¿Volvió la magia a la gran pantalla?: Practical Magic 2

Reseñas generales

Regresaron las icónicas Sandra Bullock y Nicole Kidman con su witchy-aesthetic de los 90s, más divertidas, cariñosas y poderosas que nunca.

Sabemos que actualmente hay remakes y secuelas por todos lados, estamos en una constante búsqueda de la nostalgia sin crear algo nuevo, aunque también sabemos que todo ya está inventado en el cine.

Vi “Practical Magic” hace unos meses por primera vez y de verdad es una película única, es especial, divertida, tiene grandes actrices y una historia sólida.

Nunca me hubiese imaginado una secuela de la primera entrega pero aquí llegó casi 30 años después.

“Practical Magic 2” recupera este universo muchos años después, pero también aprovecha el paso del tiempo para trasladar parte del protagonismo hacia una nueva generación de la familia Owens. Sandra Bullock y Nicole Kidman regresan como Sally y Gillian, mientras que Dianne Wiest y Stockard Channing vuelven a interpretar a las excéntricas tías Jet y Franny. Esta vez, las Owens deberán enfrentarse nuevamente a la maldición familiar, que continúa persiguiendo a sus descendientes.

La secuela está dirigida por Susanne Bier y se inspira en “The Book of Magic”, novela publicada por Alice Hoffman en 2021 y perteneciente al mismo universo literario que dio origen a la película original.

TRAMA

La historia vuelve a colocar la maldición familiar en el centro del conflicto, pero esta vez amplía sus consecuencias hacia la nueva generación, las hijas de Sally.

Sally y Gillian ya no son exactamente las jóvenes que intentaban escapar de la maldición de sus ancestros, ahora tienen que observar cómo Kylie y Antonia comienzan a enfrentarse a su propio vínculo con la magia.

Sin embargo, uno de los riesgos de una película con tantos personajes y conexiones con la original es encontrar un equilibrio entre desarrollar una nueva historia y detenerse constantemente a recordar aquello que el público ya conoce. Es justamente en esa tensión entre nostalgia y renovación donde se encuentra buena parte de los aciertos y problemas de la película.

Personalmente sentí que la trama quiso abarcar demasiadas narrativas y personajes que, a pesar de ser una peli larga, no llegó a darle la debida atención a todos y se puso a personajes nuevos un poco irrelevantes por encima de los personajes principales originales, como las tías por ejemplo, que quedaron en segundo plano.

PERSONAJES

Joey King y Maisie Williams tienen probablemente una de las tareas más difíciles de la película, incorporarse a un universo que tiene personajes muy instalados en el imaginario de quienes crecieron con la original.

Kylie y Antonia permiten introducir dos perspectivas diferentes frente al legado de las Owens, una más realista y la otra con más intrigada hacia la magia. Debo decir que Joey y Maisie son buenas actrices pero sus personajes me dejaron meh.

Antonia casi ni aparece, no aporta, mucho no parece formar parte de este mundo mágico y ni hablemos de las tías, poderosas e icónicas con mucho para dar y… nada me quedé sin casi nada de ellas.

A esto se suman personajes interpretados por Lee Pace, Xolo Maridueña y Solly McLeod, que expanden el universo de la secuela y funcionan como parte de los nuevos conflictos que atraviesan a la familia.

Lo que más me hizo ruido de esta película es como ubicaron a estos 5 personajes en la historia. Es obvio que se iba a hacer una continuación de la maldición y como se comportan las mujeres con estos intereses románticos imposibles pero fue muy difícil interesarme en ellos porque casi no los conocemos, sus historias parecen muy forzadas, casi no te dan contexto de nada, todo aparece digerido porque si.

Al mismo tiempo, tampoco me gustó el abordaje de sumar un villano que le sacó todo el protagonismo de estas mujeres al terminar la película, fue un storyline sin sentido.

ESTÉTICA

Uno de los aspectos más reconocibles de “Practical Magic” siempre fue su estética. La casa de las Owens, los jardines, las velas, las hierbas, los lirbos y esa combinación entre lo casero y lo sobrenatural construyeron una imagen de la brujería bastante diferente a la fantasía tradicional.

La secuela recupera buena parte de ese imaginario visual, pero lo presenta desde una producción inevitablemente más contemporánea. La fotografía de Simon Duggan mantiene la intención de construir un universo cálido, misterioso y ligeramente otoñal, donde la magia parece formar parte de la vida cotidiana en lugar de convertirse únicamente en un espectáculo visual.

En este punto destaco los colores, es algo que estaba faltando en el cine actual y es que la película ESTÁ VIVA, ES COLORIDA. Visualmente es muy hermosa y continua representando esa magia que tanto la destaca en el género dramático.

Soy muy fan de la primera Practical Magic, así que tenía muchísima ilusión por esta secuela y, probablemente, también expectativas bastante altas. Volver a encontrarme con Sally, Gillian y las tías fue, sin dudas, una de las cosas que más disfruté de la película. Siento que estos personajes conservaron la esencia y el encanto que hicieron tan especial a la original, y también me gustó lo que aportaron Ian y Gideon a la historia.

Sin embargo, no sentí lo mismo con Kylie, Antonia y Tom. Me costó conectar con ellos y, sobre todo, interesarme realmente por lo que les estaba pasando. Creo que parte del problema está en que la película intenta abarcar demasiadas historias y conflictos en poco tiempo, haciendo que algunos personajes y relaciones no tengan el desarrollo que necesitaban.

En general, no me parece una mala secuela, la supe disfrutar y entiendo que, al tratarse de una adaptación, había muchos elementos que trasladar y condensar. Aun así, no terminé de sentir que esta continuación fuera realmente necesaria. La historia avanza demasiado rápido para todo lo que quiere contar y, por momentos, da la sensación de estar pasando de un conflicto a otro sin detenerse lo suficiente en ninguno.

Si les gustó mucho la primera, seguramente esta también aunque deje un sabor extraño al final.

 

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