Dear Noel Papa…
Reseñas generales¿Cómo estás? Espero que no sientas demasiado frío y los renos estén alimentados como así también que te inviten muchas galletas de chocolate por los lugares que visitas. Te envío este e-mail con un adjunto porque este año me porté re que te bien. Bueno…casi siempre. Solo hice algo de lío un par de veces, pero fue porque estaba pensando en cosas muy importantes cuando se me cruzaron elfos y mundos que nacieron a partir de la música. ¡Te prometo que el próximo año voy a ordenar mis libros de filología por abecedario!
Entonces, vamos a lo que importa, como he sido una niña muy aplicada de 31 años. Sí, sé que estoy un poco grande, pero mi corazón aún preserva la inocencia de EVMA original en tres años, no quiero la cocinita de juguete, ni la mesa amarilla con garfield o la silla rosa donde jugaba con mi equipo de amigos invisibles. Mi deseo es muy especial: Me gustaría que crearas una vara mágica al estilo de Harry Potter y le presentaras mi proyecto de cine al director Ridley Scott. Porque él hace películas súper geniales y yo escribí unas escenas sobre el origen de todo, la antesala de las estrellas que hoy están en el cine representadas por otros, en resumen la verdad de la milanesa: cuando el mundo era una canción y todavía no había reyes malos dando ordenes despiadadas, ni mandando a ¡qué le corten la cabeza! a nadie, cuando el tiempo lo anunciaba un sabio conejo y era más emocionante encontrar el origen de la madriguera, es decir cuando estaba El Silmarillion.
Entonces, ahora me voy a poner un poquito más seria, te envío adjunto mi trabajo con la fundamentación de por qué es importante que la gente tenga la posibilidad de conocer el origen de la Tierra Media de verdad y no con mentiras. Si cumplís este deseo, te prometo dejarte muchas galletas de chocolate sin gluten para que no te caiga pesada la vuelta del trineo.
Fundamentación:
El Señor de los Anillos (1954) es una novela escrita por John Ronald Reuel Tolkien, donde predomina la construcción de un mundo fantástico denominado Tierra Media hacia finales de la Tercera Edad. Su personaje principal es “Sauron”, el Señor Oscuro, quien había sido el creador de un anillo único capaz de controlar las fuerzas de los demás anillos súbditos. Esta versión fue presentada en el cine por los guionistas de origen neozelandés: Peter Jackson, Fran Walsh y Philippa Boyens. Considero que la construcción de esta representación fue la de una comunidad en términos de estado político. Sin embargo, Tolkien anulaba completamente la idea de este tipo de Estado, ya que sus principios eran fundamentalmente religiosos y anarquistas en términos filosóficos ante la premisa de que era necesaria la eliminación de cualquier método cohersivo de control. Visto y considerando además que Tolkien profesaba la construcción del género fantástico devenido de Campbell (1949), la producción cinematográfica es carente de simbologías filológicas y lingüísticas en la creación discursiva de metáforas, ya que están ausentes los diálogos de una construcción fantástica, y en su lugar se presentan discursos en relación con las normas, las guerras, las tradiciones, las leyes y las costumbres. En este sentido, propongo las primeras seis escenas de lo que sería una construcción en la antesala de El Señor de los Anillos, porque antes de este primer libro, el origen en la construcción de lo que luego sería la Tierra Media, sus primeras criaturas, el primer Señor Oscuro (maestro de Sauron) y las luchas por los Silmaris estuvo presente en El Silmarillion, novela que fue corregida y editada por Christopher Tolkien en 1977.
El Silmarillion
Escenas iniciales
La música de los Ainur

Escena 1: La Voz de Ilúvatar
En los orígenes, el Vacío no tenía tiempo ni forma. El Vacío sólo era silencio y aún la luz o la sombra no aparecían en la existencia. Ante la nada, nació una nota melódica pura y vibrante como espejos empañados del Cosmos. Se llamaba Ilúvatar, el Eru más sabio en esas ausencias. Su presencia aún no tenía rostro, pero se comunicaba a través de pensamientos. De estos nacieron los Ainur, espíritus de luz y armonía, quienes fueron llamados en la antesala del Origen para cantar y escuchar.
Diálogo 1:
– Ilúvatar: En mis pensamientos nacieron ustedes, Ainur. Deseo que cada uno cante según el entendimiento de su corazón, y juntos construiremos las cosas con belleza.
– Ainur Varda: ¿Nuestra música puede construir el mundo, Ilúvatar?
– Ilúvatar: Más allá de la forma del Mundo, puede dar luz al Vacío, pero sólo ocurrirá si cantarían con la verdad de sus seres interiores.
– Ainur Manwe: Escucho algo de viento en mi mente... ¿Es esto parte de la canción?
– Ilúvatar: Todo lo que nazca de ustedes formará Arda. Y Arda será música hecha por y para la tierra.
Escena 2: La Gran Música
Los Ainur empezaron a cantar. Sus voces se mezclaban y creaban armonías que transformaban la tierra en el Vacío con montañas, mares y cielos repletos de estrellas. Pero, una nota musical disonante y oscura a la tranquilidad que regalaban las luces, emergió con fuerza: Melkor canta solo, entre planos claros - oscuros, y su melodía es cada vez más profunda. Su musicalidad corrompe las capas del mundo naciente, y la paz se divide.
Diálogo 2:
– Melkor: Mi canto es más poderoso que el de cualquier Ainur sobre la Tierra Naciente. ¿Por qué el Nuevo Mundo no obedece mi voluntad?
– Ainur 3: Callate, Melkor, tú música nos distrae y rompe la armonía que intentamos sostener.
– Ilúvatar: No temas, Ainur. Incluso lo disonante ha encontrado lugar en la sinfonía, repetían nuestros antepasados.
– Melkor: ¿Quiénes son nuestros antepasados, Eru? Quiero la Llama Imperecedera del poder. ¿Dónde está escondida?
– Ilúvatar: Esa llama habita en mí, y jamás podrás poseerla, Melkor.
Escena 3: Ea…El Mundo que Es
La música se densifica cada vez más, e Ilúvatar decidió dar como nombre al Nuevo Mundo: Ea…la tierra que Es. Su nacimiento es permanente, tanto que luego definiría la esencia del lenguaje de todos los seres en la posteridad, y su origen era una refracción espejada de los pensamientos de Ilúvatar. Las montañas, los mares y los cielos que habían sido trazados tras los cantos de los Ainur…se condensaba y fijaban rápidamente ante un estruendoso pero pacífico estallido de luz. Los Ainur no podían estirar más sus bocas de la sorpresa y el asombro que les generaba mirar los efectos del canto de Ilúvatar: el origen de un Nuevo Universo.
Diálogo 3:
– Ilúvatar: Les presento a Ea, mis queridos Ainur, el Nuevo Mundo que Es y Será.
– Ainur 4: Podremos vivir en él, Eru? Seremos parte de su Canto?
– Ilúvatar: Aquellos corazones buenos podrán habitarlo y aquellos corazones deseosos del mal solo podrán observar en la lejanía.
– Ainur 5: Y…quiénes serán los corazones buenos?
– Ilúvatar: Serán los hijos que nazcan de mi corazón, a quienes llamaré, Elfos y Hombres.
Escena 4: La derrota de Melkor
Melkor reclama Arda como propia y su fuego maligno se extiende rápidamente mientras amenaza la armonía de Ea. Los fieles seguidores de Ilúvatar se enfrentan a Melkor: Manwe, Ulmo y Aule. El cielo se vuelve oscuro, la tierra temblorosa y la música se manifiesta en notas de guerra. La disonancia de Melkor se enfrenta a la creación.
Diálogo 4:
– Manwe: La ambición que tenés de poder, no puede gobernar las tierras que han sido creadas en armonía, Melkor.
– Melkor: Todo lo que mi vista ve debería tener la cautela de obedecer mis órdenes.
– Ulmo: Tu fuego, jamás podrá apagar nuestras aguas, ya te lo ha dicho Eru.
– Aule: No entiendo cómo aún piensas que la creación es dominio, cuando es servicio para el bienestar de todos. No has entendido nada aún, Melkor.
– Manwe: Regresa al Vacío, hermano, aunque te quiero…Arda jamás será de tu posesión.
Escena 5: Los Elfos y Los Hombres
Ea se estabilizó y las estrellas empezaron a brillar cada vez con más fuerza mientras las notas musicales suspendidas dieron vida a los primeros Elfos y Hombres de Arda. El agua suena tras el canto de Olmo y el viento resuena desde la voz de Manwe. Sin embargo, la oscuridad de Melkor aún oculta, no desaparece completamente.
Diálogo 5:
– Elfo 1: ¿Dónde estamos? ¿Quién nos llama?
– Hombre 1: Siento que nos estaban esperando desde hace tiempo.
– Voz de Olmo: La música que viene de su corazón…escúchenla y acompáñenla,
– Elfo 2: ¿Y esa sombra que se trasluce en el agua? ¿Qué será?
– Voz de Manwe: Es Melkor, sombra del mal, pero no tengan miedo que la luz tiene más poder en el canto para la creación.
Escena 6: Valaquenta
En Ea nacen también los Valar que habitan Valinor y los Eldar en Eldalie. La primera es Tierra de luz y sabiduría, mientras que la segunda es de aquellos caminantes que aprenden y sueñan. Mientras, la historia la escriben con canciones, pero el futuro aún no había sido cantado completamente. La oscuridad de Melkor siempre está dispuesta a atacar, pero la persistencia de la armonía es enorme. La música continúa tras las melodías de la corriente del río.
Diálogo 6:
– Valar 1: La lucha aún no ha terminado y debemos resistir con la belleza de la música.
– Eldar 1: Pero, quién nos contará la verdadera historia de lo que ha sido ya?
– Valar 2: Dicen los antiguos que la música lo recuerda todo…
– Eldor 2: Entonces cantaremos para recordar…
Voz en off (Ilúvatar): También para no olvidar…y así continuará la historia…en Valaquenta.

Detalle descriptivo de los personajes y secuenciación de escenas
Personaje: Eru, llamado Ilúvatar. Espacio: Arda. Eru fue creador de los Sagrados. Cantaron música para complacerse.
La música como medio para alcanzar la razón.
Ainur: nombre de los habitantes de Arda.
Ilúvatar les propone a los Ainur la creación de una "Gran Música" capaz de crear belleza.
Los herederos harán una música aún mejor.
Melkor: en él nace el don del poder y el conocimiento, quien tenía el deseo de convertir seres en cosas, buscaba la Llama Imperecedera, pero esta estaba en Ilúvatar.
El origen del pasaje de la música desde Ilúvatar hacia Melkor dió origen a una terrible tormenta.
Melkor predominó, un tercer tema de música empezó a escucharse después de que Ilúvatar levantara la mano derecha.
La música de Melkor era poco armónica.
Melkor sintió vergüenza y rencor.
La muestra de Ilúvatar del Vacío como un nuevo mundo espejo, que se construía mediante la música y permitía conocer los pensamientos propios.
Hijos de Ilúvatar.
Las voluntades de Melkor para los hijos de Ilúvatar: Elfos y Hombres.
El agua: elemento principal donde habita la música de los Ainur.
Olmo: personaje referente de los elfos, mientras que Melkor es el referente oscuro de los Ainur aunque todavía está en el poder Ilúvatar.
Manwe y Olmo: dos personajes que completaron las creaciones que propuso Ilúvatar de manera positiva.
Apareció la oscuridad de Melkor.
La creación de Ilúvatar de Ea, el Mundo que Es.
Condición para los Valar de los Poderes del Mundo: vivir entre los confines y el Mundo.
La delimitación de Melkor de su reino de fuego, contra Manwe - Aule - Ulmo.
Manwe, hermano de Melkor lo echó, pero Melkor deseaba poseer el Reino de Arda.
El nacimiento de Los Valar y los Eldar.
La envidia de Melkor por la luz que habían creado los Valar.
La lucha entre Melkor y los Valar, de la cual los Elfos de la comunidad futura conocen muy poco.
A pesar de que Melkor destruía todo lo que los Valar crearon, la Tierra se hizo más firme, y la habitación de los hijos de Ilúvatar fue establecida en los Abismos del Tiempo y entre las estrellas innumerables.
Continuación de la historia en Valaquenta habitada por los Valar de Valinor y los Eldar de Eldalie.




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