
La versión de La mosca (1986) de David Cronenberg es una obra maestra del terror corporal que transforma un accidente científico en una devastadora tragedia romántica y existencial.
La tragedia del científico que rozó lo divino
Seth Brundle es un tipo brillante, enfocado en cambiar el mundo con sus cápsulas de teletransportación. Todo parece ir sobre ruedas hasta que comete el error de probar la máquina en sí mismo sin notar que una pequeña mosca se ha colado en la cabina. Lo que sigue no es solo una mutación grotesca, sino el desmoronamiento progresivo de un hombre mientras Veronica, la periodista que lo ama, observa sin poder hacer nada para detenerlo.
Secretos de producción y de rodaje
- El toque de Mel Brooks: Aunque parezca increíble, el rey de la comedia produjo la cinta con su compañía Brooksfilms. Eso sí, pidió a propósito que su nombre no apareciera en el cartel para evitar que el público esperara una parodia. Además, a él se le ocurrió la mítica frase publicitaria: "Ten miedo. Ten mucho miedo".
- El reparto ideal: Actores como Michael Keaton o John Lithgow rechazaron el papel principal por considerarlo demasiado perturbador. Finalmente quedó en manos de Jeff Goldblum, quien propuso a su pareja de aquel entonces, Geena Davis. Aunque al director le daba reparo juntar a una pareja real por miedo a que sonara a telefilme, la química natural entre ambos le dio una carga emocional brutal a la cinta.
- Maquillaje de Oscar: Chris Walas y Stephan Dupuis lograron el único Premio de la Academia en la carrera de Cronenberg. El proceso para las fases más avanzadas de la mutación requería hasta cinco horas diarias de trabajo.
- Efectos artesanales e ingenio: El vómito corrosivo de la criatura era en realidad una mezcla de miel, leche y huevo. Para filmar las escenas donde escala paredes, construyeron un plató giratorio gigante. Por su parte, la cápsula de teletransportación se diseñó inspirándose en el cilindro del motor de la moto Ducati del propio Cronenberg.

La escena perdida del "mono-gato"
Entre el material descartado, destaca un experimento desgarrador: en su desesperación por revertir el proceso, Brundle intenta fusionar a un babuino con un gato. El resultado es una deformidad de dos cabezas llena de dolor a la que Seth termina matando a golpes.
Cuando proyectaron la película ante una audiencia de prueba, la gente rechazó por completo este momento. Al ver a Seth lastimar a animales inocentes, el público perdió la compasión por él y dejó de verlo como a una víctima. Cronenberg entendió que el corazón de la película era la empatía hacia el personaje y prefirió eliminar la escena, la cual permaneció como un mito urbano hasta su lanzamiento en DVD en 2005.

Una sinfonía trágica y un mensaje perdurable
Howard Shore decidió alejarse de los sintetizadores de los años 80 y compuso una partitura enteramente orquestal junto a la Filarmónica de Londres. El resultado fue una música majestuosa y melancólica que elevó la historia a una auténtica ópera (la cual el propio Shore adaptó para los escenarios teatrales en 2008).
Aunque en su momento muchos leyeron la película como una metáfora sobre la crisis del VIH/SIDA, Cronenberg aclaró que su intención era explorar la fragilidad del cuerpo humano, la decadencia física y la inevitable llegada de la muerte o las enfermedades terminales.
Preguntas para el debate
- ¿Crees que fue correcto eliminar la escena del mono-gato? ¿Habría cambiado por completo tu percepción sobre Seth de haber estado en el montaje final?
- ¿Qué peso tiene la historia de amor? ¿Consideras que la película funciona mejor como una tragedia romántica o como una historia de terror corporal?
- El paso del tiempo: ¿Piensas que los efectos prácticos de 1986 envejecieron bien o que el cine actual abusa demasiado del CGI en este tipo de transformaciones?
https://youtu.be/FbsyXzEhBaw?is=lz8fvJ9dc8ypNj2Q
https://youtu.be/Ol1ljMiNoRg?is=3hWaoy7_x6xDEpBU



Comentarios 0
Todavía no hay comentarios.