¿Será?

Ando leyendo Creatividad S.A., un libro sobre Pixar, y trae una idea increíble.

 

Bueno, trae más, pero esta en especial.

 

Según ellos, más allá de lo buena que pueda estar la animación o cualquier efecto visual, en las películas hay un factor más importante: La historia.

Una buena película no trata de lucirse con tecnología, se trata de contar historias que se sientan reales.

Por ejemplo: Toy Story.

Woody, el vaquero de juguete, siempre fue un líder medio egocéntrico y competitivo.

Su obsesión era ser el favorito del niño, aunque eso significara pisotear a los demás juguetes.

Pero al final de Toy Story 3, todo cambia.

Cuando los juguetes están a punto de morir en un incinerador, Woody, en lugar de intentar salvarse solo, toma la mano de sus amigos y decide enfrentar el final juntos.

Y en ese momento, con esa decisión, deja de ser el tipo que solo pensaba en él mismo y se convierte en un verdadero líder generoso.

Y ahí está lo que hace buena una historia:

No te lo explica. Te lo muestra.

No hay un discurso motivacional de Woody frente al espejo diciéndose “soy generoso, soy generoso”.

Porque si lo hubiera, no te lo crees.

El cambio verdadero ocurre en las experiencias, no en las palabras.

El verdadero cambio se ve, se siente, se atraviesa.

Y esa es la magia de una buena historia.

Pixar lo sabe. 

Y ahora tú también.

Un saludo

Julián Alborna.

PD: Vos qué opinás, te leo?

Comentarios 2

J
Jhosneth Atacho13 de diciembre de 2025
Fue un momento que cambio no solo a Woody ese fue el momento en el que se volvieron la mejor versión de ellos mismos pero Woody fue al que más le afecto y por mucho no por nada es el protagonista
S
Sofi Soso10 de diciembre de 2025
No inventes esa escena me traumo de niña 💀