El nadador
Reseñas generales

El nadador es una película que me parece muy interesante, primero porque está protagonizada por Burt Lancaster y, sobre todo, porque tiene una premisa muy sencilla, pero que termina siendo mucho más profunda de lo que uno podría imaginar.
La historia es bastante particular: un hombre llamado Ned Merrill decide regresar a su casa atravesando las piscinas de sus vecinos. Sí, literalmente va de piscina en piscina. Al principio puede parecer una idea bastante extraña e incluso un poco absurda. Pero mientras Ned avanza en su recorrido, comienza a encontrarse con personas de su pasado. Y poco a poco vamos descubriendo que detrás de ese viaje hay algo mucho más importante.
Lo que más me gusta de la película es que no te explica todo desde el principio. Al contrario, te obliga a ir descubriendo las cosas poco a poco. Cada encuentro con una persona del pasado de Ned nos revela algo nuevo sobre él y sobre la vida que llevó.
Además, las piscinas tienen un significado muy importante. Ned llama a su recorrido “el río Lucinda”, por el nombre de su esposa. Y cada piscina puede verse como una etapa diferente de su vida. Mientras va pasando de una a otra, también va recorriendo su propio pasado.
Al principio, Ned se muestra como un hombre muy seguro de sí mismo, con una autoestima enorme y con la sensación de que todavía tiene todo bajo control. Parece estar disfrutando de una aventura divertida, casi como si estuviera jugando con algo de su juventud. Pero a medida que avanza, esa imagen empieza a romperse.
Y ahí es donde la película empieza a ponerse realmente interesante. Porque poco a poco descubrimos que la imagen que Ned tiene de sí mismo no necesariamente coincide con la realidad. Las personas que va encontrando recuerdan cosas de él que él mismo parece querer olvidar. Lo que al principio parecía un simple recorrido por las piscinas de los vecinos empieza a convertirse en un recorrido por su propia vida.


La película está basada en un cuento de John Cheever, y tiene algo de cuento extraño, casi fantástico. Comienza con un ambiente soleado, elegante y aparentemente perfecto. Todo parece pertenecer a un mundo donde la gente tiene dinero, casas hermosas, piscinas y vidas felices.
Pero mientras Ned continúa su recorrido, el tono cambia. La película se vuelve cada vez más oscura e incómoda.
Y eso es justamente una de las cosas que más me gustan de El nadador: llega un momento en que empezás a mirar de otra manera todo lo que viste anteriormente. Algunas escenas que al principio parecían normales comienzan a tener otro significado.
Ahora, ¿por qué considero que es una joya oculta?
Porque si alguien te cuenta solamente la premisa, probablemente no te llame demasiado la atención. Si te dicen: “Es una película de 1968 sobre un hombre que decide volver a su casa pasando por las piscinas de sus vecinos”, probablemente pienses que es una película bastante rara o incluso aburrida.
Pero cuando la ves, descubrís que detrás de esa idea tan sencilla hay una historia sobre el paso del tiempo, la pérdida, las apariencias, los recuerdos y la dificultad de aceptar la realidad.
Y creo que ahí está lo especial de la película. No necesita una historia enorme para decir algo importante. Toma una idea que parece sencilla y la utiliza para hablar de la vida de una persona.
También hay que mencionar a Burt Lancaster. Su actuación es una de las grandes razones por las que la película funciona. Al principio transmite esa seguridad y ese entusiasmo de Ned, pero poco a poco esa seguridad comienza a desaparecer. Y es muy interesante ver cómo cambia el personaje a medida que avanza la historia.

Frank Perry, el director, también consigue algo que me parece muy interesante: utiliza las piscinas, las casas y todo ese ambiente suburbano aparentemente perfecto para crear una sensación cada vez más extraña. El paisaje parece hermoso, pero algo no termina de encajar.
Y eso hace que El nadador sea mucho más que una película sobre un hombre nadando de una piscina a otra.
Para mí, una joya oculta no es simplemente una película que poca gente conoce. Es una película que, cuando finalmente la descubrís, te hace pensar: “¿Cómo puede ser que nunca haya escuchado hablar de esta película?”
Y El nadador me produce justamente esa sensación. Es una película que quizás no atraiga a todo el mundo inmediatamente. Su historia es extraña, su ritmo es particular y no es la típica película de Hollywood de 1968. Pero justamente por eso creo que vale la pena descubrirla. Porque algunas películas no necesitan ser famosas para ser buenas.
A veces simplemente quedaron escondidas esperando que alguien las encuentre.




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