Volver al VHS.

Reseñas generales

Sin lugar a dudas, "Volver al futuro" marcó a la generación de los 80. No solo fue un film taquillero, sino que su trama, el viaje en el tiempo, es una de las más originales y las implicaciones como las ramas/paradojas temporales calaron muy hondo en la cultura popular occidental. Además, el guión funciona como un reloj. En algún momento del año 1986, viviendo en una provincia del interior de Argentina, más precisamente San Luis, alquilé en VHS el film de Zemeckis. Con tan solo 10 años, tengo el recuerdo de haberla pasado bien, no entendí mucho en un principio la trama, pero sí la de los efectos especiales, revolucionarios en su momento.

Una vez pasado el tiempo y en revisiones posteriores, ya sea alquilándola o en sus visiones en televisión, le fui tomando cariño, hasta el día de hoy.

Una de las tramas y quizás la más importante es la relación entre padres e hijos, marcada en un principio por la de un padre fracasado, una madre alcohólica y unos hermanos en igual de condición, perfilándose como unos perdedores natos. Lo que se puede rescatar de Marty McFly es que, sin tener una lucidez muy notable, se las ingenia para sobrevivir con la postura más canchera posible, toca la guitarra (y no es muy bueno), anda en skate, tiene una novia, etcétera.

La relación con Doc Emmett Brown es particular y forzada (¿qué hace un científico loco relacionándose con un adolescente?). La confianza que existe entre ellos es única y a medida que avanza la trama se irá afianzando de manera magistral. Ambos se necesitan (el Doc del pasado es un solitario y Marty necesita volver al futuro). A partir de aquí y a medida que avanza la trama, cada uno irá aportando una relación simbiótica.

Otro de los puntos altos de este film perfecto es la música. Por un lado, representado por el personaje principal Marty McFly, un guitarrista intentando mediante su banda alcanzar el éxito interpretando el tema que identifica al film en su totalidad, "The Power of Love", leitmotiv originalmente creado por Huey Lewis and the News, convirtiéndose en el proceso en uno de los temas más reconocibles del cine con una letra ochentera por excelencia: "No necesitas dinero, no buscas la fama/ No necesitas tarjeta de crédito para subirte a este tren/ Es fuerte, repentino y a veces cruel/ Pero podría salvarte la vida/ Ese es el poder del amor".

Las canciones que tocan no solo tienen esta colaboración, sino que también tiene "Back in Time", canciones que sirvieron a una gran popularidad. Por otro lado, el aporte de canciones como "Night Train" y "Earth Angel", interpretados en la fiesta "El encanto bajo el mar", son clásicos instantáneos para el paladar auditivo.

Además de la canción "The Power of Love" del mencionado Huey Lewis and the News, "Johnny B. Goode", originalmente compuesta por Chuck Berry y según la trama de la película, el personaje que interpreta a Marvin Berry se revela como el primo de Chuck para darle la idea del uno de los orígenes del rock and roll, propiamente dicho. Canción que incluso esconde Michael J. Fox antes de interpretarla cuando dice: "Esta es una canción vieja del lugar de donde vengo", para despacharse una versión tan buena como la original, blanqueando en el proceso el origen del rock.

Otro elemento musical digno de mencionar es el aporte del compositor Alan Silvestri que con sus orquestaciones y el leitmotiv, uno de los más reconocibles de todos los tiempos, y sus puntuaciones, remarcaciones sirven para amalgamar el año 1985 con el del pasado, 1955.

A partir de aquí, trabajando en muchos films de Zemeckis, conformando así una de las duplas que junta a Spielberg/Williams, Lynch/Badalamenti son, entre otras, la de una originalidad tal que borra, entre sí la autoría de un film.

Otro personaje, si se quiere, es el DeLorean DMC-12, el auto en cuestión, tan emblemático, tan único que no se puede separar de la iconografía que creó Back to the Future. Un auto que causó el quiebre de la compañía que lo inventó, representando que una película es tan memorable como sus objetos.

Podría mencionar algunas de las características del personaje Michael J. Fox o el de Biff Tannen, el villano, junto al tiempo que lo consume todo, pero eso queda para los que la vieron y la seguirán viendo.

Comencé esta reseña como anotaciones dispares e inconclusas, pero hay algo con la que fantaseo cada vez que la miro: ¿qué haría yo si tuviera una máquina del tiempo? Bueno, es simple o por lo menos para mí, primero viajaría a Río 4, Córdoba, al año 1972 e iría con el DeLorean o cualquier vehículo que sirva para viajar en el tiempo. En dicho año se conocieron mis padres, César, mi papá vivía en una pensión en la calle Irigoyen y enfrente vivía mi madre, Adriana. En cuales circunstancias (¿destino?) dictaminaron que se conocieran, para luego enamorarse y finalmente casarse. Esta vez iría con mucho más material que una simple cámara o foto. En esta ocasión estaría mucho más preparado llevando todo el material impreso del año 1986, el año en el cual ganaría el mundial la Argentina, con Diego Armando Maradona a la cabeza. Lo confrontaría revelando datos precisos de su vida y conociendo a mi padre y su nobleza inquebrantable. Le dejaría una carta explicando por qué no debe abrirla hasta el año 1986, la cual explicaría la situación del año 1986 y que ahorre todo lo que pueda para apostar que la Argentina le ganaría a Alemania y así mejorar, de alguna forma, el futuro de una familia que estaba remando en la provincia de San Luis.

Comentarios 1

L
Lucas.20 de noviembre de 2025
Estas películas me traen mucha nostalgia.

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