Entrevista

Cuento

Antes de salir, sintió la mano de su esposa en el hombro que le sacudía una pelusita. Giró y le dio un beso. Quedate tranquila, le dijo. Estoy tranquila, siempre y cuando no te mandes una de las tuyas, acordate que necesitás el trabajo. La miró y pensó en el encíclico que decoraba de reflexivo al transitivo. La volvió a besar y salió.

No es tan grave, piensa el señor Castelman. Una tarde nomás, hacés lo que corresponde, conseguís el trabajo, y listo. Pero ir hablándome en el medio de la calle es una de las mías. Bueno, bueno, pero no es tan grave. Concentrate que ya casi llegás.

Llega a la puerta del edificio. Ya casi, piensa. Y en horario. Pero en planta baja hay un acuario y el señor Castelman no quiere comprar un pez, pero sí se queda veinte minutos mirando un pez payaso que nada de un lado al otro de la pecera y piensa cómo percibirá el tiempo ese pez. Otra de las suyas. Cuarto piso. Sube. Su demora pasa desapercibida porque no han terminado con la entrevista al candidato anterior. Eso le dice la secretaria que lo atiende y le da una planilla y complétela y en diez minutitos lo va a atender el señor Caracciollo. Se sienta en un sillón de terciopelo verde, de espaldas a la puerta de entrada, que me hubiese molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, concentrate, no te mandes una de las mías. Datos personales. Listo. Referencias. Listo. Conocimientos en la materia. Listo. Un punto más, la planilla completa, la entrevista fácil, nada puede salirle mal esta vez al señor Castelman.

Y ahí está.  Subrayado.  Amenazante.  Punto cuarto: escriba una breve reflexión acerca de su vida. Y el abismo se abre adelante.

Y cae. Porque siempre el señor Castelman da el paso que lo precipita.

Mi vida se resume en una planta que no crece porque no le da el sol. El patio quedó oculto bajo la sombra imponente de un edificio de treinta pisos. Sin sol la planta no crece. Usted creerá que me comparo con la desgraciada planta. No, en realidad el resumen de mi vida radica en la inexistencia del patio. Así es, no tengo un patio. Y mi vida se parece más al patio que a la planta. La planta existe pero no crece por estar en un patio al que un edificio de treinta pisos le oculta el sol. El patio que es ausencia de patio, inexistencia de materia, hueco de sombra, condena a la planta, centro estructural de esta reflexión acerca de mí mismo. El patio, el edificio, aun el sol quedan en una periferia postergada: realidades construidas a partir de la existencia de la planta; existencia que, por otro lado, es de índole dudosa, puesto que sus periferias no la dejan crecer, ser. Y si la planta no crece (no es) su espacio queda ocupado por la sombra, y si la sombra ocupa un espacio inexistente (porque la planta está en el patio, y el patio no existe, ese el tema) hay una privación doble, una coexistencia de nada. Esa es una buena consideración acerca de mi vida: una doble nada.

El señor Castelman entrega la hoja a la secretaria y camina hacia la salida.

Perdón, ¿el señor no aguarda la entrevista? Dice la secretaria. Pregúntele al señor, pensó Castelman, pero dijo otra cosa, dijo que no, que se retiraba porque le había surgido un imprevisto.  

Llegando a su casa, el señor Castelman ya olvidó sus meditaciones acerca de su vida y la planta, y piensa en su señora y en el no te mandes una de las tuyas. Abre la puerta y la encuentra regando. Sin darse vuelta, la señora le pregunta cómo le fue. Bien, dice el señor Castelman, quedaron en llamarme el lunes. También el matrimonio lo construyeron sobre la base de ausencias. Los dos sabían que se había mandado una de las suyas, pero qué podrían decirse, hay inexistencias de palabras que mantienen el amor, o lo que sea, perdurable.

Comentarios 8

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María Paula Villagra4 de abril de 2025
Volvió! En forma de fichas!!
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humberto antonio16 de febrero de 2025
Me gustó leerlo
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Federico De Gennaro16 de febrero de 2025
En respuesta a humberto antonio: Gracias!!!
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Tibisay Cumare14 de febrero de 2025
Nunca la he visto pero muy bueno tú artículo te felicito te dejo mi like
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Federico De Gennaro14 de febrero de 2025
En respuesta a Tibisay Cumare: Gracias!!!! En este caso no es una reseña... es simplemente un cuento corto...Saludos!!!
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Tibisay Cumare15 de febrero de 2025
En respuesta a Federico De Gennaro: Ok
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jacoborivera07613 de febrero de 2025
Gracias amigo, me gustan las historias de la aviación y de la guerra, saludos, me gustó mucho tu artículo
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jacoborivera07612 de febrero de 2025
Gran artículo, las cosas de la la vida, todo tiene su importancia, te deje mi like

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