La guerra de los enanos: Hollywood, impostura y discriminación
IndustriaSe trata de una paradoja enclavada en medio de la era de la corrección política. La industria del cine se encuentra atravesada por un rayo de impostura bienpensante y los efectos son arrasadores a cada paso.
Podría decirse que, más allá de las caretas que sobran en el sector, hay buenas intenciones en el universo cine (muchas veces sobreactuadas) que buscan deconstruir a una industria acostumbrada a los machismos, abusos, homofobia y racismo. También hay, por otro lado, otras intenciones, más ominosas, relacionadas con la necesidad de lavar culpas en un escenario en el que todavía quema el piso de lava que dejó humeante Harvey Weinstein y su larga temporada de caza de mujeres, adolescentes y niñas.

En la saga trágica de discriminaciones y menosprecios que las minorías han venido sufriendo a lo largo del tiempo en Hollywood y aledaños, y en un corpus filmográfico que incluye a las grandes sagas y títulos más referentes de la historia del séptimo arte, un sector de la población en particular ha sido invisibilizado como ningún otro. Ni siquiera la comunidad afrodescendiente fue tan castigada en los Estados Unidos como la que integran enanos y enanas, hoy reetiquetados bajo un eufemismo que indica lo mismo pero con el agregado de un abrazo paternalista que nadie pidió: personas de baja estatura.
Hace casi un siglo el realizador Tod Browning, que venía de ingresar a la historia del cine con Dracula (1931), dirigió una trama polémica con personajes polémicos y un cast más polémico aún: se trató de Freaks (1932), el gran trabajo del Hollywood en blanco y negro sobre las diferencias, la discriminación y el trato bestial para con los diferentes. Claro que Freaks fue un film distinto a todos porque, para que interpretaran a los seres del título Browning contrató a verdaderos fenómenos de circo. Entre ellos, claro, un grupo de enanos.
Unos años después de aquello, un hombre de la industria neta del cine, Victor Fleming (Lo que el viento se llevó), se encargó de construir un mundo en el que las personas de un metro de altura habitaban con poder y gloria. Fue en El mago de Oz (1939), donde la joven Judy Garland fue protagonista y los enanos una decoración colorida para la estrella en ascenso. Pero ella la pasó mal en el set, donde fue acosada por los pequeños extras que en cámara parecían niños pero en el backstage, según lo que la propia actriz contó alguna vez, el comportamiento distaba de ser “infantil” o mínimamente amable.

Pasaron 65 años desde aquel sabor amargo en la boca de Judy hasta hoy y, luego de decenas de películas en las que los hombres con enanismo aparecieron en roles de seres malvados, truculentos, cuando no ridiculizados al extremo, el debate los encuentra hoy sin siquiera una disyuntiva, porque parece haber una línea madre que indica que para no discriminarlos lo mejor es no darles trabajo.
Blancanieves y los siete dibujitos
El asunto que nos trae hasta acá se encuentra en plena ebullición y comenzó en 2023, cuando The Walt Disney Studios decidió que resucitaría a su clásico más antiguo, el primer largometraje animado de la factoría: Blancanieves y los siete enanos (Snow White and the Seven Dwarfs, 1937). Una vez conocida la noticia y luego de los chistes de rigor sobre si el film se titularía “Blancanieves y las siete personas de baja estatura”, “Blancanieves y sus siete pequeños amigos” o como fuera, el debate pasó a ser otro, mucho más cruel y absurdo: ¿Hay que hacer la película con actores enanos? Lo peor de todo es que la mecha la encendió un actor enano, Peter Dinklage, famoso por su participación en la serie Game of Thrones (2011-2019).

Al momento de los anuncios, tras ser consultado por la prensa sobre su opinión respecto de la producción live action de Blancanieves, Dinklage fue categórico y afirmó que el proyecto de Disney era “un retroceso”.
La posición de la estrella (a la que le llueven ofertas luego del éxito obtenido por la serie que le dio fama) reabrió los diálogos sobre los límites del arte y el mundo del espectáculo. El tema escaló y desde Disney se vieron obligados a declarar que “se evitará utilizar estereotipos" en la nueva versión live action.
"Me sorprendió un poco que estuvieran tan orgullosos de elegir a una actriz latina (en rigor no lo es, ya que nació en Nueva Jersey) como Blancanieves. Pero siguen contando la historia de 'Blancanieves y los siete enanos'. Que den un paso atrás y miren lo que están haciendo. Para mí no tiene sentido", sostuvo el actor, quien tiene acondroplasia, la causa más habitual de enanismo.
Y fue más allá el artista: "Son tan progresistas en unas cosas pero están haciendo esa historia trasnochada sobre siete enanos que viven juntos en una cueva.

La voz oficial de The Walt Disney Studios se hizo escuchar, por escrito, en el medio oficial de la tierra del cine made in USA, The Hollywood Reporter: “Para evitar los estereotipos de la película animada original estamos adoptando un enfoque diferente con estos siete personajes y hemos estado consultando con miembros de la comunidad de enanismo (sic)", indicó al medio la empresa.
Con el tema viralizado en redes sociales y medios de comunicación, Disney tomó finalmente una decisión que tiene el extraño mérito de haber contentado a nadie y generado cero mejoras a la situación: la película se haría igual, pero sin actores enanos y los personajes se crearían con tecnología CGI.
El problema en todo esto es que la corrección mal entendida por Hollywood provocó que un elenco de 7 intérpretes con enanismo (4 hombres blancos, 2 afrodescendientes y una mujer blanca) se quedaran sin trabajo. Eso sin contar los dobles de riesgo.
¿Los actores enanos no pueden trabajar en una película donde son coprotagonistas? El Hollywood que se deconstruye tarde y mal todo lo puede. En medio de esto, una discusión en vivo en un programa televisivo de Australia dejó expuesto el sinsentido.
—¿No pueden hacerla con enanos si es una historia con enanos?—, se preguntó incrédulo el actor y luchador con enanismo Dylan Post.
—Bueno, no deberíamos llamarles enanos—, lo cruzó un panelista (no enano).
—Dylan, no se te está permitido llamarte enano a ti mismo—, intercedió el presentador.
—¿Cómo debería llamarme, señor?—, preguntó el actor con enanismo.
—Creo que deberías llamarte persona con enanismo o como te sientas cómodo—, opinó el panelista no enano.
—¡Enano! ¡Enano!—, bramó el actor.
En qué están Blancanieves y los siete CGI
Todo indica que Disney estrenará la real live action de Blancanieves en marzo de 2025 y sin enanitos de carne y hueso. La dirección del film basado en la obra de los Hermanos Grimm corre por cuenta de Marc Webb (The Amazing Spider-Man), con guion firmado por Greta Gerwig (Barbie, Lady Bird) y Erin Cressida Wilson (La chica del tren, Vinyl). En tanto, el elenco no CGI de la película contará con protagónico de la estadounidense con aires latinos Rachel Zegler (West Side Story) en la piel de White Snow y bruja malvada a cargo de Gal Gadot (Wonder Woman). Completan el cast Andrew Burnap, Martin Klebba, Ansu Kiaba y Emilia Faucher.










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