
A Caverna (2017)★ 6.1/10
Time Trap
- Ação
- Aventura
- Mistério
- Ficção Científica
Direção: Mark Dennis, Ben Foster
Roteiro: Mark Dennis
Um grupo de jovens acaba preso dentro de uma misteriosa caverna, onde descobrem que o tempo passa diferente embaixo da terra.
Elenco e equipe
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B
Bos_lutze8 de dezembro de 2021
Bos_lutze8 de dezembro de 2021Gostei
Po eu gostei bastante do filme, tem varios furos com a questão do tempo e tal
M
Mondipoto8 de dezembro de 2021
Mondipoto8 de dezembro de 2021Ridículo
Em 2800 os homens do futuro vão achar esse filme e vão dar muita risada da visão estereotipada e preconceituosa que os homens de 2017 tinham dos Homens das Cavernas.
R
Rosalinda8 de dezembro de 2021
Rosalinda8 de dezembro de 2021Péssimo
O filme não é ruim.. é MUITO RUIM! Pelamor, se poupem!
Quem fez deve ser rico e bancado pq não acredito que alguém iria financiar um filme desses.
Quem fez deve ser rico e bancado pq não acredito que alguém iria financiar um filme desses.
M
MuViFANTA8 de dezembro de 2021
MuViFANTA8 de dezembro de 2021Bom
Bom filme de ficção científica. Como todos eles este filme chega a nos deixar confusos. O final foi bom.
P
PenelopeZach8 de dezembro de 2021
PenelopeZach8 de dezembro de 2021Interessante
Pra quem gosta de sci-fi provavelmente irá gostar
A
Alma Raquel Alonso Lucena8 de abril de 2026
Alma Raquel Alonso Lucena8 de abril de 2026¿Qué harías tú si descubrieras una cueva donde el tiempo no fluye igual en todos los lugares… y además tuvieras al alcance la fuente de la eterna juventud? ¿Entrarías sabiendo que podrían pasar miles de años afuera mientras para ti solo transcurren unas horas?
Anoche me aventuré a ver en Netflix una locura visual llamada Time Trap (2017) película de ciencia ficción independiente de bajo presupuesto que se atrevió a jugar con una de las ideas más fascinantes del género: La premisa es mega alucinante.
En la trama un grupo de estudiantes universitarios entra a una cueva recóndita en Texas en busca de su profesor de arqueología, quien desapareció por investigar la “fuente de la juventud”.
El tema es que al ir por él, se encuentran con un evento súper extraño; ya que la cueva en sí es una anomalía temporal, una especie de distorsión del espacio-tiempo dividida en capas invisibles. Conforme más profundo se avanza, el tiempo se ralentiza drásticamente para quienes están adentro (horas en la cueva pueden equivaler a miles de años afuera). Es como si la caverna actuara como una “trampa del tiempo” natural (de ahí el título), donde el tiempo se “encapsula” en diferentes niveles, creando una dimensión temporal distorsionada que, según la historia, protege en su centro una fuente especial de agua con propiedades curativas.
Ahora, esta idea central es demasiado espectacular y merece aplausos. Se siente fresca, disruptiva y con un toque científico que si te invita a pensar y poner a volar tu imaginación. No es la típica historia de viajes en el tiempo con máquinas o agujeros de gusano; acá lo interesante reside en que el fenómeno es natural, misterioso y claustrofóbico.
La película se aventuró en un territorio que escasas veces se ha explorado y ello la hace destacar entre la avalancha de contenido predecible de Netflix.
Sin embargo, donde la idea sorprende, la ejecución no la sabe acompañar; es decir, el desarrollo del filme se percibe por momentos abstracto; y la verdad parece que los directores metieron todas sus grandes ideas en una licuadora, no obstante en la puesta en marcha los detalles NO ACABARON DE PULIRSE.
Hay instantes en los que la historia se mueve irónicamente con distorsión: solo quiero puntualizar que algunas decisiones de guion y ritmo podrían haber sido más ordenadas.
Las actuaciones son correctas (nada memorable, tampoco malas), y con una dirección más firme y un mejor enfoque en la edición, fácilmente podría haberse convertido en una pequeña obra maestra de la ciencia ficción indie.
El final es especialmente ambicioso y utópico, para nada lo ves venir. Se atreve a ir mucho más allá de lo que una espera de una película de bajo presupuesto, despierta poderosamente la imaginación del espectador y claro, te hace dejar completamente a un lado las leyes estrictas de la física para entregarte a su propuesta creativa.
En la cueva conviven personas de distintas épocas —desde hombres prehistóricos hasta exploradores de diversas eras— atrapadas en diferentes capas temporales, y aparece un misterioso humanoide alto proveniente de un futuro lejano.
No es un cierre perfecto ni totalmente coherente desde el punto de vista científico, aunque sí es audaz, esperanzador y deja la mente dando vueltas con posibilidades.
Dicho lo anterior, vale muchísimo el tiempo verla.
Es una película ideal para salirse del “común denominador” de Netflix. Ojo: no es un blockbuster millonario ni una película de aventura reciclada. Ofrece una experiencia original, con suspense, misterio y permite que nuestro pensamiento crítico se expanda.
Su duración corta (alrededor de 87 minutos) ayuda a que no se sienta pesada, y el concepto del tiempo por niveles en la cueva es tan potente que se te queda durante horas.
Si buscas una película diferente, inteligente y que te saque de las fórmulas habituales, dale play. No te arrepentirás de invertirle el tiempo… uf, aunque dentro de la cueva ese tiempo valga mucho más.
Anoche me aventuré a ver en Netflix una locura visual llamada Time Trap (2017) película de ciencia ficción independiente de bajo presupuesto que se atrevió a jugar con una de las ideas más fascinantes del género: La premisa es mega alucinante.
En la trama un grupo de estudiantes universitarios entra a una cueva recóndita en Texas en busca de su profesor de arqueología, quien desapareció por investigar la “fuente de la juventud”.
El tema es que al ir por él, se encuentran con un evento súper extraño; ya que la cueva en sí es una anomalía temporal, una especie de distorsión del espacio-tiempo dividida en capas invisibles. Conforme más profundo se avanza, el tiempo se ralentiza drásticamente para quienes están adentro (horas en la cueva pueden equivaler a miles de años afuera). Es como si la caverna actuara como una “trampa del tiempo” natural (de ahí el título), donde el tiempo se “encapsula” en diferentes niveles, creando una dimensión temporal distorsionada que, según la historia, protege en su centro una fuente especial de agua con propiedades curativas.
Ahora, esta idea central es demasiado espectacular y merece aplausos. Se siente fresca, disruptiva y con un toque científico que si te invita a pensar y poner a volar tu imaginación. No es la típica historia de viajes en el tiempo con máquinas o agujeros de gusano; acá lo interesante reside en que el fenómeno es natural, misterioso y claustrofóbico.
La película se aventuró en un territorio que escasas veces se ha explorado y ello la hace destacar entre la avalancha de contenido predecible de Netflix.
Sin embargo, donde la idea sorprende, la ejecución no la sabe acompañar; es decir, el desarrollo del filme se percibe por momentos abstracto; y la verdad parece que los directores metieron todas sus grandes ideas en una licuadora, no obstante en la puesta en marcha los detalles NO ACABARON DE PULIRSE.
Hay instantes en los que la historia se mueve irónicamente con distorsión: solo quiero puntualizar que algunas decisiones de guion y ritmo podrían haber sido más ordenadas.
Las actuaciones son correctas (nada memorable, tampoco malas), y con una dirección más firme y un mejor enfoque en la edición, fácilmente podría haberse convertido en una pequeña obra maestra de la ciencia ficción indie.
El final es especialmente ambicioso y utópico, para nada lo ves venir. Se atreve a ir mucho más allá de lo que una espera de una película de bajo presupuesto, despierta poderosamente la imaginación del espectador y claro, te hace dejar completamente a un lado las leyes estrictas de la física para entregarte a su propuesta creativa.
En la cueva conviven personas de distintas épocas —desde hombres prehistóricos hasta exploradores de diversas eras— atrapadas en diferentes capas temporales, y aparece un misterioso humanoide alto proveniente de un futuro lejano.
No es un cierre perfecto ni totalmente coherente desde el punto de vista científico, aunque sí es audaz, esperanzador y deja la mente dando vueltas con posibilidades.
Dicho lo anterior, vale muchísimo el tiempo verla.
Es una película ideal para salirse del “común denominador” de Netflix. Ojo: no es un blockbuster millonario ni una película de aventura reciclada. Ofrece una experiencia original, con suspense, misterio y permite que nuestro pensamiento crítico se expanda.
Su duración corta (alrededor de 87 minutos) ayuda a que no se sienta pesada, y el concepto del tiempo por niveles en la cueva es tan potente que se te queda durante horas.
Si buscas una película diferente, inteligente y que te saque de las fórmulas habituales, dale play. No te arrepentirás de invertirle el tiempo… uf, aunque dentro de la cueva ese tiempo valga mucho más.



























