
The Realist (2013)
- Drama
- Musical
- Cortometraje
Reseñas
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Tomás Romero Luisi24 de septiembre de 2026
Tomás Romero Luisi24 de septiembre de 2026Una película donde los protagonistas son maniquíes. Al principio casi que inanimados, es decir exhibidos, pero progresivamente salen de los escaparates y tienen vida, hay incluso un romance y un asesino, casi que un Jack el destripador pero maniquí. Todo el montaje de la película está compuesto por planos que avanzan y retroceden, es decir, que algunos fotogramas avanzan -pocos de ellos- y luego retroceden, lo que da la impresión de estar viendo una sucesión de loops constantes. Puede sonar irritante la idea de este tipo de montaje pero creo que se reinterpreta a sí mismo a medida la historia progresa; hay una infinidad de patrones por todos lados, telas de ropa, el vestuario de los maniquíes, su disección, además de que varios planos de sobreimprimen constantemente, por lo que siempre hay un componente visual nuevo mientras va aconteciendo el filme. También los momentos donde uno dilucida la narrativa, aparentemente oculta, son estremecedores, ya que lo que suponía ser una abstracción esconde una trama, la del romance y el asesinato; momentos narrativos que se reconocen rápidamente ya que vemos a un hombre maniquí mirar una vidriera y ver a una mujer maniquí exhibida, distintos desmembramientos de partes de un cuerpo de maniquí, y la más obvia la de plano y contraplano convencional entre los dos maniquíes donde la sangre salpica a la cara del hombre. Es interesante pensar cómo la narrativa acontece en tal materialización, ya que con pocos elementos que remiten a una convención -sease plano y contraplano entre dos personas-, por más abstracto que se lo narre, un espectador puede de todos modos entender el tipo de historia a la vez el género al que pertenece lo que está viendo. Con pequeños elementos constituyentes a las convenciones genéricas y narrativas, aunque sean pinceladas, se puede coquetear momentáneamente con pertenecer -o no- a un género cinematográfico.