Reseñas

Stalker. La Zona (1979)
EEsteban Eordogh12 de julio de 2026
Para mí, Stalker es una obra maestra absoluta, de esas que te dejan pensando días después de que terminan los créditos. Si tuviera que resumir lo que se siente verla en pocas palabras, sería algo así:
​Misticismo puro en medio de la nada
​Stalker no es una película de ciencia ficción común; de hecho, casi no tiene efectos especiales. La historia es simple: un guía (el "Stalker"), un escritor y un científico se adentran en La Zona, un territorio prohibido y misterioso donde supuestamente existe una habitación que cumple el deseo más profundo de quien la pise.
​Tarkovsky, el director, arranca la película en un sepia industrial, oscuro y deprimente, que cambia a un color vivo pero melancólico en cuanto los personajes cruzan la frontera hacia ese lugar prohibido. Es un cambio visual hermoso que te mete de lleno en la atmósfera.
​El verdadero peligro: mirarse al espejo
​Lo fascinante de este viaje es que el peligro real no son los monstruos o las trampas físicas. La tensión viene del silencio, de la naturaleza que devora las ruinas industriales, y sobre todo, del miedo que sienten los tres hombres al darse cuenta de lo que realmente buscan.
​El gran dilema que te plantea la película es demoledor: ¿Realmente nos conocemos tanto como para saber qué es lo que más deseamos? Porque la habitación no te da lo que dices querer, sino lo que tu subconsciente esconde, para bien o para mal.
​🌟 Veredicto: 5 de 5 estrellas. Es una película lenta, física —casi puedes oler la humedad y el óxido en el aire— y muy exigente, pero si te dejas llevar por su ritmo, se convierte en una experiencia espiritual inolvidable.
[REC] (2007)
Lleiton jesus leon cordova12 de julio de 2026
Contiene spoilers
muy buena peli
Scream 7 (2026)
SSamira Balceda12 de julio de 2026
h
Backrooms: Sin salida (2026)
Llucasesetoledo12 de julio de 2026
Ah, Backrooms, Backrooms… vine buscando cobre y encontré... ¿muebles?

Es triste, porque la verdad quería que me encantara, y la película nunca llega a ser mala del todo, pero tampoco termina de convertirse en la gran experiencia cinematográfica que nos vendieron que iba a ser.

Todo lo que es el diseño de producción y la puesta en escena es espectacular, y logra transportarte y hacerte sentir que realmente estás recorriendo “las habitaciones traseras”. Hay mucho de Borges en esa idea de espacios imposibles que recuerdan a la realidad sin ser exactamente la realidad. La película coquetea constantemente con el horror analógico y el horror liminal, ese que nace de un lugar familiar, pero vacío, desplazado de su contexto. Y ahí es donde mejor funciona.

El problema es todo lo que hace antes de llegar ahí y todo lo que eso arrastra. Y es que el guion parece obsesionado con darle un background al protagonista y a su psiquiatra, como si tuviera miedo de que el espectador piense que está viendo una simple película de terror. Entonces aparecen el alcoholismo de Clark, el divorcio, la frustración profesional, los problemas familiares de Mary y toda una serie de mambos psiquiátricos que ocupan muchísimo metraje y después casi no influyen en la resolución. Podrías condensar toda esa información en un par de escenas, no sé, un diploma colgado en la pared, la marca de un anillo de boda, una conversación incómoda, y la historia seguiría funcionando igual. Pero bueno, se ve que el guionista faltó a la clase del Rifle de Chejov.

Y aclaro: no es que esos elementos estén mal en sí mismos. El problema es que ocupan bastante tiempo y después casi no tienen consecuencias dramáticas, en el sentido de que no se sienten orgánicas, sino metidas con calzador. Las motivaciones podrían ser completamente diferentes y la película funcionaría prácticamente igual. Por momentos se siente como si estuvieras viendo dos películas distintas pegadas con cinta adhesiva.

Y es una pena, porque el concepto central es excelente. La idea de un espacio que replica y deforma la realidad, que mezcla recuerdos, arquitectura y vacío existencial, tiene muchísimo más potencial del que la película alcanza a desarrollar.

Incluso el misterio funciona mejor que las explicaciones. Ahora, una cosa es dejar preguntas abiertas y otra es dejar huecos funcionales. Hay decisiones narrativas (como cierta llamada clave que pone en marcha la investigación) que nunca terminan de encajar del todo y obligan al espectador a asumir cosas que la película no termina de establecer.

También, en una película cuyo lore original está lleno de criaturas y anomalías, la revelación final del monstruo me pareció una garcha. Sí, es original (no sé cuánto), pero lo ves y decís: “¿En serio, peli? ¿Qué carajos estoy viendo?”.

En resumen, Backrooms es una película original, visualmente muy lograda y con un concepto de horror liminal fascinante. Pero cuanto más se aleja de la exploración de “los cuartos de atrás” y más intenta convertirse en un drama psicológico sobre personajes rotos, más evidente se vuelve el desequilibrio entre sus distintas tramas (que ni siquiera sé si llamar tramas).

No terminé pensando “qué mala película”, sino “qué cerca estuvo de ser una gran película”. Y a veces esa es una sensación incluso más frustrante.
Scary Movie: Terroríficamente incorrecta (2026)
UUser-150382349412 de julio de 2026
andy2029
El primer vengador: La guerra de los héroes (2016)
UUser-150382271811 de julio de 2026
Bien
Alma de héroes (2003)
EEsteban Eordogh11 de julio de 2026
Seabiscuit (Alma de héroes) es un testimonio conmovedor sobre la resiliencia humana y la necesidad de encontrar segundas oportunidades en un mundo fracturado. Dirigida por Gary Ross, la película no es solo una recreación de carreras de caballos; es el retrato de un grupo de almas rotas por la Gran Depresión estadounidense que, contra todo pronóstico, encuentran la redención apoyándose mutuamente.
​Lo que verdaderamente conmueve de la historia
​La belleza de las cicatrices: Los tres protagonistas y el propio caballo comparten un hilo conductor: el dolor del abandono y el fracaso. La película trata con una ternura infinita la herida de un padre que perdió a su hijo (Charles Howard), un jinete demasiado grande y lleno de rabia (Red Pollard), y un entrenador que no encaja en la modernidad (Tom Smith).
​El caballo como espejo: Seabiscuit no es un animal idealizado; es pequeño, testarudo y cojea. Su conexión con Red Pollard traspasa la pantalla porque ambos se reconocen heridos, pero no vencidos.
​Una dirección de arte con alma: La atmósfera, la música de Randy Newman y la fotografía cálida logran transportarte a una época gris, pero iluminada por la esperanza. Las secuencias de las carreras te aceleran el corazón, no por la velocidad, sino por lo mucho que te importa el destino de sus personajes.
​Quizás el metraje se extienda un poco más de lo necesario en su afán didáctico por explicar el contexto histórico, pero se le perdona porque el viaje emocional es genuino y profundo.
​Evaluación
​Evaluación: 💫💫💫💫 (4 de 5 estrellas)
​Una película hermosa que te recuerda que, a veces, reparar a otros es la única manera de repararse a uno mismo.
Niños del hombre (2006)
EEsteban Eordogh11 de julio de 2026
** Children of Men (2006) es una obra maestra desgarradora y, por encima de todo, un espejo profundamente humano del dolor, la pérdida y la imperceptible pero terca persistencia de la esperanza.** Alfonso Cuarón no filma una simple distopía de ciencia ficción; filma el alma humana al borde del abismo.
​La genialidad de la película no radica en la espectacularidad de su fin del mundo, sino en la escala íntima con la que lo retrata. Nos sitúa en un planeta enfermo de desesperanza, donde la infertilidad global ha borrado el futuro. Clive Owen encarna a Theo no como el héroe clásico que va a salvar el día, sino como un hombre roto, anestesiado por el duelo y el cinismo, que simplemente camina entre las ruinas de la sociedad. Su transformación a lo largo del viaje —obligado a proteger el milagro de un nuevo embarazo— no es la de un guerrero, sino la de alguien que redescubre su propia capacidad de sentir, de cuidar y de sacrificarse.
​Visualmente, la película te agarra del pecho. Esos planos secuencia tan celebrados no se sienten como un alarde técnico, sino como una inmersión visceral en el caos. Sientes el olor a pólvora, el frío de la lluvia británica, el miedo real de los refugiados y la fragilidad de la carne humana. Hay una secuencia en particular, hacia el final, donde el llanto de un bebé detiene literalmente una guerra en un edificio en ruinas. Los soldados bajan las armas, se persignan, lloran. Dura apenas un instante antes de que el horror continúe, pero ese suspiro de humanidad compartida en medio del infierno es uno de los momentos más conmovedores del cine contemporáneo.
​Children of Men nos recuerda que, incluso cuando parece que todo está perdido y el mundo se desmorona a nuestro alrededor, el acto de proteger la vida y mantener la empatía es el mayor acto de resistencia que poseemos. Es cruda, duele, pero te deja con los ojos húmedos y el corazón latiendo con fuerza.
​Evaluación
​💫💫💫💫💫 (5 de 5 estrellas) - Una obra imprescindible que late con una verdad emocional devastadora y un amor profundo por nuestra frágil especie.
Entrenando a papá (2007)
VVilla9x1911 de julio de 2026
Bien
Viviendo con mi ex (2006)
VVicky Fretes11 de julio de 2026
buena
Unearthed (2010)
EEsteban Eordogh11 de julio de 2026
'Unearthed' (2010) es un viaje crudo y profundamente humano sobre el trauma, el peso del pasado y la búsqueda desesperada de redención en medio del aislamiento. No estamos ante una superproducción de Hollywood llena de efectos vacíos; es una obra que se cuece a fuego lento y que confía en el silencio, en las miradas cansadas de sus personajes y en la atmósfera asfixiante de un entorno que parece haberlos olvidado.
​Aquí tienes los puntos clave de este íntimo drama:
​La fragilidad de las conexiones: La película brilla cuando se detiene en los pequeños gestos. Los diálogos no buscan ser poéticos, sino reales, ásperos y, a veces, torpes, como lo es la comunicación humana cuando el dolor está de por medio.
​Atmósfera visual y sonora: La fotografía utiliza tonos fríos y desaturados que transmiten una profunda melancolía. El diseño de sonido te sumerge en esa soledad donde cada crujido y cada suspiro pesan una tonelada.
​Actuaciones viscerales: El elenco logra transmitir una vulnerabilidad tan honesta que es imposible no empatizar con sus heridas abiertas. Sientes su frustración y sus ganas de salir a flote.
​Evaluación en estrellas
​💫💫💫💫 (4 de 5 estrellas)
​Nota del espectador: Una película pequeña en presupuesto pero enorme en corazón. Si buscas un cine que te sacuda la comodidad y te hable directo al alma, esta propuesta te va a conmover profundamente.
Solitary (2020)
EEsteban Eordogh11 de julio de 2026
'Solitary' (2020) es un drama de ciencia ficción claustrofóbico que, a pesar de sus buenas intenciones, se queda corto al intentar descifrar la complejidad del aislamiento humano, dándole una calificación de 2 de 5 estrellas (💫💫).
​El peso del silencio y la desconexión
​Hay algo profundamente doloroso en la premisa de Solitary. Nos plantea un escenario que, de una forma u otra, todos hemos sentido alguna vez: la desconexión total del resto del mundo. La película encierra a Issac en el interior de una cápsula espacial con destino a un planeta lejano, un entorno donde el silencio no es solo la ausencia de ruido, sino una presencia física que asfixia.
​Como espectadores, es fácil empatizar con esa desesperación inicial. La actuación del protagonista logra transmitir esa fragilidad humana de quien se sabe completamente solo en la inmensidad del vacío. Las videollamadas con la Tierra y los recuerdos se sienten como hilos delgados que lo mantienen atado a su cordura, y ahí es donde la película brilla por momentos: cuando se enfoca en la nostalgia, en los errores del pasado y en el miedo crudo a ser olvidado.
​Cuando el guion pierde el rumbo
​Sin embargo, el alma de una película no solo vive de sus buenas intenciones. A medida que la trama avanza y se introducen elementos de conspiración y giros argumentales, esa atmósfera íntima y humana empieza a desmoronarse.
​Falta de profundidad: Los dilemas éticos y los traumas del pasado se presentan de forma superficial, perdiendo la oportunidad de explorar a fondo la psicología del confinamiento.
​Ritmo irregular: Lo que debería ser una tensión creciente se convierte por momentos en una monotonía difícil de sostener, haciendo que la hora y media de metraje se sienta mucho más larga.
​Efectos y ambientación: Aunque se entiende que es una producción de bajo presupuesto, la falta de recursos a veces rompe la inmersión, distrayendo de lo que verdaderamente importaba: la lucha interna del personaje.
​Al final, Solitary se siente como una conversación a medias. Tiene el corazón en el lugar correcto al querer hablar sobre la redención y la soledad, pero le falta la fuerza narrativa y la sutileza para que ese mensaje nos impacte de verdad en el pecho. Es un recordatorio de que, a veces, el espacio más difícil de explorar no es el universo, sino nuestro propio mundo interior.
Enemigo invisible (2019)
EEsteban Eordogh11 de julio de 2026
«Enemigo Invisible» (2019) —originalmente titulada The Mandela Effect— es un viaje doloroso, caótico y profundamente humano sobre el duelo, la obsesión y la fragilidad de nuestra propia mente.
​La delgada línea entre la locura y el dolor
​Hay películas que te atrapan no por sus efectos especiales, sino por cómo desnudan la desesperación humana. Esta es una de ellas. La historia sigue a un padre destrozado por la muerte de su pequeña hija, quien empieza a notar que los recuerdos de su vida no coinciden con la realidad del mundo que le rodea.
​Lo que comienza como la búsqueda de un dato curioso (el famoso "Efecto Mandela") pronto se transforma en una obsesión asfixiante. Como espectador, es imposible no ponerse en sus zapatos: ¿y si el universo realmente hubiera cambiado, o es simplemente la mente de un padre que se niega a aceptar una realidad donde su hija ya no está? La actuación transmite una vulnerabilidad tan real que duele. Se siente el desgaste físico, las noches sin dormir y esa necesidad visceral de encontrar una respuesta, por más descabellada que sea, con tal de no afrontar el vacío de la pérdida.
​A nivel técnico, la película se vuelve un poco tropiezos en su último tercio, queriendo abrazar demasiado la ciencia ficción dura y la teoría de la simulación, lo que le resta un poco de esa fuerza emocional tan genuina que construye al principio. Sin embargo, el núcleo de la historia se queda contigo: una metáfora desgarradora sobre cómo el cerebro humano es capaz de romper la realidad misma antes de romperse por el dolor.
​Evaluación
​💫💫💫 (3 de 5 estrellas)
​Nota final: Una propuesta notable y muy infravalorada. Aunque el desenlace se siente un tanto apresurado y de bajo presupuesto, la primera hora de película es un retrato psicológico brillante sobre el duelo que te deja pensando qué tan real es lo que recordamos.
Travesuras de una princesa (2004)
AAshley Gamboa11 de julio de 2026
Bien
Moana (2026)
GGE2B Asesoría Y Multiservicio11 de julio de 2026
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Amos del universo (2026)
ÁÁngel.Garcia.77710 de julio de 2026
Empiezo diciendo que me gustó mucho está peli. Me gustó la selección de los actores, la interpretación adorable de Adam y la villanía ridícula de Skeleton, y el enfoque que le dieron a cada uno. El tono comedia y absurdo. Y ni hablar de la música super magistral. Una buena película Blockbuster para pasarla bien. Merece mucho reconocimiento porque se nota todo el cariño y el esfuerzo que le dieron a la peli. 🤙🏻🤙🏻
Bone Lake (2024)
SSergio calvo alvarez10 de julio de 2026
Cfftgtggtt
Yesterday (2019)
EEsteban Eordogh10 de julio de 2026
Yesterday (2019) es una caricia al alma melancólica, una fábula imperfecta pero profundamente conmovedora sobre el peso del éxito y el valor del amor verdadero.
​Calificación: 💫💫💫💫 (4 de 5 estrellas)
​Lo que nos hace humanos: El dilema del impostor
​¿Qué harías si el mundo entero olvidara a la banda más grande de la historia y tú fueras el único que recuerda sus canciones? Esa es la premisa que mueve a Jack Malik (Himesh Patel), un músico frustrado que, tras un misterioso apagón mundial, se convierte en el "autor" de las obras maestras de The Beatles.
​Lo hermoso de Yesterday no es el giro fantástico, sino el conflicto ético y emocional que devora a Jack. Hay una honestidad brutal en su mirada cuando el mundo lo aclama como un genio. Sentimos su culpa, su soledad en la cima y ese vacío asfixiante que surge cuando el éxito no te pertenece. Es un recordatorio de que el arte no es solo la melodía, sino la vivencia y la verdad detrás de ella.
​El verdadero motor: Una historia de amor desapercibida
​Aunque la música de Liverpool inunda cada escena, el verdadero corazón de la película late en la relación de Jack con Ellie (Lily James). Ella es su mánager, su fan número uno y la mujer que lo ha amado en silencio desde que tocaba para tres personas en un pub semivacío.
​La ceguera del ego: Jack se obsesiona tanto con estar a la altura del mito de los Beatles que no se da cuenta de que la canción más bonita ya la tenía escrita al lado.
​La química real: La complicidad entre Patel y James se siente tan genuina y vulnerable que es imposible no sufrir con sus desencuentros.
​El momento que te rompe el corazón
​Sin hacer grandes revelaciones, hay una escena hacia el final de la película —un encuentro con un personaje inesperado que envejeció lejos de la fama— que redefine todo el significado del éxito. Es un puñetazo de pura humanidad: una vida simple, llena de amor y paz, vale muchísimo más que cualquier estadio lleno.
​¿Por qué no es perfecta?
​A veces la comedia romántica cae en clichés predecibles y la película no profundiza tanto en cómo un mundo sin los Beatles habría cambiado culturalmente. Pero se le perdona todo porque tiene alma. Nos recuerda que el mundo puede ser un lugar oscuro y caótico, pero mientras existan canciones como Let It Be o Here Comes the Sun, y alguien con quien compartirlas, siempre habrá esperanza.
A través del universo (2007)
EEsteban Eordogh10 de julio de 2026
A través del Universo (2007) es una carta de amor de dos horas a la juventud, al dolor de crecer y a la música que definió a una generación, entregándonos una experiencia imperfecta pero profundamente conmovedora.
​Para cualquiera que haya sentido que el mundo es demasiado grande o demasiado roto para arreglarlo, esta película es un abrazo melancólico. Julie Taymor logra algo mágico: no solo usa las canciones de The Beatles como banda sonora, sino que las convierte en las venas por las que corre la sangre de sus personajes.
​Lo que te hace vibrar el corazón
​La pureza de Jude y Lucy: Su historia de amor no se siente artificial; encarna ese primer amor real que te cambia la vida, cruzado por la distancia, el dolor de la guerra de Vietnam y las diferencias sociales. Evan Rachel Wood y Jim Sturgess cantan con el alma, no con la técnica.
​La crudeza de la época: La transición de la inocencia de los años 60 al caos de las protestas y la pérdida de amigos en combate se siente dolorosamente real. Es un recordatorio de cómo la política a menudo destruye los sueños de los más jóvenes.
​La música como refugio: Momentos como Let It Be en medio del dolor de los disturbios, o Hey Jude como un intento desesperado de salvar a un amigo, te erizan la piel porque tocan fibras humanas universales: la pérdida, la esperanza y la lealtad.
​Lo que a veces nos saca del viaje
​El exceso visual: A veces la película se pierde tanto en su propio viaje psicodélico que olvida que lo que nos importa son las personas, no los efectos visuales. Hay secuencias que se sienten más como un video musical largo que como parte de la historia.
​Evaluación Final: 💫💫💫💫 (4 de 5 estrellas)
​Tiene sus tropiezos y a ratos peca de ambiciosa, pero al final del día, te deja con los ojos llorosos y el corazón lleno. Es un recordatorio de que, a pesar del caos del mundo, al menos nos queda el arte para intentar entendernos.
México 86 (2026)
JJA Flores Padua10 de julio de 2026
Una película oportunista que se fusila tramas como El lobo de Wall Street, sin el talento de DiCaprio y Scorsese. Es un discurso complaciente al actual régimen: antipriista y antigringo, pero sin hacer daño. Poner a Memo Villegas a interpretar a Hugo Sánchez sí fue una grosería. Y ridiculizan a figuras como Guillermo Cañedo. Lo peor, no logran rescatar el encanto del Mundial de México 86. Todo queda por encima. Una película hecha al vapor para tener algo que ofrecer en este Mundial. Aburridona, ni siquiera les sale lo kitsch ni lo popular.