"2050: futua-ral"
FantasíaDe Acapulco, Guerrero, México para el mundo entero:
A continuación, hago uso de la habilidad de crear arte para entregarte un momento que te haga volar a miles de kilómetros, muchos años en el futuro y sobre todo para que olvides un poco el ruido y caos del mundo.
Relato propio de ciencia ficción. Deseo que sea de tu agrado.
Esta historia comienza en la galaxia más lejana del Universo, Egsy, en ella se encuentra el planeta exmud, uno muy similar a las condiciones de la Tierra, en él habitaba la única sobreviviente del reciente ataque por alienígenas ademas de sufrir una explosión estelar por una supernova, ante tal devastación; Aral, quien tiene la habilidad de ver el futuro ramificado y que gracias a este don logró salir avante, sale de una cápsula hecha de polvo cósmico, echa un vistazo y un destello recae en su frente y de pronto encuentra un portal brillante, que no para de flotar, mismo que se formó gracias a las partículas que dejó la supernova. Aral, dudando, se acerca y toca el portal, y ve como se deforma su mano, entonces rápidamente se traslada al planeta Tierra, sin explicación alguna, sus pies sienten familiaridad, y solo recuerda que estuvo allí antes de sumergirse en las estrellas y cometas del Universo.
Aral, desconoce que nació en la Tierra ya que desde que era una bebé fue teletransportada por un agujero de gusano a otra galaxia.
La Tierra, en el año 2050 tiene poca energía, debido a una tercera guerra mundial entre Estados Unidos y la union europea, volviéndose un lugar que vive en la miseria y dónde los habitantes se encuentran en el subterráneo, puesto que salir a la superficie representa un mortal peligro, afuera está infestado de criaturas que se formaron por los gases del efecto invernadero y líquidos químicos que segregaron las últimas fábricas de coches eléctricos, en la década pasada.
Aral solo puede utilizar su habilidad una vez al día ya que requiere mucho esfuerzo mental y a la vez mortal porque le resta días de vida. Ver el futuro es confuso, como un rompecabezas virtual, en él hay imágenes, y toda la clase de situaciones revueltas, donde Aral no tiene la certeza de qué y cómo pasará, solo que al elegir un camino difuso y ramificado, se desencadenara una implosión en cualquier parte del universo y eso podría ser para la tierra también. ¿Será que ver el futuro es sinónimo de caos?
Por otro lado, las criaturas llamadas las caras oscuras, no tienen forma normal, sino que son figuras borrosas, tóxicas y flotantes, con aspecto gelatinoso que se pasean por toda la superficie, aventando un ácido nítrico, deshaciendo todo lo que logran tocar.
Aral ha decidido no utilizar su habilidad hasta comprender porque llegó a la tierra y cómo sobrevivir a todo lo que le espera…
Abre los ojos, es de noche, las caras oscuras la ven, pero es arrastrada por una persona hacia una coladera que está abierta. Allí entre las ratas, ve a cientos de personas que no tienen una parte de su cuerpo, hay quienes no tienen ojos, hay otros que no tienen orejas, y otros tantos les falta un brazo o una pierna. Los humanos tienen cámaras de video en el exterior y pudieron ver a Aral cuando apareció a través del portal.
Todos quieren preguntarle al mismo tiempo y Aral solo puede suspirar y quedarse en silencio, frente de ella, hay seres que desde su concepción desconoce totalmente y que además no comprende su idioma.
En el planeta donde creció Aral se comunican con telepatía, a través de la mente. No ocupan la voz para hacerlo. Pero en esta ocasión, si Aral desea sobrevivir nuevamente en la tierra, tendrá que aprender a hablar.
Los humanos al darse cuenta que es inútil hablarle deciden encerrarla en una casita con candados, dejándole un poco de galletas y enlatados, que estaban almacenadas en uno de los compartimientos que lograron salvar de las pocas tiendas con alimentos, suplementos y herramientas, antes de la gran Guerra.
Pasan los días y Aral no intenta defenderse, porque ve desesperación y dolor en los humanos, así que se le ocurre ver el futuro a 10 años sobre el lenguaje que ha podido retener sobre lo que ha escuchado y visto, aprendiendo por fin a exclamar algunas palabras y así establecer comunicaciones con los humanos para que estos no se sientan amenazados.
Pasan semanas y los seres humanos quedan fascinados por toda la historia intergaláctica que cuenta Aral.
Pasa un mes y Aral decide salir y enfrentar a las criaturas después de estudiar su comportamiento. En el planeta donde creció Aral por la atmósfera desarrolló una piel especial, misma que usaba en las batallas intergalácticas, la cual tiene una costra, esta es capaz de ser tan dura como el acero e impenetrable ya que los viajes en el tiempo también le han dado una piel gruesa. Dentro de sus visiones percibió que las criaturas serían destruidas con su cercanía, asimismo intuye que su piel puede ser la causa, al expedir toxinas al entrar en contacto y al sentirse vulnerable.
Una de las criaturas toca a Aral pensando que es una persona común. Entonces por instinto, el cuerpo de Aral comienza a emitir radiación, y la criatura se desvanece.
Aral sabe que tiene un arma y vuelve al subterráneo para contarlo.
Pasan los meses y Aral comienza a estudiar la composición de su piel con ayuda de uno de los ingenieros químicos que se encontraba en uno de los cientos de grupos.
Descubren organismos que se pueden multiplicar al mezclarlos con una enzima, que se encuentra en los pocos campos de cultivo que han cosechado, ya que la baja energía ha permitido que los humanos sigan sembrando sus alimentos bajo el suelo. Los organismos hallados a su vez al entrar en la sangre, en cuestión de horas producen una especie de escama a la piel de los seres humanos, una coraza un poco más delgada que la de Aral, pero que servirá para enfrentar el terrible mal, debido a que es un repelente para tales criaturas.
Aral, ahora debe averiguar, cómo se fue un día de la tierra y vivió en otra galaxia.
Ha pasado un año y los humanos listos para la batalla han decidido salir y luchar con las caras oscuras.
Comienza la lucha. Hay heridos y muertos por todos lados.
Aral peleando mano a mano con los seres humanos, utilizando lanzas fabricadas con las enzimas y su ADN. Hay más de mil personas en la superficie y cientos de caras oscuras. Se pone difícil, pero poco a poco se siente en el aire, un ligero toque de éxito.
Han triunfado gracias a la coordinación, empeño y por hacer trabajo en equipo.
Aral hablando con un ingeniero aeroespacial intenta pensar en el futuro de su pasado, algo complejo, pasan los días y se da cuenta que nació en la tierra pero que realmente no es de allí. Eso le aterra. Y descubre uno de los misterios más grandes que la humanidad pudiera suponer.
¿Estás listx?
Aral… es producto del cosmos. Es la hija del Universo, por eso puede abrir portales, crear agujeros de gusano y tener habilidades grandiosas, su cuerpo y mente reaccionan al ecosistema sin que ella lo supiera anteriormente.
Ahora con esta verdad Aral es dueña de su vida, dispuesta a mantener el orden y la armonía en el sistema, en el todo.
Esta aventura apenas empieza.
Aral, ahora consciente de su origen como hija del Cosmos, siente una carga y a la vez también la libertad de su destino. Sus pies, a pie de piso fijos en una Tierra devastada de 2050, sin embargo contiene una energía que eclipsa por su actitud avante.
La batalla contra las Caras Oscuras fue el comienzo; la victoria, se percibe agridulce, y tristemente es efímera. Los humanos, fortalecidos por las escamas derivadas de su piel estelar, la miran con admiración y asombro. Aral no desea ser una diosa, ni mucho menos una mujer salvadora invencible. Únicamente necesita entenderse a sí misma, su conexión con la Tierra, y cómo su existencia es producto del cosmos, misma que le impone la responsabilidad de reparar un mundo que de por sí ya está roto y carente de esperanza.

En el subterráneo, Aral se reúne con un grupo interdisciplinario y muy interesante: Grat, una ingeniera aeroespacial, quién tiene una mente brillante, esta chica no para de pensar en teorías sobre agujeros de gusano; Erra, un artista que pinta visiones de galaxias en las paredes húmedas de los túneles (un misterio a resolver); y Kos, un químico binario que encuentra en la piel de Aral además ciencia, esa poesía que en cierto modo inspira. Juntos forman un equipo matemáticamente improbable, no obstante son el reflejo de la comunidad que Aral anhela construir, y que no solamente sobresalgan o destaquen por el talento, ya que para Aral es vital que tengan claro que lo más importante, es mantener su autonomía.
Este grupo, ahora apodado "Los pacificadores de Exmud", se convierte en su vínculo emocional, en la representación del amor y la empatía, las cuales trascienden la condición humana, justo porque estas se entrelazan con las cuerdas universales.
En el silencio del subterráneo, bajo el zumbido de cientos de murmullos y el eco de las gotas de agua que caen en los túneles, Aral concibe un cosquilleo en la nuca. Resulta que no es la humedad del lugar o el incesante recordatorio de pensar en el pro de la humanidad. Es más complejo, es el universo mismo susurrando en su psique. Cierra los ojos, y sí, su mente se expande. Y no, no es una metáfora (prepárate, aquí va):
Su conciencia se despliega en un tapiz (capaz de ser infinito), un universo propio donde los pensamientos pueden crear agujeros negros, incluso recuerdos que todavía no comprende. ARAL sabe que el resto de lo que conoce de su vida podía ver ramificado el futuro, sin embargo, conforme avanzan los meses este cosmos que yace dentro de ella se revela, y hoy Aral descubre algo que la descoloca: portales. Puertas imposibles hacia el entendimiento, que destellan pulsos, una a una conectada a un fragmento del Universo Egsy, a posibilidades, a verdades que se hallan en dimensiones desconocidas de la realidad.
Aral, nuevamente se reúne y forma un círculo con los Pacificadores de Exmud, y ahí comparte su hallazgo. Grat, con los ojos en blanco, sugiere que estos portales son manifestaciones de su conexión con las cuerdas cósmicas, una especie de "interfaz cuántica" entre su mente y el universo. Erra, mientras colorea un mural de una nebulosa en espiral, menciona que tal vez los portales son lienzos en blanco, esperando que Aral elija su destino en ellos, es decir, en cuanto tome una decisión que genere un gran impulso en su ser (impacto). Kos, entonces analiza una escama de la piel nebular de Aral bajo el microscopio, y concluye que los portales podrían ser "puentes químicos" entre su biología y las leyes fundamentales del cosmos.

Decidida a explorar, Aral se concentra y cruza el primer portal (mentalmente). Al hacerlo, su conciencia se sumerge en un espacio donde el tiempo es material (físico). Ve el nacimiento de su esencia, similar a un álbum de fotos: ella lo describe como un chispazo de polvo estelar, sostenido por la capa de una supernova hace eones (unidad de tiempo más larga). Pero también ve lo perturbador: a los Caras Oscuras, las entidades que enfrentó, y es cuando nota que no son simples enemigos. Estas entidades son colapsos del universo fracturado, esas inevitabilidades de lo que Aral podría convertirse si pierde el equilibrio entre su humanidad (aprendida) y su divinidad cósmica. El portal le muestra un aspecto aún más desconcertante:
Su existencia no solo tiene la habilidad de reparar la Tierra, ARAL… puede arreglar todas las grietas del universo.
(Continuará……)
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¡Vívelo e imagina que estás en el espacio!
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Por. Alma Raquel Alonso Lucena
Ingeniera, Podcaster y Amante de cine
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Comentarios 116
Éxitos y sigue deleitandonos con tú arte