Reseñas

Zona cero (2026)
DDaniela Ponce Alba7 de septiembre de 2026
muy interesante
Se les subieron los humos (2001)
UUser-15043678447 de septiembre de 2026
muy buena
Spider-Man: Un nuevo día (2026)
EEstrella Hernándezzz7 de septiembre de 2026
.
Buddy (2026)
MMarco Gordillo Madrid6 de septiembre de 2026
67
Scary Movie: Una película de miedo (2000)
UUser-15043632046 de septiembre de 2026
me gusta
Toy Story 5 (2026)
UUser-15043631976 de septiembre de 2026
buenisimaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
La noche del demonio: La última llave (2018)
UUser-15043609046 de septiembre de 2026
es muy buena
Spider-Man: Un nuevo día (2026)
UUser-15043600646 de septiembre de 2026
God
Propuesta indecente (1993)
EEsteban Eordogh5 de septiembre de 2026
Propuesta indecente (1993), dirigida por Adrian Lyne, es de esas películas que se quedan rondando en la cabeza no tanto por su excelencia técnica, sino por la incomodidad moral que siembra en el espectador.
​En su centro, la historia plantea una pregunta despiadada: ¿hasta qué punto un amor sólido puede resistir la presión de una necesidad económica absoluta? David (Woody Harrelson) y Diana (Demi Moore) son una pareja joven, enamorada y acorralada por las deudas, cuya vida da un vuelco cuando un multimillonario maduro y carismático, John Gage (Robert Redford), les ofrece un millón de dólares a cambio de una sola noche con ella.
​Lo que la hace funcionar:
​La tensión psicológica: El verdadero conflicto de la película no ocurre durante la propuesta, sino en el "después". Lyne retrata con acierto cómo el dinero resuelve la urgencia material pero envenena la confianza, sembrando celos, paranoias y culpa.
​El magnetismo de Robert Redford: Su personaje no es el villano grotesco que uno esperaría. Redford le aporta una elegancia y una vulnerabilidad que hacen la oferta aún más seductora y peligrosa.
​El dilema moral: Es un filme que obliga al espectador a mirarse al espejo y preguntarse qué haría en una situación similar, lo que explica por qué generó tanto debate en su época.
​Sus puntos débiles:
​Exceso de melodrama: Por momentos, la narrativa cae en clichés románticos noventeros y un sentimentalismo algo manipulador que le resta peso al dilema ético original.
​Desarrollo de personajes desigual: El guion se apoya demasiado en la química visual y deja de lado una exploración más profunda sobre la autonomía de Diana, quien a veces parece quedar atrapada como un mero objeto de negociación entre dos hombres.
​Es un melodrama visceral, defectuoso pero profundamente entretenido, que utiliza el morbo como anzuelo para explorar las grietas del matrimonio y el peso del dinero en las relaciones humanas.
​Evaluación: 💫💫💫💫 (4 / 5 estrellas)
Materia oscura (2024)
EEsteban Eordogh5 de septiembre de 2026
3.5 de 5 estrellas 💫
​La adaptación de Materia oscura (Dark Matter) de Apple TV+ —técnicamente una serie, aunque se siente como una película muy larga y cinematográfica— funciona mejor cuando se olvida del desfile de física cuántica y se enfoca en algo aterradoramente terrenal: la duda.
​Lo que realmente te deja pensando al apagar la pantalla no son los pasillos infinitos de la Caja ni las explicaciones sobre el gato de Schrödinger, sino esa espina en la garganta que todos llevamos dentro: ¿qué habría sido de mi vida si hubiera tomado esa otra decisión?
​Lo que te rompe el corazón: Ver a Jason Dessen (un excelente Joel Edgerton) luchar desesperadamente a través del multiverso no para salvar el mundo, sino simplemente para regresar a cenar con su esposa y su hijo. Jennifer Connelly aporta una calidez aplastante; la química entre ambos hace que el espectador sienta el dolor real de perder una vida ordinaria pero perfecta.
​El villano más humano: El verdadero antagonista no es un monstruo con garras, sino otra versión de uno mismo. La serie aborda con brutal honestidad el egoísmo, la ambición y la envidia que podemos sentir hacia nuestras propias vidas no vividas.
​El tropiezo: Por momentos, el ritmo se frena en explicaciones pseudo-científicas que se sienten frías e innecesarias. Cuando la historia se pone demasiado técnica, pierde esa chispa emocional que tan bien construye en sus mejores episodios.
​Al final, es un recordatorio conmovedor de que la verdadera magia no está en las posibilidades infinitas del universo, sino en elegir la realidad que tienes enfrente y cuidarla todos los días. Vale muchísimo la pena si buscas algo que te haga abrazar un poco más fuerte a quien tienes al lado.
Reacher (2022)
EEsteban Eordogh5 de septiembre de 2026
La serie Reacher de Prime Video es puro entretenimiento honesto: no intenta reinventar la televisión, pero te engancha con la fuerza de un puñetazo bien dado.
​Evaluación: 💫💫💫💫 (4/5 estrellas)
​Si alguna vez te sentiste decepcionado por las películas de Tom Cruise (un gran actor, sí, pero que medía un metro setenta intentando hacer de un gigante indestructible), Alan Ritchson llegó para poner las cosas en su sitio. Ritchson no solo actúa como Jack Reacher; literalmente es una fuerza de la naturaleza con cara de bueno que parece comer toneladas de proteína al día.
​Lo mejor de la serie es su honesta sencillez:
​Un héroe a la vieja escuela: Reacher es un exmilitar vagabundo que viaja por Estados Unidos con lo puesto, paga en efectivo y resuelve problemas a golpes o con una inteligencia detectivesca brillante.
​El toque de carisma: Aunque suena al típico héroe de acción de los 80, la serie tiene suficiente humor, autoconciencia y un elenco secundario entrañable que evita que se sienta rancia.
​Acción con peso: Las peleas duelen de verdad, el ritmo de misterio está muy bien construido y cada temporada adapta un libro distinto, manteniendo las cosas frescas.
​Tiene sus momentos cliché y a veces el guion se va por el camino fácil, pero es una de esas series que se disfrutan con un tazón de palomitas un fin de semana. Cumple exactamente lo que promete sin rodeos.
El deseo de Navidad de Angela (2020)
EEsteban Eordogh5 de septiembre de 2026
El deseo de Navidad de Angela (2020) es de esos pequeños regalos animados que no buscan impresionar con fuegos artificiales, sino darte un abrazo tibio en un día frío.
​Con solo 47 minutos de duración, la película nos vuelve a llevar a la Irlanda de principios del siglo XX junto a Angela, una niña con un corazón tan grande que no le cabe en el pecho. Esta vez, su único objetivo para Nochebuena no es un juguete ni un dulce, sino reunir a su familia trayendo a su padre de vuelta desde Australia.
​El corazón por encima de todo: Lo hermoso de esta historia es su sencillez. Habla del dolor del ausente, de la nostalgia que a veces traen las fiestas y de la inocencia infantil que cree firmemente que el amor y la determinación pueden resolver cualquier distancia.
​Personajes con los que te encariñas: Angela es pura empatía e impulsividad bonita, mientras que la dinámica con sus hermanos y su madre transmite una calidez familiar profundamente real y despeinada.
​Un refugio visual y sonoro: La animación estilo "cuento ilustrado" y una banda sonora delicada hacen que la experiencia se sienta entrañable, humilde y nostálgica.
​Es una historia imperfecta y pequeñita, pero tan honesta en su mensaje sobre la unión y el afecto que resulta imposible no terminar de verla con una sonrisa y los ojos un poco empañados.
​Evaluación: 💫💫💫💫 (4 / 5 estrellas)
Coyote vs. Acme (2026)
EEsteban Eordogh5 de septiembre de 2026
Coyote vs. Acme es esa rara joya donde la realidad supera a la ficción y la convierte en pura poesía pop: una historia sobre ser ninguneado por los gigantes del mundo.
​Ver al Coyote sentarse en un estrado judicial tras décadas de caer por acantilados, aplastado por yunques y quemado por cohetes defectuosos, se siente absurdamente catártico. No se trata solo de la nostalgia de los Looney Tunes; es el abrazo definitivo a todos los que alguna vez hemos sentido que el sistema (o una corporación sin alma) nos toma el pelo. La interpretación de Will Forte como el abogado de poca monta aporta un corazón desarmante, mientras que John Cena abraza el ridículo con una entrega corporativa impecable. Que esta película haya sobrevivido milagrosamente al intento de una gran cadena empresarial de enterrarla para cobrar un seguro de impuestos le da un sabor único: la pantalla respira la rebeldía y el cariño de artistas que pelearon cada segundo para que la viéramos. Te ríes, te conmueves y sales del cine con ganas de aplaudir a los que nunca se rinden.
​💫 Evaluación: 4.5 / 5 estrellas (⭐⭐⭐⭐✨)
El Ejército de las Sombras (1969)
EEsteban Eordogh5 de septiembre de 2026
El ejército de las sombras (1969) no es una película sobre el heroísmo glorioso; es una elegía devastadora sobre lo que cuesta mantener intacta la dignidad cuando el mundo a tu alrededor se ha desmoronado.
​Jean-Pierre Melville dirige este retrato de la Resistencia francesa durante la ocupación nazi despojándolo de cualquier romanticismo Hollywoodense. Aquí no hay discursos apasionados ni victorias épicas en el último segundo. Lo que hay es frío, paranoia, impermeable mojado, miradas en silencio y una soledad aplastante.
​Es una obra profundamente humana precisamente porque muestra el verdadero peso moral de la lucha:
​El dilema de la supervivencia: Los personajes principales, liderados por un magistral Lino Ventura como Philippe Gerbier, no son superhéroes; son hombres y mujeres cansados, asustados y ordinarios obligados a tomar decisiones desgarradoras.
​El precio del deber: Melville explora la tragedia de cómo, para combatir a un monstruo, estos seres humanos se ven forzados a actuar con una frialdad casi mecánica, ejecutando incluso a los suyos por el bien de la causa.
​La camaradería invisible: A pesar de la desconfianza constante, la película regala destellos de una lealtad silenciosa y absoluta entre almas que saben que su destino más probable es la tortura o el pelotón de fusilamiento.
​EVALUACIÓN: 💫💫💫💫💫 (5 / 5 estrellas)
​Una obra maestra absoluta del cine. Un conmovedor y austero monumento a la Resistencia humana que se queda grabado en la memoria mucho después de que terminan los créditos.
La batalla de Argelia (1966)
EEsteban Eordogh5 de septiembre de 2026
5 de 5 estrellas 💫
​La batalla de Argelia no se siente como una película; se siente como estar parado en medio de una calle agobiante en 1950, tragando polvo y miedo mientras la historia estalla frente a tus ojos. Lo que logró Gillo Pontecorvo en 1966 trasciende el cine convencional: filmó una ficción con el estómago y la urgencia de un documental brutales, sin estrellas de Hollywood, usando a la propia gente de Argel para revivir las cicatrices reales de su guerra de independencia.
​Lo más impactante y profundamente humano de la película es su negativa a entregar respuestas fáciles o pintar la realidad en blanco y negro:
​Sin héroes de cartel: El movimiento de liberación (FLN) y el ejército francés están retratados con una crudeza desgarradora. No hay música heroica cuando una bomba estalla en un café lleno de civiles, ni cuando las tropas coloniales aplican torturas sistemáticas en cuarteles oscuros.
​El peso del dilema moral: La cámara te obliga a mirar a los ojos tanto a la mujer argelina que deja una bomba en un lugar con niños, como al coronel francés Mathieu, un hombre frío e inteligente que sintetiza el horror colonial con una lógica escalofriante: "¿Quieren que Francia se quede? Entonces acepten las consecuencias".
​El rostro de la multitud: La verdadera protagonista es la muchedumbre. El dolor de los barrios populares, las miradas en las callejuelas de la Casba y la dignidad desesperada de un pueblo aplastado pero jamás vencido te dejan un nudo en la garganta.
​Es una obra maestra incómoda, visceral y brillante que demuestra cómo el sufrimiento y la búsqueda de libertad destruyen todo a su paso, dejándote con la cabeza dando vueltas mucho después de que terminan los créditos.
El otro Sr. Hamilton (1966)
EEsteban Eordogh5 de septiembre de 2026
Hay películas que no se ven con los ojos, sino con las costuras del alma, y Seconds (John Frankenheimer, 1966) es un espejo roto donde nadie sale ileso.

​Casi seis décadas después de su estrepitoso y sangriento fracaso en la taquilla de su época —donde la crítica la repudió por atreverse a mirar hacia el abismo sin parpadear—, este thriller existencial se erige hoy como una joya de culto implacable. No es solo cine de vanguardia o ciencia ficción distópica; es un grito desgarrador sobre el peso del arrepentimiento y la trampa mortal del "qué hubiera pasado si...".


​La premisa arranca desde una cotidianidad asfixiante: Arthur Hamilton, un bancario gris, atrapado en la inercia de un matrimonio muerto y una vida que ya no le pertenece, recibe una llamada que rompe su rutina. Una organización clandestina le ofrece el pacto de Fausto definitivo:

fingir su muerte, someterse a una cirugía reconstructiva extrema y renacer con un cuerpo nuevo, una identidad fresca y la libertad absoluta para ser artista en una comuna bohemia.

​Es aquí donde la película da un vuelco volcánico al elegir a Rock Hudson para interpretar a este nuevo hombre. Quitarle la máscara de galán pulcro de Hollywood para mostrar a un tipo roto, aterrorizado, que intenta beberse la vida de golpe solo para descubrir que la angustia no se opera en un quirófano, es una decisión magistral. Hudson entrega la interpretación de su vida: desgarrada, vulnerable y sumida en una soledad atronadora.

​Visualmente, la cinta es una maravilla de la paranoia. La fotografía en blanco y negro de James Wong Howe utiliza lentes deformantes y cámaras atadas a los propios cuerpos de los actores para transmitir una claustrofobia física. Sientes el mareo, la desorientación, el sudor frío de saber que estás huyendo de algo que llevas dentro. Cada encuadre duele; cada sombra pesa.

​Seconds no ofrece consuelo. Nos recuerda con una crudeza desgarradora que el tiempo no perdona y que no hay cirugía, ni nueva ciudad, ni cambio de vida capaz de salvarte si no estás en paz con quien eres por dentro. Una experiencia cinematográfica brutal, profunda e inolvidable que te acompaña mucho tiempo después de que los créditos finales terminan de rodar.

FICHA TÉCNICA

Título original: Seconds (en España lanzada como El segundo rostro o Plan diabólico)
Dirección: John Frankenheimer
Guion: Lewis John Carlino (basado en la novela homónima de David Ely)
Fotografía: James Wong Howe (un trabajo magistral nominado al Oscar que redefinió el uso del gran angular y la cámara en mano)
Música: Jerry Goldsmith (partitura disonante, sombría y perturbadora)
Diseño de títulos: Saul Bass
Reparto: Rock Hudson, John Randolph, Salome Jens, Will Geer, Jeff Corey
Año de estreno: 1966
Duración: 106 minutos
País: Estados Unidos
EVALUACIÓN Y CALIFICACIÓN

⭐⭐⭐⭐★ (4.5 / 5 Estrellas)

¿Por qué roza la perfección?

Inmersión y dirección (5/5): Frankenheimer no dirige; claustrofobiza. Convierte la pantalla en un ataque de pánico sostenido gracias al lenguaje visual barroco y vanguardista de Wong Howe.
Actuación (4.5/5): Es la cúspide interpretativa de Rock Hudson. Destruye su etiqueta de galán de comedia romántica para encarnar el dolor absoluto de un hombre despojado de su propia alma.
Guion e impacto (4.5/5): Un relato filosófico sobre la trampa de la nostalgia y la imposibilidad de reiniciar la vida sin sanar por dentro. Una joya visionaria que se adelantó décadas a su tiempo.
Toy Story 5 (2026)
YYecenia Moreno5 de septiembre de 2026
buena
Cielo para dos (2021)
DDaniela Estefania5 de septiembre de 2026
no m deja verlo
After: Aquí empieza todo (2019)
AAngeles Oña5 de septiembre de 2026
estuéndo
Dulces y peligrosas (2001)
UUser-15043509565 de septiembre de 2026
excelente todo me encantooooooo