Orgullo y Café ☕

Narrativa

Capítulo 1: El Primer Encuentro

El aroma del café recién hecho flotaba en el aire de la cafetería Pemberley Brew. Elizabeth Bennet, barista y aspirante a escritora, echó un vistazo rápido al reloj. Su turno estaba por terminar, pero la fila seguía avanzando sin pausa.

—Un espresso doble, sin azúcar —ordenó una voz profunda y elegante.

Elizabeth alzó la mirada y se encontró con unos ojos oscuros y serios. El hombre frente a ella vestía un abrigo caro y tenía la expresión de alguien que nunca había tenido que esperar por nada en su vida.

—Claro —respondió ella, con una sonrisa profesional.

Él frunció el ceño, como si la simple idea de una sonrisa amable lo confundiera. Elizabeth rodó los ojos en cuanto se dio la vuelta. Qué altanero, pensó, vertiendo el espresso en la taza de porcelana.

—Aquí tienes —dijo, deslizándola sobre el mostrador.

Él la miró con una ligera inclinación de cabeza.

—Gracias... señorita Bennet.

Elizabeth parpadeó. ¿Cómo sabe mi nombre?

—Lo dice tu gafete —aclaró él, con una media sonrisa antes de girarse y salir del local.

Ella sintió un escalofrío, pero lo atribuyó al aire frío de la puerta abriéndose.

Lo que no sabía era que el arrogante cliente era William Darcy, el heredero de una de las empresas más prestigiosas de la ciudad... y que, aunque nunca lo admitiría, acababa de quedar completamente fascinado por la barista con aroma a café y tinta de libros.

 

Capítulo 2: Café Amargo y Miradas Dulces

 

Los días pasaron y William Darcy siguió apareciendo en Pemberley Brew cada mañana, siempre con la misma orden: un espresso doble, sin azúcar. Pero lo que Elizabeth empezó a notar era que, aunque su café nunca cambiaba, él siempre encontraba una excusa para quedarse unos minutos más.

 

—¿Alguna recomendación de lectura? —preguntó un día, apoyando un codo en el mostrador mientras ella limpiaba la máquina de espresso.

 

Elizabeth parpadeó, sorprendida. ¿El hombre que parecía odiar el contacto humano estaba pidiéndome una sugerencia de libro?

 

—Depende... ¿te gustan las historias de amor o prefieres algo tan oscuro como tu café?

Él esbozó una sonrisa, una que casi pasó desapercibida, pero Elizabeth la captó.

—Supongamos que... un poco de ambas.

 

Ella inclinó la cabeza y, sin pensarlo mucho, respondió:

 

—Cumbres Borrascosas. Amor apasionado, orgullo, destino. Aunque, advierto que Heathcliff es bastante... intenso.

 

Darcy tomó el libro que ella le tendió de la pequeña sección de intercambio literario de la cafetería. Sus dedos se rozaron por un instante y Elizabeth sintió un extraño cosquilleo recorrerle la piel.

 

—Lo leeré —murmuró él.

Y lo hizo.

 

El día siguiente, volvió con el libro en la mano, las páginas marcadas con pequeños dobleces.

 

—Es trágico —dijo, en lugar de saludar.

Elizabeth arqueó una ceja.

—Dije que Heathcliff era intenso, no que fuera una historia feliz.

Darcy dejó escapar un leve suspiro y la observó con una intensidad que la hizo sentirse expuesta.

—Supongo que prefiero las historias con un final menos... amargo.

 

Elizabeth sintió un nudo en el estómago, porque, aunque hablaban de libros, la forma en que él la miraba le decía que la conversación iba mucho más allá de eso.

Pero el destino no se detiene por miradas profundas ni por el aroma del café recién hecho. No cuando hay malentendidos, orgullo y prejuicio de por medio...

 

Capítulo 3: Entre el Orgullo y la Espuma de Leche

 

El invierno llegó y con él, una inesperada tormenta de nieve. Pemberley Brew estaba casi vacío, salvo por un par de clientes que se refugiaban del frío. Elizabeth, detrás del mostrador, suspiró aliviada. Tal vez hoy podría salir temprano.

 

Pero entonces, la campana de la puerta tintineó.

—Un espresso doble, sin azúcar —dijo la voz grave que ya conocía demasiado bien.

 

Elizabeth rodó los ojos con una sonrisa divertida.

—¿Alguna vez has considerado pedir algo diferente?

 

Darcy, envuelto en su elegante abrigo negro, inclinó la cabeza con una leve sonrisa.

—¿Y perder la oportunidad de que me juzgues cada mañana? No, gracias.

 

Elizabeth dejó escapar una risa suave mientras preparaba el café. Pero en cuanto se giró para entregárselo, notó que él la observaba con una expresión más seria de lo habitual.

—¿Qué? —preguntó, sintiéndose extrañamente vulnerable bajo su mirada.

—Nada. Solo… —Darcy vaciló un segundo, como si las palabras fueran difíciles para él—. Me preguntaba si… te gustaría salir a cenar conmigo.

 

El aire pareció congelarse más que la tormenta afuera.

 

Elizabeth sintió su corazón acelerarse, pero casi de inmediato, su orgullo la hizo fruncir el ceño.

—¿Por qué? —preguntó, cruzándose de brazos.

 

Darcy parpadeó, claramente confundido.

—¿"Por qué"? Porque me gustas. ¿No es razón suficiente?

 

Elizabeth rió, pero no con diversión.

—¿Yo? ¿Te gusto? Eso es interesante, considerando que cuando nos conocimos parecías tan encantado con mi existencia como con un café aguado.

Él exhaló, pasándose una mano por el cabello con frustración.

—No soy bueno con las primeras impresiones, ¿de acuerdo?

—Eso es quedarse corto —murmuró Elizabeth.

—Déjame compensarlo —insistió Darcy—. Una cena. Una conversación sin mostrador de por medio.

 

Elizabeth mordió su labio inferior. Una parte de ella quería decir que sí, pero la otra, la parte herida por la actitud inicial de Darcy, se resistía.

—Lo pensaré —respondió finalmente, deslizándole el espresso por el mostrador.

 

Darcy asintió, como si supiera que no podía presionarla más.

—Espero que lo hagas.

Y con eso, se giró y salió a la tormenta, dejando a Elizabeth con una taza de café en la mano y un torbellino de emociones en el pecho.

 

¿Qué crees que hará Elizabeth? ¿Aceptará la cena?

Comentarios 3

M
marisoledad2 de abril de 2025
¡Wow! Nunca había pensado en un AU de cafetería para Orgullo y prejuicio, pero es demasiado bueno. ¡Me encanta! Espero que sigas escribiendo.
Y
Yester.7 de febrero de 2025
Mr Darcy el hombre escrito por una mujer ❤️ ❤️
M
MACACO TABARÉ7 de febrero de 2025

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