Reseñas

Loca de amor (2002)
UUser-150452660125 de septiembre de 2026
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It: Bienvenidos a Derry (2025)
Ssamuel alejandro benavides buche25 de septiembre de 2026
a
Toy Story 5 (2026)
CCirino Hernandez25 de septiembre de 2026
.)
X-Men orígenes - Wolverine (2009)
SSánchez Tapia Christian25 de septiembre de 2026
increible pelicula, la vi desde muy pequeño y me encantó
Sailor Moon Crystal (2014)
MMelany Bqñon25 de septiembre de 2026
Es demasiado buena esta serie es un 100 de 1000 divina es increible sailor moon es tan iconica y sus transformacions son increibles
Moana (2026)
ꜱꜱʜɪʀʟᴇʏ ᴍᴀʀQᴜᴇᴢ25 de septiembre de 2026
muy buena
Spider-Man: Un nuevo día (2026)
UUser-150451976025 de septiembre de 2026
muy buena
Loca de amor (2002)
MMarjory Hernandez25 de septiembre de 2026
Me gusta
El hobbit: Un viaje inesperado (2012)
BBruno Gil Herranz25 de septiembre de 2026
peliculon si te gusta este estilo no te la puedes perder
Avatar: Fuego y cenizas (2025)
UUser-150450238724 de septiembre de 2026
suabe
Golpe bajo - El juego final (2005)
UUser-150451581524 de septiembre de 2026
Muy buena
Oficina do Diabo (2025)
CConstructora Huracán24 de septiembre de 2026
Me pide puntuar antes de verla
American Horror Story (2011)
DDanna Alegria24 de septiembre de 2026
.,.,,
Spider-Man: Un nuevo día (2026)
HHernan Gette24 de septiembre de 2026
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Scary Movie: Una película de miedo (2000)
CCRISTOPHER LOPEZ24 de septiembre de 2026
buena peli
Enredados (2010)
UUser-150450962024 de septiembre de 2026
no
Su propio infierno (2026)
TTomás Romero Luisi24 de septiembre de 2026
Nicolas Winding Refn dirigía bien, su cine me parecía genial, pero desde Drive, la que considero su última película buena y una de las mejores, el camino se volvió un poco sinuoso, como que fue empeorando. La trilogía de Pusher y esas primeras películas como Fear X y Bleeder supieron ser un gran inicio de carrera para el danés donde los géneros se mezclan y un gran estilo característico y propios de una gran dirección se hacen presentes y casi que logró predecir al nuevo extremismo francés y cierto cine europeo que buscó la crudeza del cuerpo humano. Pusher es adrenalina y hasta Drive la hubo, pero desde entonces reina la confusión sobre todo en las narrativas de este director y guionista, aunque varios de sus filmes tienen coescritura. En Su Propio Infierno el estilo de Refn se vuelve en su contra y se convierte en su propia parodia. Las citas al Giallo y la ciencia ficción clase B o al Pulp en general son fastidiosas, me recuerdan a las películas de Hélène Cattet y Bruno Forzani dónde el homenaje se entierra en su propia tumba. Cabe mencionar que las metáforas de Refn en su último cine y televisión parecen no funcionar y me atrevo a decir que en Bronson -antes que Drive - ya no funcionaban, no porque la metáfora achate a la narrativa sino porque las metáforas que usa son chatas. En cuanto a la dirección hay momentos donde intenta narrar como Jean-Pierre Melville y por momentos se parece a Saturday Night Live, la película se vuelve estúpida por momentos, intencionadamente desde el tono pero estilísticamente también. Hay quienes piensan que lo mejor del cine de hoy es aquello que se parece a una fashion runway mainstream y a influencers de plástico, que incluso hay muchos autores autoproclamados que juegan a ese cine, lamento informar que están ante la presencia de la muerte de un lenguaje, o de todo un arte. Queda esperar que este director vuelva a sus inicios para devolver a la audiencia aquello que supo entregarle.
Pink Floyd at Pompeii MCMLXXII (1972)
TTomás Romero Luisi24 de septiembre de 2026
Un concert film filmado en el anfiteatro de Pompeya, en Italia, un anfiteatro cuya estructura principal quedó en pie luego de que una erupción volcánica, la del Vesubio, lo sepultara. La idea misma del volcán que arrasó con el lugar y la banda, Pink Floyd, tocando allí, además canciones agresivas de rock progresivo de principios de los setenta en pleno auge, dan forma a un concepto muy sofisticado, que se erige con pocos elementos, casi que minimalista, concepto que desentona con como se lo ha filmado a ese mismo anfiteatro en estos tiempos, como Circus Maximus, concert film para el disco Utopia de Travis Scott, dirigido por él y por Harmony Korine, además de otros directores invitados, donde pareciera que no se ha entendido nada sobre cómo utilizar -y filmar- ese mítico lugar. En cambio en la película de Adrian Maben se lo logra filmar con precisión, y todo el metraje del lugar que se intercala con pinturas y mosaicos del archivo histórico de la zona, además de metraje de lava volcánica, con los momentos de la banda en el estudio y la cafetería, con la excelencia de la ejecución de las distintas cámaras, suscita un magnetismo en el espacio y los personajes que lo habitan, que por cierto quienes lo habitan son los miembros de la banda y el equipo técnico, sin audiencia que presencie y escuche la maestría de Floyd. La película también reflexiona sobre cómo direccionar a los músicos, como retratarlos, creo que la quietud de la banda es bastante característica cuando están sin sus instrumentos, pero en los momentos en donde tocan con ellos, aparece la efusividad, pero siempre manteniendo el eje, además de los travellings sumamente elegantes en todo el filme que los capturan generando una inmediatez con respecto a la cercanía del sujeto y la cámara. También los inserts de instrumentos me llamaron la atención ya que es algo en lo que casi siempre se falla a la hora de montar el retrato de una banda y aquí pareciera que las distintas técnicas de montaje elevan el espectáculo.
Infierno en la tormenta (2019)
TTomás Romero Luisi24 de septiembre de 2026
La idea del filme es minimalista pero su puesta es maximalista. Un huracán hace que el agua suba y una casa en la cercanía de la creciente se ve invadida por un grupo de caimanes, y casi toda la película, al menos donde sucede la acción -un noventa por ciento de la duración- sucede en esa casa. Desde el comienzo, y sobre todo por la dirección de arte y la fotografía, la película pareciera pertenecer más al reino de las películas arthouse que al de las películas de terror. Al inicio de la película vemos a la protagonista, interpretada por la gran Kaya Scodelario, con el pelo rubio -no natural- y un hoodie naranja que contrasta finamente con los fondos grisáceos y azulados que anuncian el cataclismo con paisajes completamente surrealistas con unas nubes y cielos que parecen pintados a mano, detalles que a primera vista llamaron bastante mi atención, sobre todo por lo bien compuesta que estaba la imagen. Y si bien la idea es simplona creo que la construcción de las escenas, no así el suspenso, están elaboradas meticulosamente de principio a fin, y creo también que más allá de la obviedad del relato, que efectivamente los humanos deben de ganarle a los caimanes, es la manera en que se construye la dinámica dentro de la casa lo que lo sostiene hasta el final, y como a nivel narrativo, los personajes están atrapados en el subsuelo de la casa y deben ascender hasta arriba junto con el agua a la vez que son perseguidos por los caimanes. La construcción espacial del lugar me recordó a Sorcerer del maestro Friedkin, por el hecho de cómo con una locación singular, la del puente colgante en ese caso, se puede narrar en planos una odisea interminable.
The Realist (2013)
TTomás Romero Luisi24 de septiembre de 2026
Una película donde los protagonistas son maniquíes. Al principio casi que inanimados, es decir exhibidos, pero progresivamente salen de los escaparates y tienen vida, hay incluso un romance y un asesino, casi que un Jack el destripador pero maniquí. Todo el montaje de la película está compuesto por planos que avanzan y retroceden, es decir, que algunos fotogramas avanzan -pocos de ellos- y luego retroceden, lo que da la impresión de estar viendo una sucesión de loops constantes. Puede sonar irritante la idea de este tipo de montaje pero creo que se reinterpreta a sí mismo a medida la historia progresa; hay una infinidad de patrones por todos lados, telas de ropa, el vestuario de los maniquíes, su disección, además de que varios planos de sobreimprimen constantemente, por lo que siempre hay un componente visual nuevo mientras va aconteciendo el filme. También los momentos donde uno dilucida la narrativa, aparentemente oculta, son estremecedores, ya que lo que suponía ser una abstracción esconde una trama, la del romance y el asesinato; momentos narrativos que se reconocen rápidamente ya que vemos a un hombre maniquí mirar una vidriera y ver a una mujer maniquí exhibida, distintos desmembramientos de partes de un cuerpo de maniquí, y la más obvia la de plano y contraplano convencional entre los dos maniquíes donde la sangre salpica a la cara del hombre. Es interesante pensar cómo la narrativa acontece en tal materialización, ya que con pocos elementos que remiten a una convención -sease plano y contraplano entre dos personas-, por más abstracto que se lo narre, un espectador puede de todos modos entender el tipo de historia a la vez el género al que pertenece lo que está viendo. Con pequeños elementos constituyentes a las convenciones genéricas y narrativas, aunque sean pinceladas, se puede coquetear momentáneamente con pertenecer -o no- a un género cinematográfico.