OSCARS 2025
Reseñas generales
Sobre nominaciones, predicciones y premios otorgados
Para analizar los premios Oscar otorgados el domingo 2 de marzo de 2025 parece interesante empezar señalando la cantidad de nominaciones que tenían los principales títulos y acto seguido cuáles fueron los resultados.
La lista de las diez películas candidatas a mejor film era liderada por Emilia Pérez con trece nominaciones, seguida por The Brutalist y Wicked, ambas con diez. Un tercer lote lo integraban Conclave y A Complete Unknown con ocho cada una y un poco más relegados Anora con seis nominaciones y Dune: Part Two y The Substance con cinco.
Las dos restantes al premio mayor eran: Ainda estou aquí, con tres y Nickel Boys, cerrando el lote, con dos nominaciones.
Visto los resultados, la (algo anticipada) gran perdedora de la noche fue Emilia Pérez, que se quedó con apenas dos estatuillas de las doce posibles. De hecho, ganó en el rubro Canción original con “El mal” (autoría de Clément Ducol, Camille y Jacques Audiard), aunque vale aclarar que compitió contra sí misma con otra canción (“Mi camino”). El otro premio fue con Actriz de reparto (muy merecido para Zoé Saldaña), pero la (acaso) campaña en contra por declaraciones no tan recientes de Karla Sofía Gascón la privaron seguramente de ganar otros galardones, incluido mejor película internacional.

Las dos siguientes en cantidad de nominaciones (diez cada una) aparecieron galardonadas en distintos momentos de la larga ceremonia (casi cuatro horas), conducida por el debutante y excesivamente locuaz Conan O’Brien. A dos horas de su inicio, Wicked ya había ganado sus dos Oscar, los algo menores Diseños de vestuario y de producción. (en verdad, a este cronista la película no lo entusiasmó mucho, a diferencia de The Brutalist, que pareció despertar cuando en los últimos sesenta minutos de la ceremonia se llevó casi en forma sucesiva tres premios: fotografía, música original mejor actor original (Adrien Brody).
Faltaban apenas tres premios y pocos minutos para el fin del evento y allí apareció la principal “lucha” entre los competidores principales: The Brutalist y Anora. Esta última con solo seis nominaciones ya había ganado dos de los tres posibles hasta entonces: Guion original y Edición, resignando el de mejor actor de reparto. Esto última era previsible y lógico ya que Kieran Culkin era el candidato más firme, habiendo ganado en numerosas otras competencias como Golden Globes, BAFTA, Critics Choice, Film Independents Spirit Awards y “last but not least” el premio de los Screen Actors Guild (SAG). Con apenas dos nominaciones, A Real Pain se llevó uno de sus Oscar posibles (perdió en Guion original).

Valen dos reflexiones adicionales a lo recién expresado. La primera es que el ruso Yura Borisov, excelente en Anora, era y sigue siendo un virtual desconocido. Pero más importante, ¿cuál hubiese sido su suerte (y acaso destino actoral) si a Kieran Culkin, lo hubiesen nominado como Actor principal (¡que lo es!) y no de reparto?
Regresando ahora al tramo final de la ceremonia del 97° Oscar, parecía número puesto el premio a mejor actriz protagónica, ya que estoy convencido de que la mayoría (no del jurado de la Academia, jaja) se jugaba a favor de Demi Moore, relegando a Mikey Madison, que hasta ahora era poco conocida (rol menor en la última de Tarantino). Pero esa fue una de las mayores sorpresas, y con los dos premios mayores a Anora (Película y Dirección), la obra de Sean Baker resultó la gran ganadora de la noche del domingo. Baker además superó otro record histórico, ya que es el primero en la historia en ganar en un mismo evento cuatro premios Oscar, que además de los recién mencionados, incluyen otros dos de su autoría: guion original y edición.

Con sus cinco nominaciones y solo un premio (Maquillaje y vestuario), la performance de The Substance también puede calificarse como perdedora, aunque como atenuante cabe señalar que se trata de una película de género, que no suelen ser las más apreciadas por la Academia a la hora de los premios, salvo a los a menudo descriptos como “técnicos”, a los que pertenece Maquillaje y vestuario. Otros dos rubros técnicos fueron para Dune: Part 2 (Sonido y efectos visuales).
The Brutalist quizás pudo aspirar a ganar algo más de tres Oscar, sobre un total de diez nominaciones y le fue apenas un poco mejor que a The Substance, ya que ganó Adrien Brody luego de veintidós años de The Pianist. Venía algo olvidado y con pocas actuaciones destacables en la últimas dos décadas por lo que para él, el merecido galardón le significa un espaldarazo para volver a tener a tener nuevas oportunidades actorales.

Haciendo honor a su título, A Complete Unknown de James Mangold, lo fue el 2 de marzo de 2025. Ni su director, ni Timothéé Chalamet (como Bob Dylan), ni aún Edward Norton (como Pete Seeger) ganaron nada y cero sobre ocho nominaciones es una pésima performance. Quizás haya una explicación parcial a este fracaso y es su tardía presentación en público, al punto que hace días, en la reciente Berlinale, tuvo su “alfombra roja” con la asistencia de Chalamet. Compárese sólo con Anora (Cannes y Palma de oro) o The Brutalist (Venecia y enseguida Toronto).
En cuanto a Conclave, también con ocho nominaciones, al menos ganó un premio como mejor guion adaptado.
Y ya que se menciona el TIFF, el mayor Festival de Canadá, allí tuvo su premiere mundial, a la que se asistió, la bella animación The Wild Robot. Este rubro fue uno de los más competitivos y entre los rivales figuraba Inside Out 2 (Intensamente 2) del estudio Disney y Flow, una sorpresa la provenir de Letonia (Latvia), país con poca tradición cinematográfica. Flow tiene algunas características especiales, ya que, a diferencia de la mayoría de las veces, en que los personajes animados hablan (y se prestan a ser doblados, para los chicos). Pero aquí Flow (un gato) sólo maúlla, varios perros ladran, y emiten sus propios sonidos otros animales como un lémur, un castor y un ave de gran tamaño. No es la animación (dibujo de los animales) el punto más fuerte de Flow, sino la música (curiosamente una de las nominadas aquí es la del ”robot”), la originalidad del planteo que además transcurre en medio de paisajes poco reconocibles. El por qué gana esta película y no The wild Robot, quizás obedezca a una razón importante, al haber competido Flow también como mejor película internacional.

Justamente el rubro mejor película internacional es otro donde hubo (cierta) sorpresa. Hasta no hace muchas semanas todo apuntaba a que Emilia Pérez se llevará el trofeo, amén de ser la película con mayor número de nominaciones. Hasta alguien pudo haber especulado que por segunda vez en la historia (la primera fue Parásitos en 2019) un mismo film ganara no solo mejor película, sino también en la categoría internacional. Pero quien finalmente se llevó el trofeo fue Ainda estou aquí, de Walter Salles, que ya había competido previamente por el Oscar internacional (entonces extranjero) con Estación Central (1998). En esa oportunidad la actriz (Fernanda Montenegro) también compitió como mejor actriz protagónica por idéntico film.

La singularidad la da una situación espejo ya que es ahora su hija (Fernanda Torres), la que compitió por dicha estatuilla y aunque tampoco ganó, la película esta vez es la ganadora, lo que le da a Brasil su primer Oscar internacional, para gran orgullo de los latinoamericanos. No solo por este motivo, sino por la excelencia de la propuesta resulta altamente recomendable ver Ainda estou aquí. Basada en el libro escrito por Marcelo Rubens Paiva, retrata la vida de su madre Eunice (Fernanda Torres) y del padre, Rubens Paiva (Selton Mello), quien, siendo un diputado del Partido Laborista Brasileño, que en la época de la dictadura de su país fue arrestado por los militares en Brasil en 1971, nunca más apareció. Salles llegó a visitar la casa en Rio de Janeiro, donde vivía la familia Paiva. Un dato emocionante al final del film es ver a Fernanda Montenegro, interpretando a Eunice, ya anciana. Un gran film de otro grande, Walter Salles, del que también se recuerda su Diarios de motocicleta del año 2004.




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