Civil War: el retrato crudo de un presente polarizado

Reseñas generales

“Cuando empezás a hacerte esas preguntas, no podés parar. Entonces, no preguntamos. Registramos lo sucedido para que otros se lo pregunten. ¿Querés ser periodista? Ese es el trabajo”, se dice en Civil War, una película que explora el rol del periodismo en una guerra, la polarización cada vez más intensa en el mundo y la futilidad bélica.

 

No por nada el guion fue escrito por Alex Garland junto a Men, luego de que tuviera Covid, en plena pandemia. “Salí de ahí a un mundo que estaba en un estado de verdadera agitación. Todo tipo de fracturas se estaban volviendo más fracturadas y las preocupaciones paranoicas se volvían más paranoicas”, dijo en una entrevista. No por nada generó un gran nivel de controversia en el país que se halla representado, en el mismo año en el que vuelven a haber elecciones generales.

Las similitudes en los posters de ambas películas.

Y es que el largometraje toca una fibra muy sensible del imaginario colectivo de hoy en día. A diferencia de Apocalypse Now (1979), tal vez la principal película con la que busca dialogar, el evento bélico no sucede en el exterior del país, sino dentro de sus mismas fronteras. Y así como Apocalypse Now, la crítica al sinsentido de lo bélico es retratado en una especie de Road Movie de costa a costa de Estados Unidos. Pero en este caso no solo sigue los ojos de militares, sino de cuatro fotoperiodistas que tienen como objetivo entrevistar al Presidente antes de su posible derrocamiento.

 

El personaje interpretado por Dennis Hopper en Apocalypse Now es el único fotoperiodista al que se le da voz en la mítica cinta. Es una persona alienada por los acontecimientos. Y tal vez no tuvo otra opción, al estar en el mismo corazón del horror de la cinta. Es una hipérbole de la realidad que la profesión afronta de forma constante. ¿Cuál es el costo de no intervenir en la violencia? ¿O es la captura de la imagen una forma de intervención? ¿Hasta qué punto es algo necesario o que ralla lo sensacionalista y el morbo?

La fotoperiodista Lee interpretada por Kirsten Dunst.

Civil War no da respuestas, pero sí intensifica esas preguntas mediante secuencias calibradamente escritas y filmadas en las que la tensión es una constante, en las que no se sabe bien qué aparecerá en la otra esquina —como dice Sammy, el veterano periodista interpretado por Stephen McKinley Henderson—, en las que el camino hasta el su objetivo es motivado por el valor de la Noticia, en un escenario poblado de muertes.

 

La película bien podría enmarcarse en la ciencia ficción, como gran parte del trabajo de Alex Garland (Ex Machina, Annihilation). Pero así como en dichas cintas, o en la película cuyo guion realizó a la par —Men—, tiene su cuota de terror. Sin embargo, ni el futurismo ni lo sobrenatural aparecen en el largometraje. La crudeza en su máxima potencia dota a la cinta de un realismo bélico, sumado a su subtexto geopolítico, que hace que uno se pregunte si el relato distópico no podría suceder ahora mismo.

What Caused The Civil War In A24's New 2024 Movie?
El mapa geopolítico de un Estados Unidos polarizado hasta el punto de llegar a una guerra civil.

La grieta social, política y cultural es un fenómeno que no para de aumentar año tras año. Encuestas en Estados Unidos dicen que alguien no estaría dispuesto a casarse con una persona de su signo político opuesto, a diferencia de años anteriores. El algoritmo y la pandemia aumentaron aún más ese fenómeno que también se siente en la Argentina actual.

 

La división se encuentra en el ADN humano. La manifestación última de eso es la guerra. Y en la película no se denota “buenos” y “malos” lados. Como la pretendida posición del fotoperiodismo —aparentemente salvaguardado de las balas por su profesión—, se relata la historia desde una perspectiva que no busca hacer un juicio moral, sino mostrar los acontecimientos tal cual se desarrollan.

El sinsentido de la guerra y los extremismos están representados en parte por las actuaciones de sus protagonistas.

Sin embargo, los periodistas no resultan ajenos a lo que sucede. La guerra atraviesa sus lentes hasta sus rostros. Caen junto con los militares y los civiles que se encuentran en el medio de ella. Y el espectador no resulta indiferente frente a los sangrientos y destructivos hechos. Ese tal vez sea el gran acierto de Civil War; sus fotogramas dan cuenta del cinismo, la alienación y lo inhumano que conllevan un conflicto bélico.


Nota por Alex Dan Leibovich | Periodista | Redactor en Clarín, Indie Hoy, Peliplat y Erramundos.


Publicado el 28 de mayo el 2024, 2.58 PM | UTC-GMT -3.


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