·"Relatos Salvajes"
¡Ah, Relatos salvajes! La película argentina que nos demostró que el estrés postraumático no es solo para los veteranos de guerra, ¡sino también para los que hemos vivido un cumpleaños infantil, una boda o un trámite burocrático!
Vamos por partes, como los novios en "Hasta que la muerte nos separe" (el segmento de la boda):
"Pasternak" (El avión) – ¿Alguien más sintió que este era el "¿Quién es el más psicópata?" versión Lost? "Oh, qué casualidad que todos en este vuelo nos conocemos... y nos odiamos". El mensaje claro: nunca subestimes el rencor acumulado de un profesor de música.
"Las ratas" (El restaurante) – Aquí aprendimos que:
Ser mesera es el trabajo más peligroso después de cazar cocodrilos con las manos.
Y que si tu jefe es un corrupto, mejor renuncia... o cómprale un pastel con cianuro.
"El más fuerte" (La ruta) – La clase magistral de "Cómo convertir un problema de tránsito en un crimen pasional". ¿Quién no ha querido sacar el auto a empujones... junto al conductor?
"Bombita" (El ingeniero y la multa) – El héroe trágico del siglo XXI: un hombre contra el sistema, la corrupción y... un perro que lo delata como un amateur del vandalismo.
"La propuesta" (El hijo y el choque) – Papá rico: "Mi hijo puede atropellar a alguien y yo lo arreglo con plata". Abogado: "Hold my wine". La escena del mayordomo limpiando sangre mientras negocian es el mejor simbolismo del capitalismo.
"Hasta que la muerte nos separe" (La boda) – El plot twist de que la novia se enamora del amante durante la infidelidad pública es cine, gente. Y ese final con la torta y los cuchillos... chef's kiss (literalmente).
Pregunta para los cinéfilos: ¿Cuál de los relatos les pareció el más salvaje y por qué? (Yo voto por la boda, porque nada supera el caos de mezclar infidelidad, traición, un cuchillo y un vestido blanco manchado de sangre).
Y ahora, ¡que empiece el debate! ¿Alguien más quedó con miedo de subirse a un avión, casarse o tocarle el auto a un desconocido?

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