Cold Storage: Cuando los héroes improbables salvan el día
Reseñas generales
El “héroe improbable” es una figura que el cine nos ha presentado una y otra vez a lo largo de su historia. Por lo general es un personaje que, si bien al comienzo de su camino lo conocemos viviendo una existencia que a primera vista parece común y corriente, el devenir de los acontecimientos lo harán levantar cabeza, muchas veces a regañadientes y salir adelante. Como consecuencia de los avatares del destino, es llevado y, a veces hasta obligado, a transitar por circunstancias excepcionales. Una vez que se les presentan estas saca lo mejor de sí y a causa de ello es capaz de lograr hazañas que en principio parecen imposibles. Por lo general cuando lo conocemos lo encontramos en un momento de mucha incertidumbre. Todo a causa de sus condiciones de vida actuales o a como consecuencia de hechos del pasado, los cuales lo han marcado y no le permiten avanzar. Pesa sobre él la salvación de todos, pero no rehúye de esta responsabilidad, todo lo contrario, la enfrenta y lo logra pese a todo pronóstico. O simplemente está en el lugar equivocado en el momento correcto y asume la responsabilidad de lograr el bienestar de los demás. Hay mucho de esto en la película “Alerta Extinción”, cuyo nombre original es “Cold Storage”, recientemente estrenada en los cines de nuestro país, la cual tuve la oportunidad de ver en su función de prensa en la sala del Centro Cultural Alfabeta gracias a Life Cinemas.
Su director es Jonny Campbell, a quien podemos recordar por su trabajo dirigiendo el primer episodio de la miniserie británica “Drácula”, estrenada hace unos años en la plataforma Netflix. El guionista de esta nueva película es David Koepp, quien fue en su momento el guionista de la ya clásica Jurassic Park dirigida por Steven Spielberg. Además, Koepp con este guion adapta su propio trabajo, ya que es el escritor de “Cold Storage” de 2019, la novela que es adaptada por esta nueva película con su mismo nombre.

Es protagonizada Joe Kerry, el querido “Steve Harrington” de “Stranger Thinghs”, quien deja de lado el tema de las dimensiones paralelas, para meterse en nuevos problemas que serán igualmente complicados. Kerry interpreta a “Travis “Teacake” Meacham”, un trabajador de un almacén de depósitos, quien carga con su pasado a cuestas y está tratando de encontrar su camino en la vida. Como ocurre en la mayoría de estas ocasiones, pese no querer meterse en problemas, termina inmerso en uno que lo pondrá a prueba. Junto con su compañera de trabajo “Naomi Williams”, interpretada por Gerogina Campbell, quien, por su parte, también carga con sus problemas personales. Pero pese a ello, como consecuencia del ingenio de Naomi, condimentado con su gran curiosidad, ambos deberán cruzar a través de un umbral que los llevará a vivir una aventura para la que, ninguno de los dos está preparados.
Ambos deberán unir fuerzas con “Robert Quinn”, a quien da vida Liam Neeson, un exagente que conoce el alcance real de la amenaza que se encuentra bajo la superficie de ese lugar. Algo con lo que ya ha lidiado en el pasado. Motivo por el cual sabe el nivel de gravedad de la situación, la que puede acarrear la destrucción total de nuestro mundo. Por esto está dispuesto a hacer todo lo posible para evitarlo, e incluso, arriesgar todo para contener lo que allí se encuentra oculto.
Como no podía ser de otra forma, el almacén donde los protagonistas trabajan no es un lugar común y corriente. Está construido en lo que años antes fue una base militar, la que quedó abandonada, pero no así algunas secciones que quedaron ocultas. En ella que se guardó un hongo mutante de propagación muy rápida, el que convierte a todos aquellos a quienes infecta en una especie de zombies, los que les harán la vida imposible a los protagonistas.

Esta es la premisa a partir de la cual parte esta historia. La misma no se no se toma mucho tiempo para profundizar en los hechos que están ocurriendo. Las explicaciones son las mínimas e indispensables para comprender lo que está ocurriendo, decantándose así por la acción y ritmo constante.
Pese a ello, también hay en cierto grado una crítica a la poca atención que se le presta a la cuestión del cambio climático, e incluso a lo pesado de la burocracia, pero esto último en modo de comedia.
A lo largo de su visionado y por muchos momentos como espectadores podemos sentirnos como que estamos inmersos en una aventura digna de lo que eran las clásicas películas clase B de los ochenta y que tanto hemos disfrutado en su momento. Aquellas en las que extrañas criaturas atacaban pueblos o familias, quienes debían enfrentarlas en busca de su supervivencia. El hecho de que la película se desarrolle en un lugar en cierta medida aislado hace que los efectos del ataque del hongo se sientan contenidos y que el objetivo último sea evitar su propagación. La que en caso de ocurrir sería a todas luces imposible de contener.
La película cumple con su función de entretener, no se pasa un momento en el que esté ocurriendo algo que no llame nuestra atención. Esto se basa fundamentalmente en los personajes y en los actores que le dan vida, con quienes empatizamos de inmediato mientras los acompañamos por las diferentes peripecias que tienen que atravesar. Pese a esto, también hay que tener presente que tanto los personajes principales, como, fundamentalmente, los secundarios, carecen de la profundidad necesaria en su desarrollo, resultando todos más que nada funcionales a la trama. Por lo que no se va mucho más allá en cuanto a sus características y motivaciones. Este aspecto tiene como excepción más notoria a “Abigail”, interpretada por Ellora Torchia, sobre quien se da un poco más de contexto, quizás no mucho más que los demás, pero aporta lo suficiente al total de la trama. Otro personaje que también aporta lo suyo, pese a los pocos minutos en pantalla que tiene es “Trini Romano”, interpretada por Lesley Manville. Es una pena que se desperdicie el personaje a quien da vida Richard Brake. Su “Jerabek”, pese a ser genérico, podría haber funcionado como un antagonista interesante, ya que tiene un buen contrapunto con el personaje interpretado por Liam Neeson.
Neeson, por su parte, nos brinda una interpretación que, si bien por momentos parece que va en piloto automático y sin esfuerzo ninguno, suma otros en los que es el encargado de llevar adelante el humor acorde al espíritu de esta aventura. Aunque esto tenga como consecuencia que en ciertos momentos se siente que su interpretación y diálogos están muy sobrecargados como el alivio cómico de la película. Pero esto no hace que se disfrute menos de su personaje, el que tiene varias de las frases más divertidas de esta película, incluso cuando estas sean apenas un comentario al pasar. Algo que se reitera en varias oportunidades. Además, con una simple llamada por teléfono recordamos cuan intenso y convincente puede resultar este veterano actor.
La dupla formada por Joe Kerry y Gerogina Campbell funciona, sus personajes si bien son diferentes, logran el punto de encuentro justo para enfrentar la adversidad y regalan también momentos con buenas dosis de humor. Sus características como personajes, al igual que los demás, son genéricas y vistas en un sinnúmero de oportunidades. Pero ello no implica que su tarea defraude, al contrario, la misma es acorde al tono de la película y sus actuaciones se acoplan al universo que se presenta.
Si nos abocamos a la tarea de determinar cómo podemos clasificar esta historia, la misma se encuadra dentro de la ciencia ficción, con muchos toques de humor y algún esbozo de terror. Hay que tener presente, además, que no vamos a encontrar en ella mucha innovación. Una vez que comenzamos con su visionado vamos ubicando los diferentes tópicos de este tipo de aventuras, ya sea con los hechos que van ocurriendo como con los personajes que vamos conociendo. Los diferentes elementos de su trama nos traen recuerdos de otras películas que hemos visto con contenidos similares. Esto, sin embargo, no ocasiona que la película aburra, ya que se debe destacar el ritmo que tiene y que es acorde a las circunstancias que se presencian.
Eso sí, dado el tono ligero que toma en general la película, termina faltando esa sensación de que sus personajes principales corren en algún momento un riesgo real, lo que se percibe de esta forma hasta el desenlace de esta.
Y así finalmente, los héroes improbables salen triunfantes, con un mundo a salvo y en paz, la vida retoma su tranquilidad. Con los cambios ocasionados por la aventura que se presentó y, sin dudas, listos para los nuevos riesgos que se planteen. Porque si hay algo que todas estas historias nos han enseñado, es la seguridad de que más tarde o más temprano, se presentará alguna nueva amenaza que pondrá a todos en jaque. Pero, asimismo, siempre habrá alguien dispuesto a darlo todo con tal de salvar al resto, aunque a priori esta tarea no le correspondiera.














Comentarios 0
Todavía no hay comentarios.