La vida mentirosa
Reseñas generalesEstamos de acuerdo en que la vida es una estafa?
Vivimos repitiendo el mismo ciclo, una y otra vez, hasta que nos aburre. Somos peones en la ruleta de la existencia donde no sabemos si mañana habrá riqueza o miseria. Es el Gran Show de la Incertidumbre.
He tenido un sueño, el mejor: poder tenerlo todo, hacer lo que me dé la gana... Pero he despertado. No quiero soñarlo. Quiero que sea real.
La pregunta no es: ¿Cómo gano la ruleta?
La pregunta es: ¿Cómo construyo mi propio juego?
Necesito un mundo imperfecto, hecho a mi medida. Un lugar donde no se necesite tenerlo todo para sentir que, por fin, la vida es perfecta.

Crear mi propio mundo significa elegir la libertad en lugar de la esclavitud
Si el premio de mi vida es la autenticidad estoy dispuesto a aceptar que mi nuevo reino estará lleno de grietas, desorden y errores monumentales. No será el paraíso pulcro de los sueños, sino un experimento constante
El objetivo no es la riqueza infinita, es la experiencia infinita
Despertando de la realidad
Muchas mañanas he despertado y, sin mover un músculo, me he quedado paralizado en la cama. No es pereza. Es la duda, la gran pregunta que lo inunda todo:
“¿De verdad esto es real?”
Me pregunto si la vida que vivo no es más que una simulación excepcionalmente bien lograda. Una realidad generada por algún código maestro. Y si es así, la cuestión deja de ser qué somos, y pasa a ser quién está al mando.
¿Quién diablos nos controla? ¿Y cuál es, exactamente, el propósito que le asignaron a esta versión de nosotros? Porque si es solo pagar cuentas y esperar el fin de semana, creo que la simulación necesita un parche urgente.

Pero la pregunta es: ¿Necesita un parche, o es que la "simulación" está funcionando exactamente como fue programada?
La idea de que nos controlan a cada uno ya no me parece una paranoia, sino el único sentido lógico de este absurdo. Sigo sin entender el propósito de la vida. ¿Hay algo después? ¿Una segunda partida? ¿O la pantalla se apaga el día en que morimos?
Yo no quiero morir. Yo quiero vivir. Vivir para siempre, para toda la eternidad. Y quiero tenerlo TODO.
Pienso en el niño que fui, ese que soñó con tantas cosas y tuvo que conformarse con solo verlas. Éramos tan pobres que ni para eso alcanzaba. Y claro, el mudo sigue siendo el mismo: seguimos siendo pobres, sin dinero, mientras los más ricos se inundan con el dinero sucio que ellos mismos nos roban.
La única esperanza, la única vía de escape, es esta:
Si el mundo no es real, ¿podré, por fin, hacer lo que me dé la gana?
Hagamos lo que queramos sin miedo a lo que piensen aquellos y aquellas, al final esta vida solo es una y volver a renacer no creo que sea posible o si? ¿Habrá un nuevo comienzo después del fin de nuestras vidas?
Nunca lo sabremos…

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