La necesidad (e importancia) de las "ANTI-WAR MOVIES" en la cruda actualidad

CineTech

 

¿Cuántas son las vidas sacrificadas en el nombre de la guerra? Incalculable e innecesario sería hacer un repaso de la cantidad de personas que dejaron la vida por los ideales, por sus valores, o por que simplemente no tuvieron otro remedio que salir al campo de batalla por lo que llamamos “amor a nuestra patria”. Pero ¿que termina significando la patria en este contexto en el que los seres humanos, sin piedad alguna, le quitamos la vida a otro ser humano? ¿Bajo que derecho? ¿Que excusa? ¿Cuál es el verdadero propósito? Desde su propio origen el cine intento responder y explorar estas preguntas que inquietantemente nos siguen acechando en la actualidad. Y lo han hecho abordando casi todos los ángulos posibles.

 

Desde la mirada despiadada y ambiciosa de Napoleón a lo largo de varias adaptaciones de su propia vida y el estudio de personaje del (no) mesiánico Lawrence de Arabia, hasta la destrucción de la moral en títulos como Apocalipsis Now o Come and See, el séptimo arte nos ha dado varias lecciones de vida y por medio de diferentes historias también muchos cachetazos de realidad. Pero ningún cachetazo pega tan fuerte como cuando miramos las noticias y vemos niños, mujeres y hombres desesperados por querer encontrar a sus seres queridos en el medio del caos y la masacre. 

 

uilFotograma de la inquietante Come and See (1985)

 

Y eso nos duele no sólo porque es parte de una realidad que ni siquiera en la peor de nuestra pesadillas quisiéramos experimentar, sino que también nos permite reflexionar sobre qué fue lo que verdaderamente aprendimos (si es que aprendimos algo) de los sucesos pasados. La historia parece repetirse en loop, y quizás únicamente en el momento de nuestra aniquilación podamos ser conscientes de mirar hacia atrás y preguntarnos, de una vez por todas y sin esperanza alguna, ¿que nos hemos hecho? Existe un subgénero llamado “películas anti-guerra”, o mejor conocido como “anti-war movies”, que propone desglorificar y desendiosar la idea de la victoria como un logro. ¿Acaso el logro significa matar a personas de nuestra misma especie para preservar un pedazo de tierra? 

 

En el año 1993 Steven Spielberg se lucía con un impresionante doble estreno en el mismo año. La propuesta era la siguiente: a cambio de hacer una de las tantas historias que siempre quiso contar debía darle a Universal un hit de verano tal como lo fue Tiburón en su momento. La historia es conocida pero no por eso menos impactante: no sólo logró igualar el hitazo taquillero que fue el blockbuster de los 70s con Roy Scheider sino que convirtió a Jurassic Park en la película más taquillera de todos los tiempos en ese momento. Pero lo importante aquí es hacer foco en el emocionante relato anti bélico de la obra maestra en blanco y negro que es Schindler's List, la epopeya audiovisual que narra el heroico acto de valentía propiciado por Oskar Schindler, empresario alemán que aprovechó sus contactos en las altas esferas del poder nazi y arriesgó su fortuna para salvar a casi un millar de judíos en plena Segunda Guerra Mundial.

 

Fotograma de Schindler's List (1993)

 

¿Cómo no emocionarse ante semejante acto de humanidad? Las palabras en el final de la obra de Spielberg reflejan no solo el arco del personaje sino también ecos de su obra más grande:

 

“Podría haber conseguido una persona más…y no lo hice.”

 

Cinco años después de aquella hazaña heroica de Steven el realizador estadounidense Terrence Malick se embarcaba en la difícil tarea de ser reconocido luego de veinte años de ausencia absoluta. Tras Days of Heaven (1978) juntaba a un enorme elenco de estrellas para darle vida a su retrato anti - guerra más emocionante de todos. En The Thin Red Line (1998) comenzaba una era de pura intimidad reflexiva para Malick que se prolongaría hasta estos días, tratando de marcar una vertiente filosófica inclinada al pensamiento de Martin Heidegger, en donde el hombre, la religión y la ciencia coexisten en un mundo imperfecto.

 

¿De dónde viene este gran mal? ¿Cómo se coló en el mundo? ¿De qué semilla, de qué raíz creció? ¿Quién lo está haciendo? ¿Quién nos está matando, robándonos la vida y la luz, burlándose de nosotros con la visión de lo que podríamos haber conocido? ¿Nuestra ruina beneficia a la tierra, ayuda a que crezca la hierba, a que brille el sol? ¿También hay oscuridad en ti? ¿Has pasado por esta noche?

 

 

 

¿Quien le da derecho a quitarnos la vida a otra persona? En medio de los conflictos desatados entre Rusia y Ucrania, y últimamente entre Israel y Palestina es importante reflexionar sobre el cine que desmiente la falsa sensación de victoria que nos dejan algunas películas bajo el escudo del lema patriótico (sobre todo el de Estados Unidos).

 

Nadie pide soluciones mágicas a este choque de intereses que son la guerra, pero creo que gracias a estos títulos es posible ver la otra cara de lo que significan:

 

  • Come and See (1985)
  • Threads (1984)
  • Hiroshima Mon Amour (1959)
  • The Thin Red Line (1998)
  • The Deer Hunter (1978)
  • Full Metal Jacket (1987)
  • Jacob's Ladder (1990)

 

 

 

POR JERÓNIMO CASCO

20 de JUNIO del 2024, 21.18 PM | UTC-GMT -3


También me podes encontrar en Instagram como 👉 JerodeSeptimoArte


LEE MÁS RELACIONADO:

 


Si te gustó este artículo recordar darle ME GUSTA, ponerlo en tus FAVORITOS, COMENTAR , y SEGUIRNOS para más contenido de cine y series 📽️

Comentarios 0

Todavía no hay comentarios.

De este autor