Steve

Steve (2025)★ 6.5/10

R · IE,GB · 93 min · 5 de septiembre de 2025

  • Drama

Dirección: Tim Mielants

Guion: Max Porter

En 24 horas, Steve, director de un reformatorio de última oportunidad, lucha por mantener el orden entre adolescentes volátiles y enfrentar sus propios límites.

Artículos sobre esto

Reparto y equipo

Ver todo ›

Premios · 0 premios, 2 nominaciones

Ver todo ›

Reseñas

EEntertainment Overview16 de diciembre de 2025
Este tipo de películas tienen una enorme responsabilidad de no caer la romatización de estas situaciones. Esta película lo logra, pero le haría bien un ritmo más ágil.
YYensi Frias1 de noviembre de 2025
me gusto
Ddani lopez531 de octubre de 2025
Lo unico bueno es Cilian
FFilmArte11 de octubre de 2025
Mielants adapta la historia de la novela de Max Porter titulada “Shy”, que narra la vida de un joven de 16 años en un internado para chicos con problemas de conducta en la Inglaterra de los 90, lo que curiosamente hace el director belga, es darle un giro a esos eventos y brindarles otra perspectiva, una mirada diferente de los sucesos, esta vez, no enfocada desde el punto de vista del joven como en el caso del libro de Porter, sino a través de Steve, el director de ese reformatorio, al que todos los días asiste más por amor al arte que por beneficios, haciendo de esa manera a través de su personaje principal, un recorrido profundo por la psicología de todas esas personas.

Esta película es una de esas que tranquilamente puede entrar en uno de esos desafíos cinéfilos que uno se encuentra por allí en el que la consigna es “películas que transcurran en un mismo día”, porque ese será el trayecto en el que acompañaremos a Steve, el día que vive todos los días, algo que, no solo lo hace más dinámico a ese viaje, sino que lo hace aún más asfixiante y angustiante, algo que nos permite adentrarnos aún más en su mente, en la estructura psicológica de esa figura que cree o al menos intenta poder con el resto, cuando pocas veces puede con él mismo.

Ese director del reformatorio del que estamos hablando, tiene un aspecto bastante particular, casi descuidada diría yo, ese hombre tiene la barba un poco canosa, como si el paso del tiempo hubiese ido hacia él mismo, tiene la mirada un poco perdida, como si fuese la mirada de un tipo de no duerme hace varios días, o como si fuese un tipo consumido por los excesos, o la mirada de un tipo consumido por el alcohol y los medicamentos, o más bien, un tipo que puede ser el cóctel de todos ellos, ese es Steve, un hombre que intenta mantener una institución y al resto de pie, cuando él apenas puede mantenerse parado.

La primera vez que vemos a ese hombre, es a través de una pantalla como si fuera una tv, precisamente en el backstage de una entrevista, en el que la periodista y su equipo le dan las ordenes técnicas y le preguntan si está preparado para comenzar, pero él parece estar metido en su mundo, como ya mencioné anteriormente, con la mirada perdida, llevándose las manos a la cara permanentemente, gestual y corporalmente molesto, inmediatamente la siguiente imagen que tenemos de él es conduciendo un vehículo a bastante velocidad, bajándose a abrir puertas y volviendo a subir, también con una grabadora en mano en la que empieza a lanzar distintas frases y directivas, propios movimientos de una persona desencajada en algún punto, y es que, en esas dos escenas muestra a lo que nos introduciremos en ese personaje, dos facetas distintas entre sí, pero que componen la figura del mismo sujeto en cuestión.

Hablando específicamente de que la novela de Porter se titula “Shy”, y que, independientemente de que Mielants le haya puesto el foco al director de ese instituto, también se encuentra muy presente la figura del joven protagonista del libro, y claro que también es fundamental en esta adaptación cinematográfica, ya que más bien es un componente utilizado como el detonante para que todo se escape de control y para que Steve termine perdiendo la cabeza, más de lo que ya la tiene, un personaje protagonizado por el joven Jay Lycurgo, que, quizás es el más completo de todos esos adolescentes, o al menos en el que más se profundiza, en ellos también se fusionan los pasajes de entrevistas periodísticas en los que se los invita a incurrir, cosa que los expone desde su psiques a cada uno de ellos, los pensamientos de esos jóvenes revoltosos y rebeldes que al mismo tiempo que muestran ese semblante insurrecto, puede verse que en sus adentros, también combaten contra sus propios fantasmas.

Algo de lo más acertado de Mielants es haber compuesto una película que reflexiona sobre aquellos desfavorecidos de la sociedad, aquellos a los que se empuja constantemente hacia el abismo sin caer en las facilidades de la romantización hacia esos sectores, cruda, caótica y dinámica, ese instituto bien puede verse funcionando como un suburbio de alguna de las ciudades más pintorescas del mundo, que mientras los demás viven, esos personajes ocultos, agresivos e impulsivos, apenas pueden aspirar a sobrevivir a las contiendas contra el sistema que los desecha y claro, también sobrevivientes a las contiendas contra sus propios fantasmas.

Calificación: 6.7
JJorge A. Granados11 de octubre de 2025
Contiene spoilers
¡Ufff "Steve" me dejó hecho un nudo en el estómago anoche. La vi en Netflix hasta las tres de la mañana, con la luz del salón de mi casa parpadeando como si estuviera en esa escuela reformatorio perdida en el medio de la nada. Cillian Murphy, ese tipo que ya me tiene enganchado desde "Oppenheimer", se mete en la piel de Steve como si fuera su propia vida: un director de colegio para chicos problemáticos que está a punto de romperse en pedazos. No es solo una peli, es un puñetazo al corazón que te hace cuestionar todo lo que creías saber sobre la gente rota.
La historia se cuece en un solo día, uno de esos que parecen eternos, donde Steve lidia con sus demonios —el alcohol, las pastillas, esa ansiedad que te come vivo— mientras intenta mantener a flote un sitio que el mundo ya ha tirado a la basura. Hay un chico, Shy, que es como el espejo de todos nosotros en algún momento: perdido, furioso, buscando a tientas una salida. El guion de Max Porter, sacado de su novela, no te da respiro; salta de risas amargas a gritos ahogados, y el director Tim Mielants lo filma con una cámara que te mete en el caos, como si estuvieras ahí, oliendo el humo de los cigarrillos y el sudor del miedo.
Analíticamente, es brillante cómo juega con el tiempo real: no hay flashbacks ni trucos baratos, solo el ahora crudo, que te obliga a sentir el peso de cada decisión. Murphy no actúa, vive; ves cómo sus ojos se nublan cuando habla con los chicos, y te preguntas si él mismo no ha tocado fondo alguna vez. Tracey Ullman como la inspectora es un torbellino de cinismo que te provoca ganas de gritarle a la pantalla: "¿En serio? ¿Así tratamos a los que más necesitan ayuda?". Es provocador porque te pone el dedo en la llaga del sistema educativo británico —y de paso, el nuestro—, ese monstruo que escupe a los vulnerables en vez de abrazarlos. ¿Por qué carajo cerramos escuelas como esta en lugar de invertir en ellas? La peli no predica, te obliga a pensarlo tú solo.
Personalmente, me revolvió las tripas porque me trajo recuerdos de mi primo, ese muchacho que se metió en líos a los 16 y nadie le tendió la mano hasta que fue demasiado tarde. Lloré como un idiota en la escena del final —sin spoilers, pero uf, ese cierre te deja respirando hondo por primera vez en dos horas—. Es emotivo sin ser cursi, apasionado sin exagerar, y honesto hasta doler. Dinámico como un latido acelerado, con diálogos que suenan a conversaciones reales en un bar a medianoche, no a guiones de Hollywood.
Si buscas una peli que te haga reír, llorar y enojarte al mismo tiempo, ve "Steve" ya. No es perfecta —a veces el ritmo se acelera tanto que te mareas—, pero caray!, qué fresca y humana es.
GGuillermo Guarin10 de octubre de 2025
Cilian salvó la película
RRicardo A. Franco Farías8 de octubre de 2025
'Steve' es un retrato del sistema educativo reformatorio británico en los años 90 que, mediante un drama altamente caótico, cuenta una realidad fuerte y desesperante. Enorme actuación de Cillian Murphy, en un rol bastante exigente en todos los aspectos. Sorprendente interpretación por parte de Hay Lycurgo, complementa muy bien la historia. La premisa, el desarrollo, los diálogos y el veloz e inquieto trabajo de cámara sumergen a las audiencias a las vivencias delprotagonista, en la escuela que dirige, y como su salud mental se va deteriorando. Muy buena dirección por parte de Tim Mielants, en un filme inmersivo, simbólico y conmovedor. Buen desarrollo de las sub-tramas, también. Final interesante.

En estas selecciones