Chris evans o pedro pascal

Reseñas generales

Hoy quiero hablar de la nueva película de Celine Song, protagonizada por Dakota Johnson, donde interpreta a Lucy: una especie de casamentera que trabaja para una empresa neoyorquina dedicada a armar parejas.
Los usuarios completan un perfil con absolutamente todo: patrimonio, estatura, edad, tipo de cuerpo, trabajo, y una lista interminable de requisitos para su “pareja ideal”. Lucy analiza esas variables, arma citas y después llama a cada uno para chequear si hubo match real o si fue todo un desastre. Literalmente ella decide si tenés segunda cita o no.

Lucy, en su vida real, es una actriz frustrada que viene de la pobreza, (¨pobreza¨) pero descubre que tiene talento +¿ para unir gente. Y la película le otorga al matrimonio un valor que hoy en día… no sé si existe. Pero en el código del film es la cima de la pirámide social: el objetivo número uno de todos los personajes.

La lectura que hace del amor es contemporánea, hiper atravesada por la lógica de mercado. Vemos a Lucy hablar de relaciones como si fueran estadísticas, probabilidades y gráficos circulares. En ese mundo aparecen los llamados “unicornios”: hombres imposibles de conseguir. Harry (Pedro Pascal) es uno de ellos: rico, 1.80, lindo, soltero. Fin. No se necesita más.

Lucy y Harry se conocen en el casamiento del hermano de él, boda que —obvio— ella misma “creó”. Lucy dice que ya no cree en el amor, pero cuando el unicornio le presta atención acepta rapidísimo. Ella siente que no le llega ni a los talones, que con su perfil podría salir con una chica diez años menor, pero Harry insiste.

Y, como ya sabíamos todos desde que salió el trailer: sí, hay triángulo amoroso. Falta Chris Evans como John.
John conoció a Lucy en clases de actuación, pero a diferencia de ella no abandonó el sueño. Vive en Nueva York, actúa en obras pequeñas, comparte departamento con tres amigos. Lucy y él fueron pareja, pero cortaron sobre todo por la falta de guita. John no tenía y a ella el sacrificio económico le pesó demasiado.

Entonces, el dilema supuestamente es: ¿el rico o el pobre? Inédito, jamás se vio en la historia del cine.

Pero en realidad lo que la película intenta decir es otra cosa: una crítica medio vaga a la frialdad de los vínculos actuales, a cómo las relaciones se volvieron transacciones.
El problema es que la ejecución se queda corta. No hay química entre ninguno de los actores. No te interesa con quién termina Lucy. No los shippeás. Nada.
Y el personaje de Lucy tampoco evoluciona. Cuando parece que sí, la película te muestra que en realidad sigue siendo la misma persona del principio.

Hay, además, una subtrama que ocupa bastante espacio y que podría haber sido muchísimo más potente que la principal: Sophie.
Sophie es una clienta de 40 años que quiere marido. Después de muchos intentos fallidos, Lucy le consigue una cita con un tipo que parecía perfecto. Él queda fascinado y pide segunda cita. Cuando Lucy intenta avisarle a Sophie… silencio. Hasta que en la oficina le confirman que él la abusó durante el encuentro y que Sophie demandará a la empresa.

La reacción de la empresa es lo más escalofriante: lo tratan como algo que “eventualmente pasa” en el mundo de los matchmakers. Y Lucy queda devastada.

Esa parte (aunque aparece poco)  es de lo más interesante, porque se acerca bastante a la realidad del mundo de las citas: la vulnerabilidad de encontrarte con un desconocido.

En resumen, la película es entretenida, tiene ideas interesantes y plantea un par de temas importantes, pero no termina de profundizar en nada. Se queda a mitad de camino entre la crítica social y la romcom clásica, y el resultado es un gran MEH

Comentarios 1

M
marisoledad3 de diciembre de 2025
Estoy de acuerdo con todo lo que escribiste aquí. Toda la película se sintió desorganizada, y ¿no se supone que las películas de Celine Song desafían el concepto de amor o presentan perspectivas interesantes sobre él? Y, sin embargo, en una película donde todo el trabajo del personaje principal era hacer que la gente se enamorara, fue la trama más aburrida y predecible que he visto jamás…

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