Lo que Wilder me dejó
DirecciónHace diez años alguien que nunca conocí cambió mi vida para siempre cuando vi por primera vez Some Like It Hot.
Fue amor a primera vista y desde ahí empecé a interesarme por el trabajo de Billy Wilder y a buscar más de sus películas. A través de los años tuve la suerte de ver The Apartment, Sunset Boulevard, Some Like It Hot, Double Indemnity y más en el cine, algunas las descubrí en la pantalla grande, mientras que de otras me pude volver a enamorar.
Cada vez que veo una de sus películas siento que me trasporto. La primera vez tenía 22 años y con mucha vergüenza, les voy a confesar que me sentí "superior" por ver esa clase de cine. Sentía que era una cinéfila de verdad, que entraba en una especie de elevación artística que el resto de mis conocidos ignoraban sólo por no ver algo "mainstream".
El sentimiento por suerte se fue casi todo: lo que queda es que sí, el cine de Wilder te hace sentir que estás viendo algo artísticamente elevado. Con cada película me maravillo con un nuevo detalle o chiste, cada rewatch es diferente.
No todas sus películas me hacen sentir lo mismo: The Apartment me sabe agridulce, hay una soledad a lo Breakfast at Tiffany's que no es una tristeza de golpe bajo, es como una herida que ya sanó pero a veces duele. Jack Lemmon (colaborador de Wilder en 7 películas, desde 1959 hasta 1981) está roto y se pone una coraza de tipo gracioso con la que a veces me puedo identificar.
Sunset Boulevard es una crítica a Hollywood, algo que se siente como el antecesor de películas como The Substance, donde se habla de la obsesión de la industria con la belleza, el dejar a las actrices de lado por envejecer. Es macabra, inteligente, y decadente, siempre me hace pensar en el lado b de la industria y lo cruel que puede ser.
Como dije antes, Some Like It Hot fue mi primer acercamiento al director y la película que más veces intenté ver en un cine: la primera fue en 2021, me la perdí por un cumpleaños al cual no podía decir que no. La segunda se me complicó por el cambio de fecha de un viaje en 2024. A la tercera, a principios de este año, fui y la pasé genial. Es muy loco escuchar a tanta gente riéndose en una sala, gente de edades muy variadas, de 20 años a 80 con chistes que se escribieron en el 59. Wilder es atemporal, nadie puede hacerte reír de esa manera.

Los finales son exquisitos, Wilder, junto con Charles Brackett e I.A.L. Diamond , colaboró para darnos muchos de los mejores cierres del cine. No quiero spoilear de más pero si no viste Sunset Boulevard, The Apartment o Some Like It Hot andá a verlas. El final te agarra desprevenido y sentís que estás frente a una obra de arte cuando pasa. ¿Cómo con tan pocas palabras podés crear algo que dura una eternidad?
No sólo mi amor por él queda en el cine y la escritura, también me inspiró en el dibujo, en el diseño gráfico y hasta en el diseño web. En el 2021 fue mi tema de estudio, donde la excusa de un trabajo de maquetación web se volvió un tributo hacia él. De alguna forma, tenía (y tengo, como lo que escribo hoy) que seguir hablando de él, seguir comunicando por cualquier medio que pueda cómo este hombre me cambió la vida.

Billy Wilder es una de las personas más queridas que nunca conocí, alguien que me acompañó, educó y me hizo enamorarme del cine. Siempre le voy a estar agradecida, sin él no estaría escribiendo acá.
De sus 27 películas como director todavía me quedan la mitad. Es el hombre que me genera un dilema: no quiero terminar su obra porque lamentablemente no hay más, pero ¿qué pasa si me "guardo" esas películas y me muero antes de terminarlas?
Es algo un poco tonto, pero a veces lo pienso y siento que cada una es tan valiosa que tengo que ir de a poco. No estoy lista para soltar, todavía no quiero quedarme huérfana de lo que Billy Wilder genera en mí.












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