La Parcela
Narrativa
En barlovento, en un pueblo llamado Caucagua, vivía con mi familia en una casa grandísima con un patio interno a cielo abierto resguardado con una cruz era una familia numerosa donde 4 generaciones convivían abuelos padres nietos bisnietos compartían la mesa a diario nosotros los menores no conocíamos los secretos que guardaba la casa y nuestra familia 1 fin de semana al mes se marchaban al río fumaban tabacos se bañaban con hierbas y hacían rituales secretos para la abundancia ya estábamos mis primos y yo estudiando en el liceo cuando nos iniciaron en los rituales donde fuimos al río a conocer los espíritus del agua la primera vez lo tomamos como un juego, pero yo tenía algo que llaman materia comencé a ver cosas raras sombras siluetas en el día en la noche escuchaba cantos que provenían de una habitación en la casa donde solo tenían pesas para cuando se vendían los cerdos teníamos prohibida la entrada a ese cuarto, pero la curiosidad me hizo entrar en él vi claramente una persona colgando del cuello en una de las vigas del techo no podía mover un músculo sentí un frío quemante en mis entrañas el tiempo se detuvo mientras el ahorcado abría los ojos y me veía fijamente se fue desvaneciendo al momento que escuche un ruido como de aleteo y pude moverme y salir de la habitación esa noche no pude dormir al amanecer estaban mis primos emocionados por unos chicos que se iban a la playa y nos invitaban hablamos con el abuelo y nos dijo no tengo dinero para darles nosotros tercos como mulas ideamos un plan para buscar en la parcela de la familia unos racimos de plátano y venderlos en el mercado tendríamos mucho dinero para el tan anhelado viaje manos a la obra partimos los 3 vía la parcela hablando por el camino Rafael me decía cuanto disfrutaría del viaje que estarían muchas chicas bellas luciendo sus cuerpos morenos al sol mi primo Alexander estaba algo temeroso, pero continuamos nuestro paso llegamos a la puerta de la parcela entramos como a las 8 de la mañana buscamos los racimos más grandes cortamos 3 racimos 1 para cada uno que pesados estaban comenzamos a caminar a la salida y caminamos y caminamos no encontraba la salida por donde es preguntaba Alexander me decía Jose estamos perdidos yo le decía que como nos vamos a perder si siempre venimos a cortar plátanos dimos vueltas escuchábamos personas hablando seguíamos el ruido y siempre llegábamos al mismo sitio sediento y asustados comenzamos a rezar fue inútil escuchaba las voces más cercá cada vez poco a poco fue oscureciendo más asustados por no tener linterna para la noche comenzamos a gritar auxilio ayuda, pero nadie llego a nuestro encuentro después de tanto temblar sentí que me abrasaba alguien grande con un olor a humedad insoportable y desmalle cuando desperté ya era de día al abrir los ojos vi a mi papa y a mi abuelo a mi primo Rafael, pero no estaba Alexander después del regaño y castigo por estar robando plátanos preguntamos por Alexander que no aparecía nos dijeron seguro se fue asustado y no se habló más de él al pasar el tiempo ya mi papa en su lecho de muerte nos confesó que Alexander murió esa noche en manos de un ánima que cuidaba la parcela de los ladrones que no nos mató porque somos del linaje del dueño Alexander era criado y en su sangre él anima vio un desconocido desde la muerte de papa no he pisado más el pueblo, pero aún sigo viendo los espíritus que vagan por la tierra ...



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