Reseñas

Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el ropero (2005)
U
User-150368844726 de junio de 2026
User-150368844726 de junio de 2026Excelente servicio.

El despertar del diablo 2 (2007)
U
User-150368805626 de junio de 2026
User-150368805626 de junio de 2026Aquí ay buenas películas y lo mejor que no ay mucha interrupción

Futuro desierto (2026)
A
Alma Raquel Alonso Lucena26 de junio de 2026
Alma Raquel Alonso Lucena26 de junio de 2026Lucía y Nicolás Puenzo firman una de las propuestas más interesantes del reciente boom de ciencia ficción latinoamericana en Netflix.
Esta serie mexicana de seis episodios, ambientada en un pueblo aislado de Chiapas, cuenta la historia de Alex (José María Yazpik), un psiquiatra e ingeniero en robótica que traslada a su familia desde Silicon Valley para probar en secreto androides indistinguibles de los humanos.
Lo serie se desborda en tensiones sociales, miedos colectivos y dilemas éticos para su análisis.
Siento que acertó al mostrar cómo las tecnologías no solo nos rodean, ya que invaden y reconfiguran nuestras relaciones interpersonales. Los androides acá son asistentes que se integran en la vida cotidiana, cuidan niñxs, simulan afectos y llenan vacíos emocionales.
La narrativa resalta que esta dependencia genera una pérdida progresiva de tacto humano.
Los personajes humanos se vuelven más frágiles, celosos y paranoicos ante seres que no se cansan, no olvidan y responden con “perfección” algorítmica.
La producción supo capturar muy bien esa sensación de desplazamiento: en un mundo cada vez más automatizado, los humanos se sienten obsoletos incluso en lo básico, como el cariño o la compañía.
Es un reflejo incómodo de nuestra realidad actual, donde ya delegamos decisiones, recuerdos y hasta conversaciones a la IA.
Uno de los mayores logros de Futuro Desierto es el planteamiento de que, llegará un momento en que las IA generarán emociones y procesos “biológicos” simulados según sus algoritmos.
Los androides imitan, pero también aprenden, evolucionan y desarrollan un modo que se parece peligrosamente al sentimiento.
La serie no responde de forma simplista si eso es “real” o no; en cambio, obliga al espectador a cuestionarse: ¿qué nos diferencia verdaderamente de la IA? ¿Es la conciencia? ¿La carne? ¿La imprevisibilidad orgánica?
La serie lo aborda a través de interacciones que crean empatía hacia los androides y, a la vez, terror frente a su potencial.
Hay escenas interesantes donde un androide “sufre”, “ama” o “recuerda” de maneras que nos ponen a pensar entre la distinción humano-máquina.
La serie por su parte y al igual, abre debates sobre un futuro donde las IA se programen solas, mejoren autónomamente y reemplacen trabajos manuales, creativos y emocionales.
El miedo al desempleo tecnológico está presente, pero trata con mayor enfoque: ¿qué pasa cuando las máquinas ocupan roles de cuidado, terapia o crianza? Además, plantea un paralelo claro con los derechos humanos. Si un androide siente (o simula sentir de manera indistinguible), ¿merece derechos? ¿Protección? ¿Reconocimiento como entidad?
La serie no da respuestas definitivas, sin embargo nos deja un debate ético respecto a la inclusión, discriminación hacia “lo diferente” y los riesgos de tratar a seres sintientes como mera propiedad.
En este sentido, dialoga inteligentemente con temas actuales de desigualdad, género y exclusión social.
Visualmente, la serie aprovechó los paisajes mexicanos con belleza y contraste: el “desierto” es geográfico, emocional y existencial.
Las actuaciones son buenas, especialmente Yazpik y el elenco femenino. Es un thriller psicológico, con drama y toques de ciencia ficción sin caer en excesos de efectos especiales.
En el debe, algunos giros pueden sentirse predecibles si se ha consumido mucho sci-fi sobre IA (Ex Machina, Westworld o Blade Runner), y el ritmo en ciertos episodios decae un poco antes de retomar fuerza en el cierre. No es perfecta, no obstante sí valiente y relevante.
En conclusión, Futuro Desierto es una serie recomendable que trasciende el entretenimiento para revelar nuestras ansiedades contemporáneas.
Cuestiona con inteligencia qué significa ser humano en la era de la inteligencia artificial y sobre el futuro que ya estamos construyendo. ¿La vas a ir a ver?
Esta serie mexicana de seis episodios, ambientada en un pueblo aislado de Chiapas, cuenta la historia de Alex (José María Yazpik), un psiquiatra e ingeniero en robótica que traslada a su familia desde Silicon Valley para probar en secreto androides indistinguibles de los humanos.
Lo serie se desborda en tensiones sociales, miedos colectivos y dilemas éticos para su análisis.
Siento que acertó al mostrar cómo las tecnologías no solo nos rodean, ya que invaden y reconfiguran nuestras relaciones interpersonales. Los androides acá son asistentes que se integran en la vida cotidiana, cuidan niñxs, simulan afectos y llenan vacíos emocionales.
La narrativa resalta que esta dependencia genera una pérdida progresiva de tacto humano.
Los personajes humanos se vuelven más frágiles, celosos y paranoicos ante seres que no se cansan, no olvidan y responden con “perfección” algorítmica.
La producción supo capturar muy bien esa sensación de desplazamiento: en un mundo cada vez más automatizado, los humanos se sienten obsoletos incluso en lo básico, como el cariño o la compañía.
Es un reflejo incómodo de nuestra realidad actual, donde ya delegamos decisiones, recuerdos y hasta conversaciones a la IA.
Uno de los mayores logros de Futuro Desierto es el planteamiento de que, llegará un momento en que las IA generarán emociones y procesos “biológicos” simulados según sus algoritmos.
Los androides imitan, pero también aprenden, evolucionan y desarrollan un modo que se parece peligrosamente al sentimiento.
La serie no responde de forma simplista si eso es “real” o no; en cambio, obliga al espectador a cuestionarse: ¿qué nos diferencia verdaderamente de la IA? ¿Es la conciencia? ¿La carne? ¿La imprevisibilidad orgánica?
La serie lo aborda a través de interacciones que crean empatía hacia los androides y, a la vez, terror frente a su potencial.
Hay escenas interesantes donde un androide “sufre”, “ama” o “recuerda” de maneras que nos ponen a pensar entre la distinción humano-máquina.
La serie por su parte y al igual, abre debates sobre un futuro donde las IA se programen solas, mejoren autónomamente y reemplacen trabajos manuales, creativos y emocionales.
El miedo al desempleo tecnológico está presente, pero trata con mayor enfoque: ¿qué pasa cuando las máquinas ocupan roles de cuidado, terapia o crianza? Además, plantea un paralelo claro con los derechos humanos. Si un androide siente (o simula sentir de manera indistinguible), ¿merece derechos? ¿Protección? ¿Reconocimiento como entidad?
La serie no da respuestas definitivas, sin embargo nos deja un debate ético respecto a la inclusión, discriminación hacia “lo diferente” y los riesgos de tratar a seres sintientes como mera propiedad.
En este sentido, dialoga inteligentemente con temas actuales de desigualdad, género y exclusión social.
Visualmente, la serie aprovechó los paisajes mexicanos con belleza y contraste: el “desierto” es geográfico, emocional y existencial.
Las actuaciones son buenas, especialmente Yazpik y el elenco femenino. Es un thriller psicológico, con drama y toques de ciencia ficción sin caer en excesos de efectos especiales.
En el debe, algunos giros pueden sentirse predecibles si se ha consumido mucho sci-fi sobre IA (Ex Machina, Westworld o Blade Runner), y el ritmo en ciertos episodios decae un poco antes de retomar fuerza en el cierre. No es perfecta, no obstante sí valiente y relevante.
En conclusión, Futuro Desierto es una serie recomendable que trasciende el entretenimiento para revelar nuestras ansiedades contemporáneas.
Cuestiona con inteligencia qué significa ser humano en la era de la inteligencia artificial y sobre el futuro que ya estamos construyendo. ¿La vas a ir a ver?

La boca del lobo (1988)
V
Vloored Vlad26 de junio de 2026
Vloored Vlad26 de junio de 2026Vista el 25/06/2026.
"- Buena hermano, esos huaynos ya me tenían hinchadas las pel0t4s.
- Uno tiene que ser serrano para que le guste esa música."
Sorprende que una película de esa magnitud haya podido ser filmada en pleno Conflicto Armado Interno, una historia que puede ser la de muchos pueblos que han callado y que parece que nunca encontrarán justicia.
Perfecta.
"- Buena hermano, esos huaynos ya me tenían hinchadas las pel0t4s.
- Uno tiene que ser serrano para que le guste esa música."
Sorprende que una película de esa magnitud haya podido ser filmada en pleno Conflicto Armado Interno, una historia que puede ser la de muchos pueblos que han callado y que parece que nunca encontrarán justicia.
Perfecta.

Hoppers: Operación castor (2026)
U
User-150368291226 de junio de 2026
User-150368291226 de junio de 2026Contiene spoilers
Hola buenas los mejores

Mensajes de voz para Isabelle (2026)
Q
Quipe26 de junio de 2026
Quipe26 de junio de 2026¿Por qué el amor se ve tan bonito?
Quizás porque las películas nos han enseñado que un galán caerá del cielo o que una chica te sonreirá en TransMilenio y, de repente, cambiará tu vida.
Pero seamos sinceros: la mayoría de nosotros estamos más acostumbrados a recibir llamadas de la cárcel, del call center o de algún número desconocido que insiste en vendernos un plan de internet. Esa es la verdadera sorpresa que nos da el teléfono.
Tal vez por eso nos refugiamos en las películas románticas. Porque durante unas horas podemos creer que las coincidencias existen, que las palabras correctas llegan en el momento indicado y que alguien podría aparecer para ponerle alegría y sabrosura a nuestros días. Así que quizás ese sea el motivo por el que caemos rendidos ante este tipo de películas. Pero, seamos sinceros: soy un fiel creyente del destino, de que cada decisión termina llevándonos hacia algún lugar. Y, por supuesto, también creo en el hilo rojo.
Como dicen los colombianos MACA y GERO: "Menos mal la mala suerte me atrasó". Porque a veces aquello que parece un tropiezo no es más que un desvío necesario para llegar exactamente a donde debíamos estar.
@Soyquipe
Quizás porque las películas nos han enseñado que un galán caerá del cielo o que una chica te sonreirá en TransMilenio y, de repente, cambiará tu vida.
Pero seamos sinceros: la mayoría de nosotros estamos más acostumbrados a recibir llamadas de la cárcel, del call center o de algún número desconocido que insiste en vendernos un plan de internet. Esa es la verdadera sorpresa que nos da el teléfono.
Tal vez por eso nos refugiamos en las películas románticas. Porque durante unas horas podemos creer que las coincidencias existen, que las palabras correctas llegan en el momento indicado y que alguien podría aparecer para ponerle alegría y sabrosura a nuestros días. Así que quizás ese sea el motivo por el que caemos rendidos ante este tipo de películas. Pero, seamos sinceros: soy un fiel creyente del destino, de que cada decisión termina llevándonos hacia algún lugar. Y, por supuesto, también creo en el hilo rojo.
Como dicen los colombianos MACA y GERO: "Menos mal la mala suerte me atrasó". Porque a veces aquello que parece un tropiezo no es más que un desvío necesario para llegar exactamente a donde debíamos estar.
@Soyquipe

Batman & Robin (1997)
O
Opiniónmia26 de junio de 2026
Opiniónmia26 de junio de 2026Contiene spoilers
Batman & Robin es una película que me parece superior a Batman Forever.
Muchos dicen que está película es horrible y lo entiendo, es una película muy colorida para ser Batman, con una historia un poco rara pero me parece divertida y un poco adictiva de ver.
Las actuaciones no me encantan, la actuación de la Hiedra Venenosa no me gustó, me parece muy exagerado su actuación, Sr. Frío tiene una actuación que no está mal, Batman y Robin están bien, nada sorprendente pero es aceptable.
Este Batman me gustó, si no me equivoco, por lo que escuché, es el Batman de la primera y la segunda y es mi Batman favorito pero en esta cuarta entrega no lo ame tanto como en la primera y segunda película, Robin me cae mal, su comportamiento no me gusta, aunque me caía peor en la anterior entrega, La Hiedra Venenosa, aunque su actuación no me gustó, me parece que tiene una buena historia y su superpoder casi pone en peligro a los superhéroes, aunque no me encanta el superpoder porque al final es simplemente enamorar a gente, Sr. Frío me gustó mucho, su historia de su mujer y su superpoder, sinceramente me gusta más estos villanos que el Sr. Enigma y 2 caras. También tenemos a una chica, cuyo nombre no recuerdo (creo que es Batgirl si no me equivoco), aunque no me encanta, no está mal.
Sinceramente la historia creo que fue lo que más me gustó, no quiero deciros toda la historia pero esta bien, no es nada del otro mundo pero no está mal, aunque hay escenas un poco raras.
Los disfraces están genial, La Hiedra Venenosa no está mal, es de una planta, Sr. Frío fueron de los que más me gustaron, su piel azul y su disfraz robótico, después los disfraces de los superhéroes en esta película hicieron una cosa muy famosa, los batipezones, son graciosos la verdad.
Puntos buenos:
Villanos mejores que en la tercera película.
Historia entretenida.
Superpoder del Sr. Frío.
Un poco adictiva.
Puntos malos:
Muy colorida para ser Batman.
Una historia que no impresiona.
Batipezones (dan gracia pero son estúpidos).
Escenas un poco raras.
Actuaciones regulares.
Es una película que no supera a la primera, tampoco a la segunda, pero si supera a la tercera y está película fue el final del... BATMAN ANTIGUO...
Muchos dicen que está película es horrible y lo entiendo, es una película muy colorida para ser Batman, con una historia un poco rara pero me parece divertida y un poco adictiva de ver.
Las actuaciones no me encantan, la actuación de la Hiedra Venenosa no me gustó, me parece muy exagerado su actuación, Sr. Frío tiene una actuación que no está mal, Batman y Robin están bien, nada sorprendente pero es aceptable.
Este Batman me gustó, si no me equivoco, por lo que escuché, es el Batman de la primera y la segunda y es mi Batman favorito pero en esta cuarta entrega no lo ame tanto como en la primera y segunda película, Robin me cae mal, su comportamiento no me gusta, aunque me caía peor en la anterior entrega, La Hiedra Venenosa, aunque su actuación no me gustó, me parece que tiene una buena historia y su superpoder casi pone en peligro a los superhéroes, aunque no me encanta el superpoder porque al final es simplemente enamorar a gente, Sr. Frío me gustó mucho, su historia de su mujer y su superpoder, sinceramente me gusta más estos villanos que el Sr. Enigma y 2 caras. También tenemos a una chica, cuyo nombre no recuerdo (creo que es Batgirl si no me equivoco), aunque no me encanta, no está mal.
Sinceramente la historia creo que fue lo que más me gustó, no quiero deciros toda la historia pero esta bien, no es nada del otro mundo pero no está mal, aunque hay escenas un poco raras.
Los disfraces están genial, La Hiedra Venenosa no está mal, es de una planta, Sr. Frío fueron de los que más me gustaron, su piel azul y su disfraz robótico, después los disfraces de los superhéroes en esta película hicieron una cosa muy famosa, los batipezones, son graciosos la verdad.
Puntos buenos:
Villanos mejores que en la tercera película.
Historia entretenida.
Superpoder del Sr. Frío.
Un poco adictiva.
Puntos malos:
Muy colorida para ser Batman.
Una historia que no impresiona.
Batipezones (dan gracia pero son estúpidos).
Escenas un poco raras.
Actuaciones regulares.
Es una película que no supera a la primera, tampoco a la segunda, pero si supera a la tercera y está película fue el final del... BATMAN ANTIGUO...

Hot Line (2025)
L
lucasesetoledo25 de junio de 2026
lucasesetoledo25 de junio de 2026Al fin pude ver la nueva película de Magui Bravi, con Nicanor Loreti haciéndose cargo de la silla del director y guion, y, aunque me cueste admitirlo, la propuesta del cineasta no me terminó de convencer.
Quiero aclarar algo desde el principio: lo mejor de la película es su elenco. Magui sostiene buena parte del metraje con su presencia siempre magnética y demuestra una vez más por qué se ganó el título de scream queen local. Sus compañeros no se quedan atrás, y nombres como Demian Salomón y Ezequiel Rodríguez (viejos conocidos de Cuando acecha la maldad) también imprimen su personalidad al proyecto, aunque lamentablemente terminan limitados por el material con el que trabajan.
La sensación que me dejó Hotline es la de una película que nunca termina de decidir qué historia quiere contar. En el papel, la propuesta resulta atractiva: una operadora de línea erótica en la Argentina de los ochenta comienza a recibir llamadas vinculadas a un asesino serial. Con eso ya tenés una premisa sólida. El problema es que la película va acumulando elementos y subtramas que no siempre conducen a algún lado, para después acordarse de que todavía tiene un conflicto principal que resolver.
En cuanto al supuesto homenaje al giallo, la búsqueda estética está. Las luces de colores están. Las escenas nocturnas tienen personalidad. Pero del giallo propiamente dicho, en términos narrativos, hay bastante poco. Falta misterio, falta paranoia, falta investigación y, sobre todo, falta esa sensación constante de estar intentando descubrir algo.
Hay dos decisiones que personalmente me costó muchísimo perdonar. La primera es mostrar demasiado pronto a uno de sus personajes clave. Si vas a jugar con los códigos del giallo, el anonimato forma parte fundamental de la experiencia. La segunda, todavía más extraña, es que una película centrada en un asesino serial muestre tan pocos asesinatos. Salvo un puñado de escenas, la violencia permanece casi siempre fuera de campo y termina funcionando más como relato que como presencia dramática.
La película avanza construyendo atmósfera durante buena parte de su primer tramo y después, de repente, parece acordarse de que tiene que contarte una historia y llegar a una conclusión. Hay elementos que podrían eliminarse sin alterar demasiado el resultado final y otros que simplemente ocurren porque el guion necesita que ocurran.
Es una lástima, porque hay una estética muy cuidada, un elenco comprometido y una premisa que podría haber dado lugar a un thriller mucho más inquietante. Por eso, al final, me quedo con la sensación de que la película le queda chica a sus actores. Especialmente a Magui, que carga sobre los hombros una historia que nunca termina de estar a la altura de las posibilidades que promete.
Quiero aclarar algo desde el principio: lo mejor de la película es su elenco. Magui sostiene buena parte del metraje con su presencia siempre magnética y demuestra una vez más por qué se ganó el título de scream queen local. Sus compañeros no se quedan atrás, y nombres como Demian Salomón y Ezequiel Rodríguez (viejos conocidos de Cuando acecha la maldad) también imprimen su personalidad al proyecto, aunque lamentablemente terminan limitados por el material con el que trabajan.
La sensación que me dejó Hotline es la de una película que nunca termina de decidir qué historia quiere contar. En el papel, la propuesta resulta atractiva: una operadora de línea erótica en la Argentina de los ochenta comienza a recibir llamadas vinculadas a un asesino serial. Con eso ya tenés una premisa sólida. El problema es que la película va acumulando elementos y subtramas que no siempre conducen a algún lado, para después acordarse de que todavía tiene un conflicto principal que resolver.
En cuanto al supuesto homenaje al giallo, la búsqueda estética está. Las luces de colores están. Las escenas nocturnas tienen personalidad. Pero del giallo propiamente dicho, en términos narrativos, hay bastante poco. Falta misterio, falta paranoia, falta investigación y, sobre todo, falta esa sensación constante de estar intentando descubrir algo.
Hay dos decisiones que personalmente me costó muchísimo perdonar. La primera es mostrar demasiado pronto a uno de sus personajes clave. Si vas a jugar con los códigos del giallo, el anonimato forma parte fundamental de la experiencia. La segunda, todavía más extraña, es que una película centrada en un asesino serial muestre tan pocos asesinatos. Salvo un puñado de escenas, la violencia permanece casi siempre fuera de campo y termina funcionando más como relato que como presencia dramática.
La película avanza construyendo atmósfera durante buena parte de su primer tramo y después, de repente, parece acordarse de que tiene que contarte una historia y llegar a una conclusión. Hay elementos que podrían eliminarse sin alterar demasiado el resultado final y otros que simplemente ocurren porque el guion necesita que ocurran.
Es una lástima, porque hay una estética muy cuidada, un elenco comprometido y una premisa que podría haber dado lugar a un thriller mucho más inquietante. Por eso, al final, me quedo con la sensación de que la película le queda chica a sus actores. Especialmente a Magui, que carga sobre los hombros una historia que nunca termina de estar a la altura de las posibilidades que promete.























