la botija
Reseñas generalesDesde muy niña viví con mi bisabuela y dos tías maternas de mi madre las cuales nunca tuvieron hijos y acostumbré a decirles Mami, para todos nuestros conocidos yo era su hija y yo con 3 madres. Mi bisabuela que ya era una persona muy mayor de descendencia inglesa, morena como el chocolate, con una educación impecable y un cocinar ummmmm delicioso.
En nuestra habitación había dos pares de ventanas en cada lateral, las cuales en el lateral derecho daba al patio de mi vecina y la del lateral izquierdo a nuestro patio que es compartido con mis demás tías, al anochecer siempre cerraba las ventanas de la derecha, esas que daban a nuestro patio, debido a que siempre me daba inquietud la oscuridad que transmitía y cierto sentir que alguien nos observaba en la oscuridad de la noche.
Pasaron los años y entre a mi adolescencia, mi bisabuela tenía alzhéimer (pues ya tenía 92 años) y siempre se ponía a hablar con alguien en la ventana que daba a nuestro patio, cuando en realidad no había nadie, esto pasan unos meses y mi abuela fallece, al pasar los años ya adulta mi madre me trae una bata de dormir que solía ser de mi bisabuela, nos pusimos nostálgicas y comenzamos a recordar el pasado. En eso le digo mi pequeño miedo y la sensación de que había alguien en la ventana. Pues ella, sin más, me dice que mi bisabuela siempre hablaba de que en nuestro patio había un señor muy elegante de tiempos antiguos sentado en la letrina.
Pues nuestra casa era de los padres de mi bisabuela, tenía estructura antigua, en nuestro país y más mi pueblo se solía usar letrinas por baños, aun a la fecha suele aparecer en campos estas letrinas, en los años 1980 empezaron a construir un baño más moderno en nuestro patio justo donde estaba dicha letrina, donde se sentaba ese señor de aspecto antiguo, según mi madre me cuenta, mi bisabuela decía que estaba cuidando su botija, que nunca se iba y que solo ella podía ver, mami cuando ella le mencionaba dicho hombre y le hablaba con tal confianza le daba miedo e incluso decía que se estaba poniendo loca.
Cuando iniciaron el proceso de construcción del baño mi bisabuela entre los escombros (extraídos de la letrina) encontró un tenedor de oro, y que en ciertos momentos también encontraba monedas de oro, pero por más que mis tíos y primos buscaban a ver porque salía esos ejemplares tan valiosos y de épocas muy pero muy antiguas, quisieron escabar y buscar, pero ellos no encontraban nada, ellos se preguntaban si era cierto que allí había una botija y que según dicen esas botijas tienen un cuidador y que ese era el hombre que mi bisabuela veía, solo ella podía encontrar esos valiosos instrumentos de oro.
Me cuenta mi madre que las botijas tienen un cuidador y que ellos eligen a quien darle la ubicación de la misma, eso pasaba, mi bisabuela era la única que podía, la única que tenía acceso a esa botija, pero la vejes y el pasar del tiempo, el baño fue construido y con el fallecimiento de mi bisabuela ya jamás se habla de aquello.
En la actualidad, cuando visito aquella casa que me vio crecer y en la cual viven dos de mis madres, aun veo esas ventanas con cierta inquietud y curiosidad, ¿aun estará ahí el cuidador de la botija? cual será el próximo elegido?

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