¿Dónde estoy?
Reseñas generalesFue la pregunta que me hice al despertar en un lugar que no reconocía.
paredes completamente blancas y al final de la sala hay alguien que no puedo ver con vestimenta de asesino medieval, con chaqueta y capucha blanca con correas doradas y una sudadera de ejercicio blanca que en su muslo derecho decía el rey de reyes.
El ser empezó a acercarse a mí y yo sin saber que hacer empecé a correr, pero al voltear él estaba ahí, tan cerca y tan lejos, eso fue lo que sentí cuando me toco la cara diciendo hijo mío, que haces acá.
- ¿quién es usted? - yo pregunte
-la pregunta es quien no soy- dijo -yo soy todo y nada, el inicio y el fin, el creado, o lo que ustedes conocen como Dios-
- ¿qué quieres de mí?, ¿qué hago acá? -
-no se hijo, y mira que lo se todo, pero voy a mostrarte algo ya que estas acá y que te falta muy poco tiempo para volver a la tierra, sígueme. -
Cuando seguí al ser, el aire se volvió denso. Al llegar, la cámara se abrió ante mí: vastas columnas de mármol negro sostenían un techo imposible de medir, y en el centro, dos tronos de oro puro brillaban con una luz que no provenía de ningún sol. El suelo reflejaba su resplandor como si fuera un lago dormido.
Frente a los tronos, una nube se arremolinaba en constante movimiento, oscura como las tinieblas más antiguas, pero con destellos plateados que la atravesaban por dentro. Aquello no era simple oscuridad… parecía vida, algo consciente que observaba y respiraba.
El ser me miró sin palabras, señalando el trono vacío. Dudé. El aire vibraba, una fuerza invisible pesaba sobre mi pecho. Pero cuando al fin me senté junto a él, todo cambió.
Una oleada de imágenes me invadió: guerras antiguas que ardían bajo cielos rojos, ciudades que se levantaban y caían, mares que devoraban continentes. Vi rostros conocidos y otros que aún no existían, repitiendo los mismos errores.
El ser habló, y su voz resonó como un trueno que no hacía daño:
- Lo que fue, volverá a ser. El tiempo no es línea… es un círculo que se repite hasta que alguien rompa el ciclo. -
- ¿por qué me muestras esto y porque esa nube sabe tanto? -
- ¿Por qué?, no sé, eso es algo que tú tienes que averiguar solo, por que no es todo lo que te voy a mostrar te voy a mostrar la realidad de lo que tu conoces como existencia -
La nube comenzó a expandirse hasta llenar toda la cámara. Sentí que el suelo desaparecía bajo mis pies, y de repente estaba flotando sobre un vacío tan inmenso que ni la imaginación podía abarcarlo. Billones de almas giraban lentamente, como si fueran fragmentos de luz atrapados en un remolino sin fin. Cada una gritaba, pero los sonidos no eran gritos… eran recuerdos, voces de vidas pasadas que se confundían entre sí.
Entonces lo vi. Vi mi propio cuerpo entre ellos. Flotaba, con los ojos abiertos, mirándome fijamente. Quise gritar, pero el aire no existía. Intenté moverme, pero todo se desdobló.
Vi otra versión de mí observándome… y otra… y otra más. Cada una estaba en un instante distinto del tiempo: una respirando, otra muriendo, otra rezando, otra riendo.
Hasta que una de ellas levantó la mano y la atravesó, literalmente, hacia mi pecho. Sentí cómo el mundo se fracturaba.
El ser me dijo en voz baja:
“Dudarás de todo lo que crees real, porque este lugar es todo lo que existe no hay nada más, en este lugar los pensamientos tienen cuerpo y los cuerpos se vuelve pensamiento.”
Y entonces comprendí… que no había despertado de un sueño, solo me volví a dormir.

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