Reseñas

Escuela de rock (2003)
E
Esteban Eordogh17 de junio de 2026
Esteban Eordogh17 de junio de 2026Escuela de Rock (2003) es una carta de amor a los marginados, a la música y a esa bendita locura que nos salva cuando tocamos fondo.
Calificación: 💫💫💫💫💫 (5/5 estrellas)
Hay algo profundamente reconfortante en volver a ver esta película. En la superficie, parece la típica comedia americana de enredos, pero en el fondo es puro corazón palpitante. Richard Linklater logró capturar esa magia esquiva que ocurre cuando alguien, roto y desesperado, encuentra su propósito y, de paso, le cambia la vida a un grupo de niños atrapados en las expectativas de sus padres.
Jack Black no actúa; se exorciza. Su Dewey Finn es un tipo caótico, egoísta y francamente patético al principio, pero su pasión por el rock es tan ridículamente honesta que es imposible no contagiarte. Es el recordatorio de que a veces los mejores maestros no son los que tienen un título colgado en la pared, sino los que te miran a los ojos y descubren tu talento oculto antes de que tú mismo sepas que lo tienes. La química con los niños es real —se nota que tocaban los instrumentos de verdad— y ver a esos chicos pasar de la rigidez de la música clásica a la liberación del rock te aprieta el pecho de la mejor manera.
No es solo una película divertida; es un abrazo cálido que te recuerda que está bien no encajar y que, cuando el mundo te presiona, siempre puedes subirle el volumen al amplificador.
Calificación: 💫💫💫💫💫 (5/5 estrellas)
Hay algo profundamente reconfortante en volver a ver esta película. En la superficie, parece la típica comedia americana de enredos, pero en el fondo es puro corazón palpitante. Richard Linklater logró capturar esa magia esquiva que ocurre cuando alguien, roto y desesperado, encuentra su propósito y, de paso, le cambia la vida a un grupo de niños atrapados en las expectativas de sus padres.
Jack Black no actúa; se exorciza. Su Dewey Finn es un tipo caótico, egoísta y francamente patético al principio, pero su pasión por el rock es tan ridículamente honesta que es imposible no contagiarte. Es el recordatorio de que a veces los mejores maestros no son los que tienen un título colgado en la pared, sino los que te miran a los ojos y descubren tu talento oculto antes de que tú mismo sepas que lo tienes. La química con los niños es real —se nota que tocaban los instrumentos de verdad— y ver a esos chicos pasar de la rigidez de la música clásica a la liberación del rock te aprieta el pecho de la mejor manera.
No es solo una película divertida; es un abrazo cálido que te recuerda que está bien no encajar y que, cuando el mundo te presiona, siempre puedes subirle el volumen al amplificador.

Ritmo y seducción (2006)
Y
Yuliza De la hoz17 de junio de 2026
Yuliza De la hoz17 de junio de 2026Ritmo y Seducción (Take the Lead) es una película protagonizada por Antonio Banderas, inspirada en la historia real del bailarín y maestro Pierre Dulaine. La trama sigue a este reconocido profesor de danza, quien decide impartir clases de baile de salón a un grupo de jóvenes con problemas disciplinarios en una escuela pública de Nueva York. Aunque al principio los estudiantes rechazan la idea, poco a poco descubren en el baile una forma de expresar sus emociones, fortalecer su autoestima y encontrar un camino diferente para sus vidas.

Proyecto Fin del mundo (2026)
K
Kichi Garcia16 de junio de 2026
Kichi Garcia16 de junio de 2026Contiene spoilers
Viendo tu Yamaha Blaster con plásticos blancos, detalles azules y llantas blancas, estos serían mis colores favoritos para el chasis:
🥇 Negro brillante
Hace que los plásticos blancos resalten mucho más.
Se ve moderno y agresivo.
Combina perfecto con los detalles azules.
🥈 Negro semimate
Más fácil de mantener limpio.
Disimula mejor rayones y barro.
Aspecto más profesional.
🥉 Azul Yamaha
Combina con los gráficos azules que ya tienes.
Se ve deportivo y diferente.
Recomendado si quieres que destaque más.
⚪ Gris aluminio/plata
Similar al color original.
Da un aspecto limpio y clásico.
Hace que el quad parezca más grande.
Para ese Blaster de la foto, yo elegiría negro brillante con los brazos de suspensión y llantas blancas, porque se vería mucho más nuevo y llamativo. 🔥Para ese chasis de Yamaha Blaster, yo elegiría:
1. Negro brillante (mi favorito) ⭐
Se ve más nuevo y agresivo.
Disimula mejor las soldaduras y reparaciones.
Combina con cualquier color de plásticos.
2. Negro semimate
Aspecto más profesional y moderno.
La suciedad y rayones se notan menos que en el brillante.
3. Gris aluminio metálico
Similar al color original.
Hace que el chasis parezca más grande y limpio.
Resalta las soldaduras y detalles.
4. Gris grafito oscuro
Un punto medio entre negro y gris.
Muy elegante y poco común.
Si fuera mío y lo estuviera restaurando para vender o dejarlo bonito, lo haría negro semimate con los brazos A y basculante en gris aluminio. Queda espectacular en una Blaster.Viendo tu Yamaha Blaster con plásticos blancos, detalles azules y llantas blancas, estos serían mis colores favoritos para el chasis:
🥇 Negro brillante
Hace que los plásticos blancos resalten mucho más.
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Combina perfecto con los detalles azules.
🥈 Negro semimate
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Disimula mejor rayones y barro.
Aspecto más profesional.
🥉 Azul Yamaha
Combina con los gráficos azules que ya tienes.
Se ve deportivo y diferente.
Recomendado si quieres que destaque más.
⚪ Gris aluminio/plata
Similar al color original.
Da un aspecto limpio y clásico.
Hace que el quad parezca más grande.
Para ese Blaster de la foto, yo elegiría negro brillante con los brazos de suspensión y llantas blancas, porque se vería mucho más nuevo y llamativo. 🔥Para ese chasis de Yamaha Blaster, yo elegiría:
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Aspecto más profesional y moderno.
La suciedad y rayones se notan menos que en el brillante.
3. Gris aluminio metálico
Similar al color original.
Hace que el chasis parezca más grande y limpio.
Resalta las soldaduras y detalles.
4. Gris grafito oscuro
Un punto medio entre negro y gris.
Muy elegante y poco común.
Si fuera mío y lo estuviera restaurando para vender o dejarlo bonito, lo haría negro semimate con los brazos A y basculante en gris aluminio. Queda espectacular en una Blaster.Viendo tu Yamaha Blaster con plásticos blancos, detalles azules y llantas blancas, estos serían mis colores favoritos para el chasis:
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🥉 Azul Yamaha
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1. Negro brillante (mi favorito) ⭐
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3. Gris aluminio metálico
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4. Gris grafito oscuro
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Muy elegante y poco común.
Si fuera mío y lo estuviera restaurando para vender o dejarlo bonito, lo haría negro semimate con los brazos A y basculante en gris aluminio. Queda espectacular en una Blaster.Viendo tu Yamaha Blaster con plásticos blancos, detalles azules y llantas blancas, estos serían mis colores favoritos para el chasis:
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🥉 Azul Yamaha
Combina con los gr
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1. Negro brillante (mi favorito) ⭐
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2. Negro semimate
Aspecto más profesional y moderno.
La suciedad y rayones se notan menos que en el brillante.
3. Gris aluminio metálico
Similar al color original.
Hace que el chasis parezca más grande y limpio.
Resalta las soldaduras y detalles.
4. Gris grafito oscuro
Un punto medio entre negro y gris.
Muy elegante y poco común.
Si fuera mío y lo estuviera restaurando para vender o dejarlo bonito, lo haría negro semimate con los brazos A y basculante en gris aluminio. Queda espectacular en una Blaster.Viendo tu Yamaha Blaster con plásticos blancos, detalles azules y llantas blancas, estos serían mis colores favoritos para el chasis:
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🥉 Azul Yamaha
Combina con los gráficos azules que ya tienes.
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⚪ Gris aluminio/plata
Similar al color original.
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Para ese Blaster de la foto, yo elegiría negro brillante con los brazos de suspensión y llantas blancas, porque se vería mucho más nuevo y llamativo. 🔥Para ese chasis de Yamaha Blaster, yo elegiría:
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La suciedad y rayones se notan menos que en el brillante.
3. Gris aluminio metálico
Similar al color original.
Hace que el chasis parezca más grande y limpio.
Resalta las soldaduras y detalles.
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Un punto medio entre negro y gris.
Muy elegante y poco común.
Si fuera mío y lo estuviera restaurando para vender o dejarlo bonito, lo haría negro semimate con los brazos A y basculante en gris aluminio. Queda espectacular en una Blaster.Viendo tu Yamaha Blaster con plásticos blancos, detalles azules y llantas blancas, estos serían mis colores favoritos para el chasis:
🥇 Negro brillante
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Se ve moderno y agresivo.
Combina perfecto con los detalles azules.
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Más fácil de mantener limpio.
Disimula mejor rayones y barro.
Aspecto más profesional.
🥉 Azul Yamaha
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La vida de Chuck (2024)
F
Fer_Tam16 de junio de 2026
Fer_Tam16 de junio de 2026La manera en como se cuenta la historia es de mi agrado ya que es muy raro encontrarme con cintas que se desarrollan así últimamente. Con el cierre de la primera parte que nos muestran no tenia idea de que trataban de hacer pero la verdad fue interesante hasta el desenlace...Ese es Mark Hamill?

La empleada (2025)
F
Fer_Tam16 de junio de 2026
Fer_Tam16 de junio de 2026No puedo compararlo con su material original; la verdad espero el libro sea mucho mejor que su adaptación. Iba a mitad de la película y sabía como terminaría gracias al sentido común de este tipo de historias.

Al morir la matinée (2020)
M
Mara With Films16 de junio de 2026
Mara With Films16 de junio de 2026Con una remembranza inicial a Demons (Lamberto Bava - 1985), con referencias a distintas películas: una directa a Opera (Dario Argento - 1987) como un póster de la misma y siendo el nombre homónimo del cine donde transcurre la trama y a Jurassic Park (Steven Spielberg - 1993) con una parodia, un filme de dinosaurios infantil —pero que va toda la familia a ver— y compartiendo la fecha de estreno con el año en el que se sitúa argumentalmente la película, 1993.
Es un Neo-Giallo con toques de Slasher; un asesino irremediable, sin intención de conectar psicológicamente para un desarrollo, simplemente ataca y de una manera muy estilizada, logra impactar con ese "touch" siniestro al final y que es protagonista de un póster oficial. La dirección de fotografía e iluminación y la banda de sonido esta muy bien implementada, todo acompaña a crear ese ambiente estético, clásico; las decisiones de cámara e iluminación son justificadas, la música ubicada más en los 80's cumple generando un ambiente de "neones" descatalogado para la década de los 90's pero muy bien llevado en la práctica.
El detalle de que la proyección a la que asisten los protagonistas —Frankenstein: Day of the Beast (Ricardo Islas - 2011)— tenga concordancia con los asesinatos, siendo el "Come Ojos" el mismísimo director de esa película. Es una demostración crítica hacia al abandono de las salas de cine.
Se nota y me encanta, está realizada para llamar al público estadounidense y eso esta bien, al leer "The Last Matinee" no me imagine que era de origen Uruguayo. Cumple un estándar para Latinoamérica, debería ser referencia en realización y producción, el marketing que se hizo es muy de nicho y lo agradezco. La escena de muerte de la segunda victima es fascinante, aunque el resto es inverosímil por ubicación espacial de los personajes, no es una molestia para nada, tiene algunas fallas en actuación pero se disfruta muchísimo en su totalidad.
Uruguay tiene buenas películas de terror, y "Al morir la Matinée" es un Neo-Giallo con toques de Slasher excelente.
Es un Neo-Giallo con toques de Slasher; un asesino irremediable, sin intención de conectar psicológicamente para un desarrollo, simplemente ataca y de una manera muy estilizada, logra impactar con ese "touch" siniestro al final y que es protagonista de un póster oficial. La dirección de fotografía e iluminación y la banda de sonido esta muy bien implementada, todo acompaña a crear ese ambiente estético, clásico; las decisiones de cámara e iluminación son justificadas, la música ubicada más en los 80's cumple generando un ambiente de "neones" descatalogado para la década de los 90's pero muy bien llevado en la práctica.
El detalle de que la proyección a la que asisten los protagonistas —Frankenstein: Day of the Beast (Ricardo Islas - 2011)— tenga concordancia con los asesinatos, siendo el "Come Ojos" el mismísimo director de esa película. Es una demostración crítica hacia al abandono de las salas de cine.
Se nota y me encanta, está realizada para llamar al público estadounidense y eso esta bien, al leer "The Last Matinee" no me imagine que era de origen Uruguayo. Cumple un estándar para Latinoamérica, debería ser referencia en realización y producción, el marketing que se hizo es muy de nicho y lo agradezco. La escena de muerte de la segunda victima es fascinante, aunque el resto es inverosímil por ubicación espacial de los personajes, no es una molestia para nada, tiene algunas fallas en actuación pero se disfruta muchísimo en su totalidad.
Uruguay tiene buenas películas de terror, y "Al morir la Matinée" es un Neo-Giallo con toques de Slasher excelente.

Calabozos y dragones: Honor entre ladrones (2023)
L
lucasesetoledo16 de junio de 2026
lucasesetoledo16 de junio de 2026La verdad, me esperaba una película bastante genérica y, ojo, no deja de caer dentro de esa constelación de fantasía épica del siglo XXI: El último cazador de brujas, Seventh Son, Season of the Witch, Hansel y Gretel: Cazadores de brujas, El rey Arturo: La leyenda de la espada y tantas otras. Esa estética desaturada, donde todos usan cuero y se mezcla CGI con sets físicos.
En el caso de Dungeons & Dragons: Honor Among Thieves lo que la distingue, aparte de usar criaturas hechas con efectos prácticos por momentos, es que es jodidamente divertida desde su propia lógica narrativa.
Sí, es verdad que no tiene el guión más sofisticado del mundo, pero funciona bajo la idea de que lo que estamos viendo es una campaña de rol. Entonces los arcos se estructuran como si fueran misiones: los personajes avanzan resolviendo problemas, enfrentando desafíos, consiguiendo objetos, encadenando objetivos. Cada tramo introduce un nuevo obstáculo o un McGuffin que empuja la historia hacia adelante.
Y eso es clave, porque incluso sin ser especialmente asiduo al universo de Calabozos y Dragones (siempre digo que soy el gordo generalista del que evolucionan todos los gordos: no llegué a especializarme en ninguna rama del nerdismo, quizás apenas un “gordo cine” en formación), la película se siente accesible.
El juego ya lo vimos filtrado en la cultura pop muchas veces: Stranger Things, por ejemplo, donde en el fondo todo funciona como una gran partida de rol narrativizada. O incluso videojuegos como Baldur’s Gate (directamente salido de ese universo) o Disco Elysium, que operan con estructuras similares de construcción de mundo y decisiones encadenadas.
La película además juega con algo interesante: la idea de narradores no fiables. No tanto en el sentido clásico, sino en que el relato mismo está mediado, reinterpretado, reconstruido. Es una historia dentro de otra historia, lo cual le da un tono más flexible de lo habitual en este tipo de fantasía.
Igual no es que se libere del todo de cierta “marvelización”. Hay momentos donde el chiste interrumpe la épica o descomprime un clima que podría sostenerse un poco más, y eso le quita cierto sentido de la épica (como ese dragón obeso). Pero, a diferencia de otros casos, acá no rompe la película; más bien la vuelve más llevadera.
No soy especialmente fan del subgénero. Hay algo en el sonido de los cascos de caballo que me desconecta de entrada. Pero acá funciona, incluso con sus concesiones estéticas típicas de este tipo de pelis que ya mencioné.
Funciona porque es entretenida de verdad. Tiene un malo evidente, un malo oculto, carisma en el elenco, y una estructura que no pretende ser más de lo que es.
Hugh Grant como villano merece mención aparte: dámelo siempre. Ya lo vimos disfrutando ese registro en Heretic, y acá confirma que se divierte muchísimo siendo el que maneja los hilos.
En definitiva, no reinventa nada, pero dentro de este ecosistema de fantasía medieval contemporánea es de las pocas que se siente fresca (hasta se da el lujo de tirar un plano secuencia), y eso ya es mucho más de lo que se puede pedir.
En el caso de Dungeons & Dragons: Honor Among Thieves lo que la distingue, aparte de usar criaturas hechas con efectos prácticos por momentos, es que es jodidamente divertida desde su propia lógica narrativa.
Sí, es verdad que no tiene el guión más sofisticado del mundo, pero funciona bajo la idea de que lo que estamos viendo es una campaña de rol. Entonces los arcos se estructuran como si fueran misiones: los personajes avanzan resolviendo problemas, enfrentando desafíos, consiguiendo objetos, encadenando objetivos. Cada tramo introduce un nuevo obstáculo o un McGuffin que empuja la historia hacia adelante.
Y eso es clave, porque incluso sin ser especialmente asiduo al universo de Calabozos y Dragones (siempre digo que soy el gordo generalista del que evolucionan todos los gordos: no llegué a especializarme en ninguna rama del nerdismo, quizás apenas un “gordo cine” en formación), la película se siente accesible.
El juego ya lo vimos filtrado en la cultura pop muchas veces: Stranger Things, por ejemplo, donde en el fondo todo funciona como una gran partida de rol narrativizada. O incluso videojuegos como Baldur’s Gate (directamente salido de ese universo) o Disco Elysium, que operan con estructuras similares de construcción de mundo y decisiones encadenadas.
La película además juega con algo interesante: la idea de narradores no fiables. No tanto en el sentido clásico, sino en que el relato mismo está mediado, reinterpretado, reconstruido. Es una historia dentro de otra historia, lo cual le da un tono más flexible de lo habitual en este tipo de fantasía.
Igual no es que se libere del todo de cierta “marvelización”. Hay momentos donde el chiste interrumpe la épica o descomprime un clima que podría sostenerse un poco más, y eso le quita cierto sentido de la épica (como ese dragón obeso). Pero, a diferencia de otros casos, acá no rompe la película; más bien la vuelve más llevadera.
No soy especialmente fan del subgénero. Hay algo en el sonido de los cascos de caballo que me desconecta de entrada. Pero acá funciona, incluso con sus concesiones estéticas típicas de este tipo de pelis que ya mencioné.
Funciona porque es entretenida de verdad. Tiene un malo evidente, un malo oculto, carisma en el elenco, y una estructura que no pretende ser más de lo que es.
Hugh Grant como villano merece mención aparte: dámelo siempre. Ya lo vimos disfrutando ese registro en Heretic, y acá confirma que se divierte muchísimo siendo el que maneja los hilos.
En definitiva, no reinventa nada, pero dentro de este ecosistema de fantasía medieval contemporánea es de las pocas que se siente fresca (hasta se da el lujo de tirar un plano secuencia), y eso ya es mucho más de lo que se puede pedir.

Loki (2021)
S
Shiva 36915 de junio de 2026
Shiva 36915 de junio de 2026Más allá de los viajes en el tiempo y el caos característico de Marvel, *Loki* es una historia sobre encontrarse a uno mismo. A lo largo de la serie, vemos a un personaje que siempre vivió intentando demostrar su valor a través del poder y la aprobación de los demás, enfrentarse a una pregunta mucho más profunda: ¿quién soy realmente cuando dejo de definirme por mi pasado o por lo que otros esperan de mí?
Desde una mirada espiritual, la serie habla del despertar de la conciencia. Cada variante de Loki parece representar las distintas versiones que todos llevamos dentro: nuestros miedos, heridas, deseos y posibilidades. El verdadero crecimiento no está en rechazar esas partes, sino en reconocerlas, comprenderlas e integrarlas.
También plantea una reflexión sobre el destino y el libre albedrío. Aunque muchas veces sentimos que nuestra vida ya está escrita por las circunstancias o por las decisiones que hemos tomado, *Loki* nos recuerda que siempre existe la posibilidad de transformarnos y elegir quién queremos ser.
Al final, su viaje deja una enseñanza sencilla pero poderosa: la expansión del ser ocurre cuando dejamos de luchar contra nuestra propia esencia y asumimos, con conciencia y responsabilidad, el papel que decidimos ocupar en el mundo. Porque quizás el mayor acto de valentía no sea cambiar el universo, sino atrevernos a cambiar nosotros mismos.
Desde una mirada espiritual, la serie habla del despertar de la conciencia. Cada variante de Loki parece representar las distintas versiones que todos llevamos dentro: nuestros miedos, heridas, deseos y posibilidades. El verdadero crecimiento no está en rechazar esas partes, sino en reconocerlas, comprenderlas e integrarlas.
También plantea una reflexión sobre el destino y el libre albedrío. Aunque muchas veces sentimos que nuestra vida ya está escrita por las circunstancias o por las decisiones que hemos tomado, *Loki* nos recuerda que siempre existe la posibilidad de transformarnos y elegir quién queremos ser.
Al final, su viaje deja una enseñanza sencilla pero poderosa: la expansión del ser ocurre cuando dejamos de luchar contra nuestra propia esencia y asumimos, con conciencia y responsabilidad, el papel que decidimos ocupar en el mundo. Porque quizás el mayor acto de valentía no sea cambiar el universo, sino atrevernos a cambiar nosotros mismos.






















