ENTE

Reseñas generales
  • PROLOGO 


  • Este relato nos presenta a un ENTE, un ser singular y desconcertante que se aventura en un viaje en el que descubrirá lo desconocido, experimentando una transformación interna que lo 
    conducirá a percatarse de la magnitud del cosmos y de la importancia de conectar con su entorno. 
    En esta travesía, el protagonista es capaz de superar obstáculos, sortear peligros y enfrentar dudas 
    existenciales, hallando en su camino una energía extraña y poderosa, capaz de dotar de significado a su existencia.
    En "ENTE" el autor nos interna en una odisea de incertidumbres y experiencia, en donde 
    la cotidianidad relativa ante cada nueva experiencia se entrelaza con la reflexión sobre el sentido de la vida, entregándonos una obra que, desde una perspectiva cósmica, cuestiona nuestra verdadera 
    esencia como seres y nuestra relación con el universo.

Capítulo l
Campamento Vespucio Salta Argentina 01:50hs 21/02/2017
Todo comenzó caminando por la calle en un barrio de la ciudad de Tartagal en la provincia de Salta, 
llegué a mitad de calle para cruzar apurado en lo que fue mi error, por intuición frené la marcha 
antes de pisar el asfalto y en eso algo llamó mi atención, de entre la música de Los auriculares puede 
sentir unos gritos, una persona gritando del otro lado de la calle en diagonal, lentamente descendí 
a la calle desde la Vereda mientras me quitaba uno de los auriculares para distinguir entre el ruido 
de los autos, motos y la gente…lo que estaba despotricando ese tipo, recuerdo haber oído que 
hablaba a muy viva voz de una "montaña satelital de la cual iba a salir el verdadero mensaje al mundo,
y que iba a ser en musulmán"... Absorto por lo que decía me di cuenta que era un disparate, y que él,
era disparatado; volviendo atrás tengo que reconocer que mi error fue intentar cruzar la calle a 
media cuadra y sin mirar... Me distraje!!! cómo puede ser??? yo que siempre ando con tanto cuidado 
por la calle y maldigo a los negligentes que surcan los caminos como si nada... Fui atropellado por 
una camioneta, solo sentí un gran golpe que me quitó el aire asfixiándome terroríficamente,
mientras tirado en el suelo boca arriba veía un cielo celeste con nubes blancas y la copa de un árbol 
que se movía al son de una linda Brisa; la garganta me iba a explotar y me sentía amarrado, 
aprisionado en el cuerpo, como si lo único que tuviera vida fueran tan solo mis ojos y algunos 
pensamientos confusos, sabía, era consciente que había un alboroto a mi alrededor y algo muy 
profundo en mí rogaba que llegue de inmediato la ayuda, la que sea, pero me ayuden porque sabía 
perfectamente que me habían chocado... Cuando el zumbido de ese timbre aturdidor empezó a 
disiparse escuché la desesperación de la gente y este tipo que gritaba "vieron por fin un pelotudo 
que me da bola y lo chocan" eso fue lo último porque me dormí. 
Entré en un largo sueño, donde La pesadilla no era dormir sino despertarme. Sentía por 
momentos que ya quería irme, que ya no quería estar más “ en esos lugares”. Largas y largas horas de 
sueño inconexos con familiares y amigos, con lugares y momentos que no tenían principio ni fin, 
todo comenzaba cuando creía que un sueño iba a terminar, y se volvía una tortura, ya estaba cansado de
deambular por mi mente sabiendo que todo era una fantasía, Aunque por momentos era agradable 
y me encontraba con personas que no veía de hacía mucho, la verdad era que se me olvidaba que 
estaba sumergido en el Limbo del coma, y ya quería volver a casa, solo eso quería. Desperté un mes y 
moneda después del accidente, fue un alivio sentir que volví a respirar la frescura del aire , porque 
en los sueños no existe el aire ,no recuerdo haber disfrutado de él, no sentí ningún placer,ni siquiera vi algún  
túnel, tampoco una luz... Quizás el miedo que tenía del cual era consciente junto con el nerviosismo 
 que mi cuerpo colapse frente a la ciencia, evitó que disfrute de esa, entre sala que hay en medio de la 
vida y la muerte, pero afortunadamente volví.
Un brazo roto en dos partes, húmero y Radio, la pierna izquierda también tibia y peroné, 
traumatismo de cráneo y lo que no pensé que pasaría… ceguera y pérdida parcial de la memoria. 
Sentía una mano en la frente….La reconocí por su textura, su calidez y su tamaño, era mi hermana 
Verónica , hermana con la que vivía, ambos éramos solteros, ella trabajaba atendiendo un bazar en la 
ciudad y yo era militar destinado en el Escuadrón de Gendarmería . Me susurró suavemente y me dijo 
que no hablara, que descanse, pero me dolía el cuello y sentía que los ojos me iban a reventar, 
comencé a desesperarme porque creía que me habían tapado los ojos y atado a la cama, transpiraba

a chorros podía sentirlo y una enfermera me dijo" tranquilo vas a dormir" y una sensación tibia corrió 
por mis brazos, me dormí otra vez, pero esta sí fue más placentera. Al despertar sentí que lo hice 
con más vitalidad, ya más tranquilo, Me concentré en poder hablar y mi hermana que estaba 
presente volvió a decirme que esté tranquilo... "mis ojos" le dije.." están bien" contestó

 "no tapen mis ojos" le dije…tranquilo están bien me contesto

 "Quiero ver "le respondí...

"tranquilo por el golpe no estás viendo,pero ya vas a ver me dijo mientras puso su mano cubriéndome los dos ojos. 

Ahí entendí que no estaban cubiertos con nada, sino,que yo estaba ciego... Me quedé un rato pensando 
Mientras ella me frotaba las manos y tocaba mi frente como observando si tenía fiebre, "es pasajero" …pensé, y la verdad que de pasajero no tuvo nada.

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