Hit Man - Cómplices del engaño

Reseñas generales

 

Gary Johnson es un sereno profesor de filosofía, de apariencia inofensiva, que vive solo con sus gatos y es amante de las plantas y los pájaros. Pero tiene un segundo trabajo que mantiene oculto, colaborar con la policía en escuchas para atrapar a quienes intentan contratar asesinos profesionales. Suena poco creíble, pero su improbable historia está inspirada en hechos reales.

 

Hit Man, conocida en argentina como Cómplices del engaño (y una vez más hay que cuestionar la traducción) tuvo un buen paso por el Festival de Venecia del año pasado y ahora llega su momento de estreno en algunos servicios de streaming y por suerte en salas en Argentina. Es inusual que una comedia forme parte de la competencia principal de un festival, pero estamos hablando de un director inusual, Richard Linklater, con una amplia y variada carrera que pronto repasaré.

 

Hit Man (mejor así) es una comedia de acción con momentos filosóficos propios de este director. No es nada fácil unir estos elementos para conformar un todo coherente pero una vez más Linklater lo consigue.

 

Cuando el bueno de Gary se vea obligado a entrar en acción, haciéndose pasar por un asesino a sueldo para cubrir a un compañero de ese segundo trabajo, despertará en él una vocación actoral irrefrenable, que lo hará componer falsos matones diseñados a la medida de sus potenciales clientes, lo que redundará en éxito laboral y en lucimiento para el actor que lo compone, Glen Powell, también responsable del guion. Pero las cosas se complican cuando Gary conoce a Madison, una femme fatale (Adria Arjona, que también se luce), que lo llevará a involucrarse demasiado en sus misiones. Los riesgos que empieza a correr el falso Gary afectarán positivamente la vida del verdadero, pero habrá que ver a qué precio. 

 

Un juego de enredos bastante convencional que en manos de otro director podría hasta fastidiar pero que el buen Richard lleva a buen puerto, con la habilidad para combinar géneros y clichés que ya había demostrado en Escuela de Rock (2003).

Buena química entre Adria Arjona y Glen Powell

Este Linklater “menor” sabe como generar química entre sus personajes y mantener un tono amable y cool aun con asesinatos de por medio, y sostener su relato a fuerza de su espíritu lúdico. Hay que atreverse a ser otro para empezar a parecerse más a uno mismo.

 

Sobre el director

 

Richard Stuart Linklater nació en Houston, Texas, en 1960. En 1982 abandonó la universidad para trabajar en una plataforma petrolera en el Golfo de México, con el dinero obtenido en ese empleo compró una cámara y equipos de edición que utilizó en sus primeros  trabajos en el cine.

 

Tras un par de títulos de muy bajo presupuesto llegaría Slacker (1990), cine muy independiente que empieza circular en festivales. Esta película es una especie de borrador de todo lo que vendría después. A partir de este momento empezarían a alternar películas consideradas por la crítica como más accesibles con otras con un vuelo personal más propio del cine de autor, una división que forma parte de los análisis de su obra pero que probablemente no interese demasiado al propio director. Ejemplo del primer grupo sería Rebeldes y confundidos (1993) sobre un grupo de adolescentes en los años ´70, que resultó un éxito comercial, y del segundo grupo su siguiente trabajo, Antes del amanecer (1995). Este el es comienzo de una extraordinaria trilogía que aprovecharía el paso del tiempo como recurso y que haría de los personajes protagónicos, Jesse y Celine, una parte importante de nuestras vidas.

 

Luego llegaría La pandilla Newton (1998), un western con Ethan Hawke, quien se volvería un colaborador habitual, y Matthew McConaughey que ya había protagonizado Rebeldes y confundidos. El siguiente proyecto de Linklater terminó siendo una de sus obras más particulares y extraordinarias, Despertando a la Vida (2001). Una película de animación que utiliza el tradicional y artesanal sistema del rotoscopio, esto es dibujar arriba de algo previamente filmado con actores. Linklater seguiría incursionando en esta técnica en obras posteriores, pero sin llegar al vuelo poético y la profundidad de esta obra.

Despertando a la vida

Tape (2001) es casi un ejercicio, con tres personajes conversando en una habitación, interpretados por Ethan Hawke, Uma Thurman y Robert Sean Leonard, pero aun así hay aciertos del director para desmarcarse del teatro filmado. Le sucedería el mayor éxito comercial en su carrera, Escuela de rock (2003) con Jack Black en estado de gracia rodeado de niños talentosos y muy buena música.

 

Antes del atardecer (2004) es el regreso a la historia de Jesse y Celine, nueve años después, contrastando el idealismo de la primera entrega con algunos desencuentros y sinsabores que aun pueden enfrentarse. El tiempo poniendo las cosas en su lugar. Seguiría Fast Food Nation (2006), una extraña comedia negra que denuncia los desmanejos de la industria alimenticia. Linklater es vegetariano desde los 20 años.

 

Sus siguientes proyectos serían Una mirada a la oscuridad (2006), repitiendo la animación por rotoscopio pero llevándola ahora a la ciencia-ficción paranoica de Philip K. Dick, y Orson Welles y yo (2008), se mete con el Welles de 1937, director de teatro que a pesar de su juventud ya era famoso, años antes de El ciudadano. Para esto se vale de una muy buena interpretación de Christian McKay. El resto solo acompaña y redondea un ejercicio nostálgico cuyo mérito es iluminar una zona no tan conocida de la vida del gran Orson.

 

Bernie (2011) es una comedia negra basada en hechos reales, por lo que comparte en cierta forma el espíritu de Hit man. Linklater vuelve a trabajar con Jack Black y con Matthew McConaughey, acompañados por la legendaria Shirley McLaine. Una película original que no fue tan bien recibida.

 

Antes de la medianoche (2013) es la culminación de su trilogía, y retoma la historia nueve años después, ya en la madurez de los personajes. Una trilogía que supo esculpir en el tiempo con sensatez y sentimientos.

 

Boyhood (2014) es un paso más allá en esa misma dirección de uso del tiempo. La fecha de estreno en este caso es tramposa, porque este es un trabajo que se fue gestando mientras se iban completando todos los demás, doce años de realización, en pos de una aventura ordinaria, la de un niño que crece a través de módicas revelaciones y aprendizajes, de familias ensambladas, de tensiones (económicas y emocionales) superables. Nada demasiado espectacular en la trama en sí, porque en ese cruce de escalas está la apuesta de la película, que encuentra una manera absolutamente inusual de contar una historia común. Siempre es hoy.

Pasado y presente de Boyhood

Tras ese suceso llegarían un par de títulos considerados menores, como Todos queremos algo (2016), un regreso al espíritu de Rebeldes y confundidos, El reencuentro (2017) sobre tres veteranos de guerra, una suerte de curiosa y tardía secuela de The last detail (1971). Luego sería el turno de ¿Dónde estás Bernardette?, con Cate Blanchett y Apolo 10 ½, una infancia espacial (2022), una nueva incursión en el cine de animación.

 

Hit Man es su último film estrenado, pero este incansable director ya ha completado un nuevo trabajo, Merrily We Roll Along, con Paul Mescal, un musical sobre un compositor de Broadway que decide dejar todo para triunfar en el cine, habrá que ver si lo consigue o no. Linklater ya lo consiguió.

Comentarios 1

B
ByeHollywood1 de agosto de 2024
Es una de las películas más ligeras y divertidas que vi este año, pero no es mi preferida de Richard Linklater. Prefiero Boyhood, la trilogía "Antes de..." y ¿Dónde estás, Bernadette?

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