¿Ghostface daría miedo en Ciudad de México?
FantasíaPues miren el Ghostface depende de una llamada de teléfono, sin llamada no hay nada y acá empieza la bronca porque en Chilangotitlán (ciudad de México) nadie contesta números desconocidos, así como así, sino más bien con un “¿Cuál es el motivo de su llamada? dígame rápido porque estoy ocupado”, así que o le contestan al Ghostface así o de plano le cuelgan, teniendo estos antecedentes de Chilangotitlán, imaginémonos al Ghostface en Chilangotitlán.
Ghostface funciona manipulando, hacer que la otra persona dude, ¿Cuánto gastará Ghostface en estar mandando llamadas telefónicas? Porque si le sale cara la víctima. Por las películas Ghostface es completamente humano, no tiene fuerza tipo Superman, ni tiene resistencia, es una persona común y corriente que le da por acuchillar a otras personas. Hasta en las películas es derribado, herido y vencido, así que si el plan de Ghostface no sale perfecto depende mas del engaño que genere que de su fuerza.
Vamos a ver su complexión entre 1.70 y 1.80 m., nada del otro mundo, usa una túnica larga negra tipo monje y una máscara, un disfraz punto menos que estúpido para un asesino serial porque sus movimientos se verán impedidos por la capa.

Necesita tiempo, atención y cooperación de sus víctimas esas son las tres debilidades de Ghostface por las cuales ya valió en Chilangotitlán. El cuate no sabe manejar situaciones caóticas, no funciona contra grupos grandes y pierde el control cuando la víctima no cae en sus redes más hándicaps en contra de Ghostface.
Así que teniendo estos antecedentes veamos Ghostface marca un número, amenaza jugando a ser muy inteligente y del otro lado un chilango que se precie diciendo “la tuya por si acaso” o “la pura verdura tu onda no me late” para después colgar, pero Ghostface necesita atención. 1-0 favor Chilangotitlán, pero démosle chance al Ghostface.

El Ghostface se pone a merodear la casa y en Chilangotitlán ya sabemos que llamar a la policía es igual a no llamar a nadie, así que le tiramos un cubetazo de agua encima para empezar y si la casa tiene perro, pues soltamos al perro, para después entrar al grupo de Whatsapp y llamar a toda la banda del barrio ¡todos sobre Ghostface! Y el tipo sale huyendo. Chilangotitlán 2-0, pero el marcador es dudoso, démosle otro chance a Ghostface para de una vez golearlo.

Así que supongamos que salimos de la casa y le decimos al Ghostface “que pedo ¿se te perdió algo o qué?”, y en caso de que el Ghostface se ponga rudo con el cuchillo, sacamos el poderoso cinto y con la hebilla del cinturón, ante esta reacción Ghostface pediría paz, ya vamos 3-0 favor la poderosa Chilangotitlán, pero queremos golear así que démosle otro chance a Ghostface.

Si se acuerdan, hay una película que se desarrolla en la escuela, en una escuela de Chilangotitlán, no se camuflaría porque casi todos usan uniformes y se notaría el cuate con túnica negra y máscara, así que camuflaje valió. Para colmo no falta la maestra persignada que mojaría al Ghostface porque le tiraría agua bendita pensando que es el chamuco. Y el conserje rabioso que le pondría una madriza a Ghostface 4-0 favor Chilangotitlán, pero ya estamos encarrerados, Chilangotitlán ya agarró puerquito.
Si se acuerdan hay una película que se desarrolla en un hospital, eso será en un hospital gringo bien ordenado, pero a Ghostface le gusta actuar de noche, imaginen al hospital de Chilangotitlán de noche, todo caótico, con urgencias por todos lados: el de allá un plomazo, el de mas acá accidente de tránsito, el otro medio quemado, el otro intoxicado una forma elegante de decir drogado, el otro golpeado, un apuñalado además de familiares y personal por todos lados, gritos y el silencio que necesita Ghostface para atacar no existe y encima ¡nadie lo pela!, excepto el policía de guardia que le dice “una lana y se me olvida que ocasionaste los accidentes”. Si la víctima corre por los pasillos de un hospital de Chilangotitlán, seguro Ghostface chocaría con alguien porque los hospitales de Chilangotitlán están llenos de noche (sobre todo en urgencias) y si la víctima señala al Ghostface, todos en el hospital se le van encima como saco de boxeo (menos lógico los pacientes), marcador 5-0 esto ya es masacre. Pero Chilangotitlán huele la sangre de Ghostface y a sacrificarlo en el altar a los dioses.

Si al Ghostface se le antoja de pronto asesinar a alguien en una calle nocturna de Chilangotitlán fracasaría de manera estrepitosa, porque las calles en Chilangotitlán no son solitarias, siempre hay un vecino que salió al OXXO (la tiendita 24 horas) porque le dio hambre, siempre están fuera uno o dos de los pandilleros del barrio o la pareja dándose calor y si en Chilangotitlán se viera que de pronto alguien está a punto de ir a saludar a San Pedro por un loco con cuchillo, defienden a muerte al chilango ¿y saben por qué? Porque el barrio te respalda. Chilangototlán gana por goliza 6-0.
Si Ghostface viviera en CDMX seguro que sería un trabajador de un call center y no sé cómo ganando tan poquito le alcance para sus ocurrencias y tampoco se de donde sacaría tiempo, pero de algo estoy seguro Ghostface se arrepentiría de sus ocurrencias acá, huiría, allá donde hay gringos miedosos.









Comentarios 1