ataque espiritual
Reseñas generalescuando era niño muchas veces me preguntaba quienes eran los seres que me observaban cruzando el pasillo de mi casa incluso mirándome desde la punta de la cama, seres altos y oscuros que solo miraban, y en los pies solo se sentía un hormigueo. recuerdo sentir los pies helados, pero todo es efímero, a los 8 años los amigos imaginarios o los seres de otras dimensiones pueden ser muy extraños incluso los fantasmas son mas reales. en diferentes etapas de la vida y en diferentes momentos, se van mesclando en tu vida como pequeños trazos de papel pintado y de apoco no te percatas de manera consciente pero lo vas aceptando, mirando que en cada lugar a donde miras hay un rostro, una sombra, una mirada perturbadora que te observa con el solo fin de ver cuando es el mejor momento para atacar. algo que no sucede nunca pero se siente, la piel se eriza y los pelos se crespan y la sensación de que algo pasa no trasciende de ese momento. conforme vas creciendo el miedo de los niños se apaga cuando entra el dolor del repudio del rechazo o la satisfacción de una amistad o un juguete, todo se hace mas real vivido, entras al mundo como el mundo y lo que te revela la experiencia en encontrarte con lo mas aterrador que es la experiencia adulta donde solo te refugia la tranquilidad de tu hogar, porque sabes que afuera solo hay caos, pero el caos llega cuando a veces sin querer el mal toca a tu puerta y es que nunca estuvo afuera, siempre estuvo acechando, pero las distracciones no dejaban ver lo que persistía. un día sentado frente al televisor me sentía observado, ya no importaba si alguien lo veía era muy vivido, notaba que algo que era muy alto, podría decirse que de dos metros de altura y se asomaba y se escondía mostrándose por partes, así fue que por varios días este ser de apariencia totalmente oscura y de dos metros acechaba, los días se volvían eternos y atemorizantes y este ser cada vez se acercaba mas hacia mi, cada día me intimidaba mas y mas y cada día el miedo se apoderaba un poco mas de mi, hasta que un día el terror se hiso presentes de una forma increíble y muy manifiesta, encontrándome acostado a la hora de dormir, mi cabeza daba vueltas y no lograba conciliar el sueño, sentía que algo rondaba en la habitación y de repente el estruendo de un golpe se escucho que me sobre exalto temeroso decidí prender la luz y para mi desvelo la puerta de l mueble se había caído y azotado en el piso de la habitación no solo me exalto a mi sino también a mi mujer. procedimos a acostarnos y de repente un peso se sintió en la cama algo que presionaba la sabana a tal punto que se izo tan real que hasta mi mujer lo sintió, de repente todo el peso estaba sobre mi se sentía como si alguien se hubiera subido encima y hasta mi mujer lo sentía, no era una alucinación esto en verdad estaba pasando, yo ya no era un niño alucinando amigos imaginarios o fantasmas, estaba siendo atacado por algo que desconocía, sentía como unas manos se situaban en mi cuello como tratando de asfixiar el poco aire que entraba en mi, sentía que este ser reclamaba mi alma o simplemente la quería tomar por la fuerza. vi sus ojos rojos de sangre envueltos en una llamarada de fuego su sonrisa sombría de dientes puntiagudos que se habrían y se cerraban como pretendiendo comer algo. asta que mi mujer encendió la luz, el peso desapareció de la cama ya no venia mas esa entidad no estaba pero algo en el aire persistía, me fui a fumar un cigarrillo un escalofrió recorría mi columna se sentía como si alguien rascara despacio tu espalda, notaba una sombra que rondaba la luz se notaba mas tenue y volvió la calma. volví a mi habitación al igual que mi mujer y todo comenzó otra vez, en el momento que comenzó rezaba para que dios o alguien me ayudara a sacar este ser de mi hogar para que no atormentara a mi ni exaltara a mi mujer pero nadie llego ni siquiera vi un destello, estábamos con mi mujer completamente solos con este ser que al momento de volver a subirse a mi cuerpo y ahorcarme solo busque centrar mi pensamiento en la sensación de sentir amor y mirándolo a los ojos le dije: porque haces esto? y le dije yo te amo! y este ser se sobre cambio su rostro al asombro y terror y simplemente se alejo, le repetí y le dije te amo nuevamente y simplemente desapareció. nunca volvimos a saber de el pero la ultima vez que apareció le dije te ordeno que en el nombre de dios retornes al origen del que provienes porque nada puedes hacerme porque te respeto y te amo. tal vez la esencia misma de las palabras cambiaron al ser o talvez la misma esencia que existía en mi había cambiado lo cierto es que el mal se había desvanecido por el simple hecho de amar aquello que no comprendemos ni entendemos. tan real como nadie nunca podría imaginar.




Comentarios 0
Todavía no hay comentarios.