
Hiroshima (1983)★ 8.0/10
Barefoot Gen
- Animación
- Drama
- Historia
- Guerra
- Biografía
Dirección: Mori Masaki
Guion: Keiji Nakazawa
Gen afronta la escasez en Hiroshima mientras Japón se acerca a la derrota, sin saber que el inminente ataque atómico destruirá a su familia y su futuro.
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0Reparto y equipo
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Issei MiyazakiGen (voice)
Yoshie ShimamuraKimie (voice)
Masaki KôdaShinji (voice)
Takao InoueDaikichi (voice)
Seiko NakanoEiko (voice)
Takeshi AonoEizo (voice)
Katsuji MoriSeiji (voice)
Taeko NakanishiHana (voice)
Junji NishimuraPak (voice)
Tatsuya JôNarration (voice)
Kôichi KitamuraWalla (voice)
Koji YadaWalla (voice)Videos
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L
LucianoAvila31 de julio de 2024
LucianoAvila31 de julio de 2024Dividida en 3 secciones claramente diferenciadas que ocupan unos 30 minutos cada una, la primera parte de la película consta de la supervivencia de Gen y su familia en la época de guerra pre-bomba de Hiroshima, luego llegan los horrores del infierno que desata el ataque nuclear, y en su última sección están las repercusiones y dificultades que persisten a nivel social una vez ya perdida la guerra.
Algo de lo más destacable es que en su primera parte, el relato se muestra preocupado por la situación de su mundo, y a la vez conjuga esto, sin caer en la ingenuidad, con el tamiz que es el punto de vista de los niños, por una ignorancia que les funciona como una especie de escudo inconsciente que los defiende del contexto que les toca padecer. Menosprecian hasta la malnutrición de su propia familia porque se han acostumbrado a vivir en la miseria, y al normalizar esto, son incapaces de tomar dimensión de la situación que los atraviesa, tanto que Gen y su hermano parecen más preocupados por pelearse infantilmente por pequeñeces que por el sobrevuelo de aviones de guerra. No tienen miedo porque viven ingenuamente el presente. Importa calmar el hambre de hoy, pero una vez resuelto, vuelve la alegría, la anticipación por el hambre de mañana no estará hasta que la panza vuelva a picar. Casi en una actitud epicúrea, para ellos hasta que ese avión no los bombardee, el problema es inexistente, y el futuro tan incierto que no vale la pena preocuparse.
Pero luego cae la bomba, en una secuencia espectacular por donde se la mire, en la que de golpe la película adopta un tono inesperadamente gore. Lo que se ve es tan terrible que incluso a pesar de estar representado a través de dibujos con un estilo que simplifica la realidad, no deja de ser espantoso. A partir de este punto, el posible miedo al futuro que Gen ignoraba, se vuelve inescapable. En lo que queda de película, el contexto lo forzará, contra su propia madurez, a aprender a sobrevivir y no perder la fe en el mundo.
La historia no tiene una conclusión muy marcada, apunta más a un cierre si se quiere poético, en parte porque es una adaptación (parcial) de los primeros 4 tomos del autobiográfico manga, que por su trama y lo descarnado de su relato, se vuelve inevitable asociarla a la más afamada La tumba de las luciérnagas. No tan golpebajista, aunque no por ello menos dura.
Algo de lo más destacable es que en su primera parte, el relato se muestra preocupado por la situación de su mundo, y a la vez conjuga esto, sin caer en la ingenuidad, con el tamiz que es el punto de vista de los niños, por una ignorancia que les funciona como una especie de escudo inconsciente que los defiende del contexto que les toca padecer. Menosprecian hasta la malnutrición de su propia familia porque se han acostumbrado a vivir en la miseria, y al normalizar esto, son incapaces de tomar dimensión de la situación que los atraviesa, tanto que Gen y su hermano parecen más preocupados por pelearse infantilmente por pequeñeces que por el sobrevuelo de aviones de guerra. No tienen miedo porque viven ingenuamente el presente. Importa calmar el hambre de hoy, pero una vez resuelto, vuelve la alegría, la anticipación por el hambre de mañana no estará hasta que la panza vuelva a picar. Casi en una actitud epicúrea, para ellos hasta que ese avión no los bombardee, el problema es inexistente, y el futuro tan incierto que no vale la pena preocuparse.
Pero luego cae la bomba, en una secuencia espectacular por donde se la mire, en la que de golpe la película adopta un tono inesperadamente gore. Lo que se ve es tan terrible que incluso a pesar de estar representado a través de dibujos con un estilo que simplifica la realidad, no deja de ser espantoso. A partir de este punto, el posible miedo al futuro que Gen ignoraba, se vuelve inescapable. En lo que queda de película, el contexto lo forzará, contra su propia madurez, a aprender a sobrevivir y no perder la fe en el mundo.
La historia no tiene una conclusión muy marcada, apunta más a un cierre si se quiere poético, en parte porque es una adaptación (parcial) de los primeros 4 tomos del autobiográfico manga, que por su trama y lo descarnado de su relato, se vuelve inevitable asociarla a la más afamada La tumba de las luciérnagas. No tan golpebajista, aunque no por ello menos dura.




















