Gladiador II (Ridley Scott, 2024): la falta de motivaciones sólidas del protagonista para sostener la trama.
Reseñas generalesAdvertencia: este artículo tiene alto contenido de spoilers.
Una película hollywoodense que este año contó con publicidad en todos los medios de comunicación, con actores de renombre y en auge en el presente como Paul Mescal y Pedro Pascal generando una expectativa muy alta en los espectadores fue Gladiador II bajo la dirección de Ridley Scott, director de Gladiador I también y una persona de gran renombre al haber dirigido otras películas tales como Blade Runner (1982) y la saga de Alien. Sin embargo, fue más lo que se invirtió en publicidad que en guión. Este tipo de películas suelen ser increíbles técnicamente: buena fotografía, música, efectos especiales; no obstante si no se apoya en un guión sólido, cada acierto técnico puede ser en vano. Los recursos de la puesta escena podrían estar a disposición de generar un relato espectacular por lo magnánimo de la premisa, el Imperio Romano en el año 211 d.C, quince años después del asesinato del emperador Commodus (este último evento relatado en el Gladiador I del año 2000, también dirigida por Ridley Scott), pero se caen los fundamentos cuando las motivaciones del personaje central Hanno (Paul Mescal) parecen maleables cambiando repentinamente. Las peleas épicas están bien hechas, especialmente la inicial que es el detonante de la ira de Hanno donde matan a Arishat (Yuval Gonen), su esposa, en Numidia. Hay algunas peleas que quizás pequen de ser demasiado extravagantes, como inundar al Coliseo y poner tiburones nadando, eso queda a gusto de cada espectador y aceptando que la veracidad histórica no es la premisa de la película.
La historia del Gladiador II es sobre Hanno, quien vive en Numidia al norte de África junto con su esposa Arishat. Numidia es atacado y conquistado por el ejército romano liderado por Acacius (Pedro Pascal). Arishat muere en combate ante el ataque de Acacius y Hanno es capturado para ser esclavizado. Una vez llegado a Roma, se pone a prueba a los esclavos en la arena para ver quién es comprado para ser gladiador. Hanno muestra gran habilidad y una ira incontrolable ante el dolor de haber perdido a su esposa y tierra, por lo cual es comprado por Macrinus (Denzel Washington). Hanno rápidamente gana fama como Gladiador, Macrinus lo lleva a pelear a una cena donde están presentes los emperadores romanos, los gemelos Geta y Caracalla. Hanno capta la atención de los emperadores y recita unos versos de Virgilio demostrando que tiene conocimiento de Roma.
En paralelo, Acacius vuelve a Roma con su esposa Lucilla (la hija de Marco Aurelio y hermana de Commodus en Gladiador I), allí se devela que Acacius aborrece las conquistas que le obligan a hacer y que están diseñando un plan para derrocar a los emperadores y que el Senado y el pueblo romano tenga el poder. Lucilla (interpretada por Connie Nielsen) se entera de la fama de Hanno y de los versos que recitó, se da cuenta que Hanno es el hijo que tuvo con Maximus, Lucius, a quien lo había enviado de pequeño al exilio por miedo a que lo mataran. Hanno reniega de su pasado y no se considera romano, tiene un gran resentimiento con su madre. Lucilla intenta explicarle por qué tuvo que enviarlo al exilio, pero Hanno no la escucha. Los emperadores se enteran del plan de Acacius y Lucilla, los capturan y ponen a luchar en el Coliseo a Acacius contra Hanno. Es en este momento que Hanno cambia de opinión y decide no matar a Acacius, sin embargo la guardia de los emperadores mata a Acacius (aquí deja de aparecer Pedro Pascal en la película). En este momento la actitud de Hanno toma un giro y se apropia de su nombre Lucius Aurelius Verus con la intención de reivindicar a su padre Maximus y salvar a su madre, Lucilla. Elabora un plan para que el ejército que estaba bajo el comando de Acacius ataque Roma, pero antes tiene que salvar a su madre en un show que monta Caracalla en el Coliseo influenciado por Macrinus, Geta fue asesinado previamente por la mente maquiavélica de Macrinus quien quiere tener el poder del Imperio. Lucius no logra salvar a su madre quien muere por una flecha disparada por Macrinus, Macrinus mata a Caracalla también y ordena al ejército romano que pelee contra el ejército de Acacius. Lucius persigue a Macrinus y tienen una pelea en las puertas de Roma, Lucius lleva puesta la armadura de Maximus que lo salva de que Macrinus lo apuñale, finalmente Lucius mata a Macrinus, le dice a los ejércitos su nombre y linaje y que quiere que vuelva el orden a Roma amigándose con su destino.

La trama de la película tiene conexiones con Gladiador I y varias repeticiones en el desarrollo de la historia de los protagonistas, por lo cual da una sensación de estar viendo una pseudo copia de la 1. Se justifica esta idea con el concepto del destino muy arraigado a obras como La Eneida de Virgilio o La Odisea de Homero y cómo Lucius, por más que haya querido evadir su destino, no pudo. El linaje romano lo persigue a tal punto que terminó en Roma peleando como Gladiador en el Coliseo al igual que su padre y su figura funciona como reivindicación del destino fatal de su padre Maximus en ese mismo lugar. Sin embargo, la idea de destino en la película termina funcionando como un deus ex machina ya que la ira inicial de Lucius por la muerte de su esposa y su sed de venganza con la intención de matar a Acacius, se desvanece de forma repentina cuando está peleando contra él en el Coliseo. No pareciera haber una progresión paulatina de sus sentimientos y motivaciones, a partir de ese punto su conflicto por perder a su esposa se desvanece, pasando a ser el nuevo objetivo salvar a su madre y restaurar Roma de los emperadores gemelos. Aca se pierde la identificación con el protagonista y su cambio de actitud parece más funcional a cumplir requisitos de las compañías productoras que a priorizar la calidad de la trama narrativa.

El rol de las mujeres en el Gladiador II es prácticamente nulo, en un principio pareciera que Arishat (Yuval Gonen) va a tener un rol central como mujer guerrera, no obstante la matan rápidamente con la única función de servir de detonante para la ira de Lucius. La segunda mujer que aparece con diálogos en el film es Lucilla, quien tiene una misión importante que es la de derrocar a los emperadores, pero ante la presencia de Lucius pone en juego su plan para protegerlo a él. En muchas escenas se la ve como la mujer sufriente que llora y se lamenta por no tener el amor de su hijo o por el mal que causan los emperadores gemelos y, para que no haya dudas, hacia el final de la película se la coloca en el lugar de damisela en apuros que tiene que ser rescatada por su hijo en el show del Coliseo. El resto de las mujeres que logran divisarse en el film están en un segundo plano o desnudas como divertimentos de las fiestas de las personas de clase alta.

El film apuntó en su marketing al casting, eligiendo a dos actores de gran reconocimiento actual y que amamos, siendo Paul Mescal el protagonista y publicitando a Pedro Pascal como otro protagonista más, sin embargo su tiempo en pantalla no es tanto como el que se hubiera esperado. La actuación de Paul Mescal y destreza acrobática para las escenas de acción están muy bien, el registro actoral de Denzel Washington desentona con la época romana, pareciera ser una actuación de un personaje que vive en nuestro presente. A través de su personaje se insinúa que es bisexual, sin ahondar en la temática más que para hacer algunos chistes. El talento de Pedro Pascal en la actuación se podría haber aprovechado pidiéndole más matices y la dirección de Connie Nielsen no fue la mejor ya que aparece llorando demasiadas veces sin aportar demasiado a la trama con su sufrimiento.

Un punto a rescatar de la película es que el personaje principal, Lucius, tiene información consigo mismo que guarda durante gran parte de la película, él siempre supo que era el hijo de Lucilla y, sin embargo, reniega de su origen decidiendo que su verdadera identidad es la de Hanno en Numibia. Es interesante que no tengamos su punto de vista con esa información durante gran parte del film, sin embargo también puede jugar en contra porque decide adoptar una nueva identidad aceptando a su identidad original como Lucius de un momento a otro. Si se hubiera construído mejor ese traspaso ahondando en la identidad del protagonista que trata de luchar contra su destino, podría haber sido un film épico como Gladiador 1.














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