DANNY BOYLE
DirecciónDurante la mayor parte de su carrera cinematográfica, el director inglés Danny Boyle exhibió una cierta regularidad en su producción, con un largometraje cada dos años. Yesterday (2019) fue su penúltima película, pero tuvieron que pasar seis años antes de que estrenara, este año, 28 Years Later, conocida como Exterminio: La evolución en América Latina.
No es la primera vez que Boyle dirige una secuela, puesto que ello ya ocurrió cuando a su segundo largometraje, Trainspotting (1994), le sucedió 21 años después T2 Trainspotting. Ahora, que nuevamente haya transcurrido similar intervalo de tiempo desde que viera la luz 28 Days Later…/Exterminio (2002) es seguramente producto de la casualidad. De hecho, entre ambos films hubo un producto intermedio, 28 Weeks Later/Exterminio 2 (2007), aunque con otro director, el español Juan Carlos Fresnadillo.
El tríptico, hasta ahora, de Exterminio tendrá en el futuro próximo más secuelas, una típica concesión comercial que hará seguramente que el “negocio” siga funcionando, muy posiblemente a expensas de una menor calidad de los próximos capítulos de la serie.
La primera del año 2002, es sin duda la más lograda aportando originalidad y buenas interpretaciones. El personaje central, Jim (Cillian Murphy), muchos años antes de Oppenheimer, despierta de un coma profundo en una Londres devastada por una infección de rabia. La pandemia, también muchos años anterior a la sufrida por la humanidad hace apenas seis años, es el producto de la liberación, por un grupo de terroristas, de monos infectados con el virus mencionado.
Las imágenes de la capital inglesa fueron logradas mediante el uso apropiado del video digital (ya usado en El proyecto Blair Witch) y lo que encuentra el personaje central es una ciudad vacía, hasta que se cruza con otros pocos sobrevivientes (Naomie Harris, Brendan Gleeson, Megan Burns). Claro que pronto, el grupo comprobará que no están solos, cuando se enfrenten con personas, si es que corresponde llamarlos de esa manera, infectados por el virus mortal.

Esas “criaturas” podrían denominarse “zombies”, término que este cronista se resiste a utilizar reservándolo a los que pueblan las películas del gran George A. Romero, aun admitiendo ciertas similitudes. Un hecho singular de Exterminio es que la película en muchos países (aparentemente no fue el caso en Inglaterra) se estrenó con dos finales, uno al terminar el relato y el otro después de todos los créditos. El primero era más bien optimista (Boyle admitió que era su preferido) y el otro francamente “oscuro” (pesimista).
La primera secuela será brevemente mencionada en la presente nota, ya que tanto Boyle como Alex Garland, el guionista de la inicial, se reservaron únicamente el rol de coproductores. Y porque al lado de la original solo permite rescatar buenas actuaciones de Robert Carlyle (Trainspotting), Jeremy Renner, Rose Byrne e Imogen Potts. Pero en conjunto la trama es menos atractiva, con ciertas conexiones con la invasión norteamericana a Irak.
La segunda secuela, de reciente estreno, devuelve a Garland en el rol de guionista y se sitúa en cuanto a su calidad en un nivel intermedio entre las ya mencionadas. Los personajes e intérpretes son otros y quien aporta algo de originalidad al film es Ralph Fiennes, en el rol de un médico que ha logrado sobrevivir (la acción en un sitio alejado de Londres) al ataque de los infectados. Estos se dividen en dos especies muy diferentes, ya que los hay, por un lado, unos rollizos y con poca fuerza (se arrastran por el piso) y por el otro están los que han desarrollado más de uno de los cinco sentidos, que los hacen casi invencibles. Vale señalar la buena actuación de Alfie Williams como un niño de unos doce años, a quien su padre (Aaron Taylor-Johnson) le ha enseñado a defenderse. Hay demasiado “gore” y varias situaciones que rozan el ridículo.

Si se examina en forma conjunta la filmografía de Boyle, se puede apreciar cierta consistencia y continuidad desde sus ya algo lejanos inicios. Su primera película, Shallow Grave/Tumba al ras de la tierra (1994) no era en verdad un film de terror. Sin embargo, por su género ya insinuaba cierta recurrencia a un cine donde las alucinaciones no están ausentes. Hay efectivamente un cadáver, el de un cuarto ocupante elegido por tres amigos, que aparece muerto y con una valija llena de dinero, en la habitación adicional de la casa que el terceto alquilaba. Un film de suspenso que incluía a Ewan McGregor, uno de los actores predilectos de Boyle.

La temprana consagración llegaría dos años después con Trainspotting, apenas su (ya mencionado) segundo largometraje. Al igual que el anterior está filmado en Escocia y el título refiere a, como indicaba Claudio España en su crítica, ”un hobby que tienen los británicos de ir a ver pasar lo trenes y de medir su velocidad…aunque en el argot de los heroinómanos designa el flujo de la droga por el canal sanguíneo”.
Fue sin duda un film muy osado ya que no se limitaba a las drogas, al incluir otras temáticas como el SIDA, el alcoholismo y el sexo. Fue vinculada por su estética y trama a La naranja mecánica y entre sus mayores méritos figuran las actuaciones de Robert Carlyle, Ewan McGregor, Jonny Lee Miller y Ewen Brenner, así como la banda sonora con temas de Iggy Pop, Brian Eno, Lou Reed y New Order. La secuela, con los mismos personajes y algo más de veinte años después, no tuvo el mismo impacto que la original.

Si se excluye Exterminio, su quinto largometraje, tres de las siguientes películas fueron de menor jerarquía artística y básicamente con capital de los Estados Unidos.
A Life Less Ordinary/Vida sin reglas (1997) es su primera comedia (romántica), con alusiones celestiales (ángeles incluidos) donde al habitual Ewan Mc Gregor lo acompañan varios artistas de los Estados Unidos (Cameron Diaz, Holly Hunter, Delroy Lindo) y otro inglés (Ian Holm).
Aún peor es The Beach (1999), donde se lo ve a Leonardo DiCaprio, perdido en una playa de Tailandia. Le fue recomendada por un suicida (Robert Carlyle), quien le dejó un mapa para ubicarla. En roles desdibujados se los ve a Tilda Swinton, Virginie Ledoyen y Guillaume Canet.
Con Sunshine (2007), Boyle vuelve al género fantástico, con buenos actores (Cillian Murphy, Chris Evans, Rose Byrne, Michelle Yeoh) y libor cinematográfico de su habitual guionista (Alex Garland). Ambientada en un futuro lejano (2057), la trama refiere a un viaje de una aeronave portando una bomba atómica, para reactivar a nuestro Sol , que se está apagando.

Cuando ya parecía que la carrera de Boyle había definitivamente entrado en su ocaso, el año 2008 lo devolvió a la fama con la película que ganó casi todas sus nominaciones al Oscar, con ocho estatuillas que incluyen las de mejor película, director, fotografía, edición, música y guion adaptado. Ambientada en Mumbai, Slumdog Millionaire/¿Quién quiere ser millonario?, significó además la revelación de los actores indios Dev Patel y Frieda Pinto.
Slumdog Millionaire comienza con una dramática escena en que la policía tortura a Jamil, al que sospecha de haber hecho trampa en un programa de preguntas y respuestas. Integrado por numerosos flashbacks, la película muestra cómo la experiencia de la calle y la miseria por la que pasó el joven lo prepararon para responder correctamente en el célebre concurso. Las opiniones críticas (al menos en Argentina) estuvieron divididas y hubo muchas que denunciaron una apelación al melodrama.

127 Hours (2010), está basada en la dramática historia real de Aron Ralston, un escalador no profesional, cuya mala fortuna fue quedar aislado, con un brazo atrapado en una montaña de Utah. Tour de forcé para James Franco, que tuvo una de las seis nominaciones al Oscar que también incluyó otra para mejor guion adaptado para Boyle y Simon Beaufoy. Este último ya había ganado uno de los ocho premios de la anterior y tenía como antecedente otra nominación para The Full Monty (1998), de Peter Cattaneo. De este director se pudo ver en Toronto (TIFF) su última producción, The Penguin Lessons (2024) de eminente estreno en Argentina, que está ambientada parcialmente durante la época del Proceso.

Completando la filmografía resta mencionar otras dos películas: la biopic Steve Jobs (2015) con buen dúo actoral (Michael Fassbender, Kate Winslet) y la simpática comedia Yesterday (2019), una fantasía que imagina un mundo, donde nunca existieron los Beatles. Esto hasta que un día un músico famoso (Ed Sheeran) invita a un desafío a quien componga una canción nueva, que sea mejor que la suya. Y allí aparece un desconocido de nombre Jack Malish (Himesh Patel) y claro al componer (además de Yesterday) The Long and Winding Road, a Sheeran no le queda otro remedio que reconocer que perdió la apuesta.





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