y sombras en la obra suma al núcleo gótico, tanto con la atmósfera que logra como con el motivo de los opuestos contrarios que se encuentran en el movimiento.

 

Esta dualidad, también remarcada por Rosemary Jackson, (“El dualismo es temáticamente fundamental en el gótico del siglo diecinueve. Ahí se desarrolla una reconocible literatura del doble”), se manifiesta en la naturaleza de Dubrovna: mujer y pantera. Este dualismo se ve a su vez reflejado en la psique atormentada de la protagonista, quien no encuentra paz durante toda la obra, hasta llegar a su misma muerte en el mismo lugar en donde comenzó la obra, en el zoólogico, convertida en pantera.

Unwelcome, Outcast and Alone: Otherness in 'Cat People' (1942)
La dualidad de la protagonista: mujer y pantera.

Jackson habla también de la capacidad del fantasy como subvertor de órdenes, y no como mero escapismo; es un género capaz de expresar lo que no se pudo expresar en la época en la que fue producido de manera literal o realista. Y Cat People también contiene ese aspecto, ya que bien se puede interpretar a la obra como una crítica a lo que la sociedad dictamina que debe hacer una mujer: casarse y tener hijos. Dubrovna, justamente, y a diferencia de la otra mujer en la película, Alice Moore (que, de todas formas, se muestra como alguien empoderada para el momento), no se ajusta a los cánones de la sociedad y esa “otredad” se ve vertida en su incapacidad para adaptarse, para ser solamente mujer; también es pantera.

 

Una ambigüedad sostenida 

 

The Innocents (1961) está basada en la famosa obra de Henry James, Otra vuelta de tuerca. Fue publicada en 1898, y si bien tiene muchos elementos góticos, a lo largo de la historia se le fue dando también diferentes interpretaciones desde varias corrientes, como el marxismo o el feminismo. La película dirigida en 1961 por Jack Clayton (con guion co-escrito por nada más ni nada menos que Truman Capote) adapta aquella novela de forma magistral, convirtiéndola en una de las películas de terror más importantes del siglo XX (no por nada esta entre las favoritas de Martin Scorsese).

A Miss Giddens le es encomendada la tarea de cuidar a dos niños en la mansión de Bly Minor.

De nuevo, y como ocurre en las tres obras, una protagonista mujer. En este caso, Miss Giddens, interpretada por Deborah Kerr, una institutriz que recibe el trabajo de cuidar a dos niños en la mansión de Bly Minor. Y como ocurre en Cat People con Dubrovna, ella también está atormentada. La otredad y lo sobrenatural están representados en esta obra por fantasmas que ella presencia, y que serían la anterior institutriz y un anterior trabajador de la casa, ambos muertos.

 

Aquí, el tropo clásico del castillo gótico cobra la forma de una gran y laberíntica mansión en donde los personajes juegan a las escondidas y muchas veces se pierden en viejas habitaciones. El blanco y negro de esta película es tal vez el más preciosista de las tres obras, con una fotografía exquisita de la mano de Freddie Francis. Los claroscuros marcados profundizan la atmósfera siniestra del gótico, así como un gran manejo de cámara cuya marca principal es un primer plano con mucha profundidad de campo. Lo torcido y atormentado de los personajes se acrecientan cuando se ve el rostro de la institutriz adelante, mientras que atrás asoma lo inefable en el rostro de algún espectro.

El manejo de cámara es magistral con sus primeros planos con profundidad de campo para generar terror.

Una de las interpretaciones que se le fue dando a una obra que por mucho tiempo se creyó solo una historia de fantasmas, sin muchos más matices, es que en realidad los espectros serían producto de la imaginación tribulada de la institutriz. Fuera o no así, la ambigüedad de es un elemento clave para que el espectador saque sus propias interpretaciones, y esta se encuentra manejada de manera sublime, hasta el mismo final. Los extraños comportamientos de los niños podrían deberse tanto a una supuesta posesión por parte de los fantasmas, como también a la forma en la que están siendo criados sin padres, o causado por todo lo vivido allí.

 

En ese sentido, y referenciando nuevamente a Rosemary Jackson, lo subversivo en la obra, lo que emana significados que no están expuestos de forma literal, podría ser abusos recibidos por los niños o las cosas que vieron en las habitaciones de la gran casa que no deberían haber visto. Se deja entrever que tal vez podrían haber visto a los fallecidos trabajadores teniendo sexo entre sí, o tal vez algo más siniestro. 

La fotografía de la película resalta.

Adaptando a Shirley Jackson

 

No casualmente, La maldición de Hill House de Shirley Jackson fue aclamada por Stephen King, junto con Otra vuelta de tuerca de Henry James como las dos únicas grandes obras de terror en un siglo. Y The Haunting (1963), dirigida por Robert Wise, adapta con maestría la novela de Jackson para otorgar otra ficción gótica audiovisual. Las conexiones no se terminan allí, ya que Wise trabajó en la RKO, fue co-editor de Cat People y una de sus primeras obras como director fue la secuela de esa última, The Curse of the Cat People. No solo eso, sino que también fue director de grandes obras del siglo XX, como El día que detuvieron la Tierra, West Side Story o La novicia rebelde. 

THE HAUNTING (1963) | Exploring the Uncanny
La casa de Hill House es un protagonista más de la película.

En contraste con los espacios de las otras dos películas, en The Haunting la casa toma un rol central y protagónico. El comienzo de la película justamente hace un racconto de todos los tenebrosos sucesos que ocurrieron allí, dando por hecho la maldición que posee el lugar. Eso llama la atención del Dr. Markway, que decide hacer un experimento allí y para ello convoca a diferentes personas que estuvieron de alguna forma relacionadas con lo sobrenatural. De todos los llamados, solo responden dos mujeres y un hombre, cada uno de ámbitos diferentes. Y entre ellos, resalta la presencia protagonista de Eleanor Lance.

 

Como en las otras dos obras, lo atormentado también la persigue a ella: su madre murió recientemente y ella debió cuidarla por años, un peso enorme que también le trae culpas. En ella, la dualidad del gótico está más presente que nunca, en sus constantes diálogos internos, que parecerían ser de una persona dividida. Aquella faceta doble se ve reflejada cinematográficamente en el uso constante de espejos todo a lo largo de la película.

Mirroring Identity in Robert Wise's The Haunting (1963) - Horror Movie -  Horror Homeroom
El uso de espejos para reflejar la psique dividida de la protagonista.

Hill House es un espacio sumamente protagónico no solo por la gran y detallada escenografía, sino por el cómo está filmada. El manejo de cámara, los lentes usados, los techos y la iluminación entera de las habitaciones provocan incomodidad y aumentan la sensación de claustrofobia. La casa toma vida propia con sus pasillos laberínticos y sus sonidos omnipresentes, que como en Cat People, son utilizados, maximizando los recursos para generar terror mediante ellos y el fuera de campo.

 

Si bien se podría interpretar alguna ambigüedad en el relato, esta no está tan desarrollada como en The Innocents. Lo sobrenatural toma una forma bastante explícita y es percibida por todos los personajes, no solo por uno de ellos. Pero como en aquella obra y en Cat People, también se pueden entrever ciertos subtextos de lo que en aquella época no podía ser dicho de forma explícita. El rol de la mujer cobra un lugar central en la obra, y se podría interpretar cierta sexualidad reprimida en Eleanor. Lo opuesto ocurre en Theodora, una mujer mucho más empoderada y que hasta tal vez se podría ver como homosexual, dados los acercamientos implicitos entre las personajes.

The Haunting (1963) – The Movie Screen Scene
Los espacios estan diseñados para generar claustrofobia.

El gótico audiovisual

 

Cat People, The Innocents y The Haunting comparten diversos motivos de lo gótico y hasta ciertas semejanzas en su narrativa. Los espacios cerrados y claustrofobicos, los claroscuros del blanco y negro, las figuras centrales de las mujeres, lo sobrenatural y la psique atormentada de los personajes están presentes en las tres obras, que aparte trascendieron más allá de su género. Las tres películas se convirtieron en clásicos de culto. Sus muchas capas y su inteligente cinematografía las elevaron a tal status. Y sí, son películas góticas.


Nota por Alex Dan Leibovich | Periodista | Redactor en Clarín, Peliplat y Erramundos.


Publicado el 17 de enero del 2024, 4.33 PM | UTC-GMT -3.


Más notas relacionadas: Nosferatu: el relato gótico de la muerte y la doncella | El origen y los significados detrás de Nosferatu (1922) | Heretic: una nueva y fresca propuesta del terror social | In the Mouth of Madness: el poder de la ficción | El bebé de Rosemary: ¿por qué es un clásico? | Abrazo de madre: la resignificación del trauma


En caso de que te haya gustado la publicación se agradece mucho dándole me gusta, poniéndolo en favoritos, comentando y siguiéndome para colaborar en su difusión. ¡Gracias!

Comentarios 0

Todavía no hay comentarios.

De este autor