El Hilo Rojo
Cuento
ella Era mi mejor amiga, era bonita, noble, soñadora y apenas tenia 15 años cuando se enamoro de su vecino. Siempre soñaba con casarse con el, “tu sabes, ese hilo rojo del que hablan las historias japonesas. Es el destino!! “
se emocionaba contándome de como el destino la llevaría a su lado, lo tenia todo planeado y sabia que su alma volaba como fragil pajarillo cuando miraba a aquel niño atravez de su ventana, aun cuando el ni siquiera la veía y se, que no tenia la mínima intención de hablar con ella.
Un día mi amiga me dijo que ese primer beso que ansiaba su boca se lo daría a ese niño, me lo contaba con tanta emoción que podia ver el brillo en sus ojos, ella estaba segura de su destino, ella volaba como solo volaba una niña de 15 años.
El tiempo paso y por fin tuvimos 17 años, ella seguía atesorando ese primer beso, y aunque le presente a mis amigos de la preparatoria, ella insistía en que ese primer beso, seria para ese niño que solo le interesaba el futbol
“Ese beso será mágico, será único y el se dará cuenta de que soy su verdadero amor y el será mi único amor, y todo será perfecto.”
Mi amiga no paraba de hablar del tema, ¡“el hilo rojo!" cuando Quizá lo importante era, descubrir el hilo negro.
Una noche, festejamos sus 18 años, con pastel, comida, música y mucha bebida, llego el, con sus amigos del equipo de futbol, en ese momento la fiesta que era para festejar a mi amiga se convirtió en algo parecido a una danza de cortejo, donde ella con unas copas de mas se dio valor para acercarse como nunca lo había hecho, rompiendo toda regla de espacio personal, y al calor de las copas y con la música en las venas, dejo escapar ese primer beso que por tantos años le oprimia el pecho.
Ese muchacho tan engreido solo atino a empujarla con repulsión, haciéndola caer en el suelo, deteniendo el tiempo, rompiendo un sueño y sobre todo, un corazón. Mientras tanto, sus amigos reian a carcajadas, burlándose de el por haber sido asediado por la festejada.
Despues de ese día, mi amiga no volvió a ser la misma, su mundo se rompió por completo, las historias, el hilo rojo, el destino…
Hoy fui a visitarla, y ahí estaba, con su mirada triste, desaliñada, con el corazon en mil pedazos, nada que do de esa niña de quince años que conoci y era mi mejor amiga. ahora estaba ahi asomándose por su ventana, mirando hacia la casa de su vecino, mientras me decía: No se, quizá mi hilo rojo se rompió o no existió desde un principio
Le extendí un kleenex para que secara sus lagrimas, mientras le decía “no amiga, no hay hilo rojo, eso no existe, pero existen personas, buenas, personas malas, existen chicas soñadoras que se encuentran con chicos que no merecen vivir en esos sueños”
El hilo rojo es tan frágil como tu sueño.




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