Las pesadillas vienen una vez más de adentro de casa: Memoria de una madre
Reseñas generalesA partir de mañana, 16 de Abril, en el Cine Gaumont, se va a proyectar Memoria de una Madre, una película de terror hecha en Argentina. Su protagonista es un adolescente que es adoptado por una familia un tanto particular.
★★1/2
Esta es la historia de Genaro, un chico de 15 años que deja el hogar de niños y niñas para ir a vivir con una familia que, a primera vista, no tiene nada de diferente de otras. En la casa, además de sus padres, viven un nene y una nena que fueron adoptados antes que nuestro protagonista.
La película trabaja con un terror atmosférico. La sensación de miedo o inquietud se produce, mayormente, por el espacio que crea el propio metraje con sus ambientes antiguos, sus sombras pesadas y sus sonidos, en apariencia cotidianos.
Este filme se suma a una corriente del terror que está siendo bastante explotada en el último tiempo y que, como suele suceder con este género, refleja temores de época. En este tipo de filmes, lo tenebroso no proviene del exterior o de lo paranormal, sino que viene de la propia familia, de aquello que es legado de generación en generación.

Un elemento fundamental en esta película, que la enriquece de forma notoria, son los efectos prácticos. Tanto en escenas de alto impacto, como en imágenes más estáticas, se logra una sensación de realidad gracias a las texturas con que los personajes están en contacto, no se produce, como sucede a veces con la digitalización, un distanciamiento entre sujeto y objeto.
Esto se ve explotado, a mi criterio, en la primera aparición del monstruo. Esta escena nos remite a un parto, al nacimiento de esta criatura que deja de ser un ente invisible para convertirse en algo concreto y real.
En este filme, la cámara se concentra casi exclusivamente en Genaro, dándonos una visión subjetiva de la historia y permitiéndonos comprender su camino a través de las capas de su nueva familia.

Esta película se atreve a tocar suavemente otras problemáticas, además de la crisis familiar. Sin embargo, no logra profundizar. Estos temas, sobre todo estéticos, como la gordofobia o gerontofobia (muy característicos del terror actual, más este último) parecen mencionarse como un detalle sin llevarlo a un punto u otro. Si bien se mencionan y son constantes, no parecen cumplir un rol claro en la narrativa.
Por otro lado, Memoria de una Madre cae en algunos lugares comunes. Se nota en la introducción más que en otros momentos que esta película repite patrones propios de películas estadounidenses. Me remite a un artículo que leí recientemente en que el autor, Lukas Bentivenga, diferenciaba hacer películas de terror en Argentina de hacer películas de terror argentinas (dejo el enlace del artículo ACÁ). Creo que en este caso, se queda en la primera.
Creo que esta película se queda a medio camino. Por un lado, logra crear imágenes impresionantes, jumpscares efectivos, la cámara muestra exactamente lo que tiene que mostrar. Por otro lado, algunas de las actuaciones son endebles, toma patrones impropios de nuestra cultura y crea diálogos, por momentos, poco naturales.
Milagros Zalazar Cicero
Para contradecirme, discutir o charlar: @mils.zalazar






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