Freaks

Freaks (2018)★ 7.0/10

R · US,CA · 105 min · 8 de septiembre de 2018

  • Drama
  • Fantasía
  • Misterio
  • Suspenso
  • Ciencia Ficción

Dirección: Zach Lipovsky, Adam B. Stein

Guion: Zach Lipovsky, Adam B. Stein

Una niña audaz descubre un nuevo mundo extraño, amenazante y misterioso más allá de la puerta de su casa después de escapar del control protector y paranoico de su padre.

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Reseñas

EEsteban Eordogh15 de junio de 2026
Hay películas que se te meten bajo la piel no por el tamaño de su presupuesto, sino por la fuerza de su incomodidad. Freaks (2018), dirigida por Zach Lipovsky y Adam B. Stein, es exactamente eso: una joya escondida que se siente como un abrazo asfixiante y, a la vez, como un grito de libertad.
​Aquí te cuento por qué esta película me movió el piso.
​La paranoia como acto de amor
​La premisa parece sacada de un thriller de confinamiento clásico: Chloe, una niña de siete años, vive encerrada en una casa en ruinas porque su padre (un Emile Hirsch absolutamente desquiciado y brillante) le jura que el mundo exterior está lleno de monstruos que quieren matarlos.
​Lo hermoso —y perturbador— de la primera mitad de la película es que vives el encierro desde los ojos de la niña. Sientes el olor a encierro, la frustración de comer helado de plástico y esa extraña mezcla de amor y terror que Chloe siente por su papá. ¿Es él un protector o su captor? Esa línea es tan delgada que te mantiene con el corazón en la boca. Emile Hirsch transmite un cansancio tan real, el de un padre dispuesto a volverse loco con tal de que su hija viva un día más, que es imposible no empatizar con él, incluso cuando da miedo.
​El giro: Cuando el mundo real es el monstruo
​No quiero arruinarte el viaje si no la has visto, pero cuando la puerta finalmente se abre y entra en escena el misterioso vendedor de helados (interpretado por un Bruce Dern impecable, que con una sola mirada te eriza la piel), la película da un volantazo magistral.
​Lo que parecía un drama psicológico se transforma en algo mucho más grande, una metáfora cruda sobre la otredad, el racismo y el miedo institucional a lo que es diferente. La ciencia ficción aquí no es de naves espaciales ni efectos especiales digitales que te saturan la vista; es una ciencia ficción sucia, de sangre, sudor y lágrimas. Lexy Kolker, la pequeña actriz que interpreta a Chloe, da una actuación tan visceral que te desarma. Sus ojos transmiten una madurez forzada por el trauma que te deja pensando mucho después de que se apaga la pantalla.
​Lo que no termina de cuajar
​Para ser completamente honestos, la película no es perfecta. Hacia el tercer acto, cuando las cartas ya están sobre la mesa y la escala del conflicto aumenta, el presupuesto limitado empieza a pasar factura. Hay un par de decisiones en el guion que se sienten un poco apresuradas para cerrar la trama, y algunos personajes secundarios quedan desdibujados en medio del caos final. Sin embargo, el núcleo emocional es tan fuerte que se le perdona casi todo.
​Veredicto final: ¿Vale la pena?
​Freaks es un recordatorio de que las mejores historias de género son las que hablan de nosotros. No va de superhéroes salvando el mundo; va de una familia rota intentando sobrevivir en un mundo que les teme. Si buscas algo con alma, tensión psicológica y un ritmo que no te deja parpadear, dale una oportunidad.
​Evaluación: 💫💫💫💫 (4 de 5 estrellas)
Una grata sorpresa que te vuela la cabeza, sostenida por actuaciones que se sienten dolorosamente reales.

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