Cruda Realidad.
Reseñas generales
Pasaba mis días viviendo en un castillo imaginario.
Imaginaba de que allí era un lugar distinto. Un lugar seguro donde los atalayas
cuidaban de la integridad de los que allí habitaban. Un lugar donde los reyes hacían lo
posible por velar y cuidar los derechos de los Príncipes.
Este, era el único ejercicio mental efectivo que servía para canalizar todas mis
tensiones internas. Para canalizar el desprecio, el odio, la angustia de saber que por
ser preso, me tocaba vivir en carne propia. Las perversidades de un sistema corrupto
conformado por políticos, jueces y representantes de organizaciones subvencionadas
por un Estado de genocidas, patriarcales y represores.
Vivo imaginándome fuera de la cárcel para no sentirme un estúpido, un estúpido que
creyó en promesas Políticas procedentes un imaginario social que me hizo creer en
una realidad que no existe. Si, no existe. Por qué la justicia no es equitativa y la
resocialización es un cuento, un injerto de una ley que no se cumple.
Estando en este lugar, me toca vivir en carne propia los bicicleteo judiciales y el
cuento de hadas de políticos y organizaciones que viven del chantajeo. Así fui
descubriendo que los bosquejos e informes editados por el poder judicial, eran la
justificación de un trabajo jamás realizado.
¿Que pasaría si rompo mi silencio. Ese silencio impuesto, ese silencio forzado e
involuntario, por traslados arbitrarios que acompañados de palizas e intentan callar mi
voz. Y pasará a contarte que los relevamientos e intervenciones judiciales son
mentiras?
Dirías que soy un dolido.
¿Que pasaría, que si te diría que las noticias que consumimos a diario son producto
de un imaginario subjetivo direccionado por la oligarquía y el capitalismo?
Dirías que soy un crítico de prensa.
¿Que pasaría si te diría que el juez al que vos le depositas tu confianza y aplaudís por
condenar a un chorro, a un secuestrador, a un estafador, tales cosas es?
Seguro me dirías que soy un preso resentido que solo busca descomprimir la ira o la
bronca generada por el encierro. Pero lamento decirte, que el juez al que vos idólatras,
no es tan honesto como se muestra en los medios televisivos. Medios de
comunicación que muestran una cárcel irreal.
La cárcel de los medios, de las minis series, de los programas dirigidos por los que
buscan instaurar miedo junto a los políticos, los mismos que dicen que la cárcel es
una escuela de peligrosos delincuentes es una fantochada. Pero la cárcel, la maldita
cárcel, la puta cárcel en la que vivo día a día no hay programas de rehabilitación, ni
existe la resocialización.
La cárcel deshumaniza porque es la industria más grande de lo marginal, depósito
de invisibilizados y gente vulnerables.
Siempre, los políticos, los jueces y aún los propios organismos de derechos humanos,
nos quieren hacer creer que la cárcel tiene que ser el remedio para curar la
enfermedad de la sociedad: la delincuencia.
¿Que pasaría si te diría que todo lo que se publica en las revistas de organizaciones
garantistas se encuentra la mente antagónica de un juez, que después se pone a
dictar sentencia?
Me dirías que odio a los jueces.
¡El Estado mediante la recaudación de impuestos, es el encargado de garantizar a la
nación: la seguridad, la justicia y los derechos humanos.
Pero, si el Estado que es el juez no cumple su función y pone en práctica la ley a su
antojo ¿Que justicia puede haber?
Cómo así también, si los organismos de derechos humanos son subvencionados por
el Estado y presididos por jueces. ¿Que seguridad podemos tener que nuestros
derechos van a ser respetado?
El juez, el servicio penitenciario y la Policía son parte de la gran familia estatal y si el
Estado no crea delincuentes no habría trabajo para ellos.
Las cosas yo las llamo por su nombre, y acá no hay acusaciones falsas, ni causas
armadas, ni noticias mentirosas, ni valoraciones subjetivas. Las cosas como son:
Un juez, es un SECUESTRADOR: al restringir la libertad de una persona por el solo
hecho de tener poder de hacerlo. Creando causas infundadas.
Un juez es un FEMICIDA E INFANTICIDA: en cuanto encierra a una mujer con su hijo,
exponiéndolos al peligro institucional de una prisión .
Un juez se convierte en el peor ABUSADOR DE MENORES, al imputar a los menores
con penas crueles y poniéndolos en manos del sistema carcelario que viola todo tipo
de derecho y degenera el desarrollo mental de los jóvenes.
La cárcel, no debe ser la cárcel de las revistas judiciales, donde los jueces vuelcan sus
sueños de cárceles del futuro, donde el preso se somete al encierro, conformándose
con mejores condiciones intra muros con trabajo y planes de restauración.
La cárcel es una mierda, y debe desaparecer.
No creas cuando te dicen que las cárceles son sanas y limpias, porque sus paredes
están manchadas por la sangre de muchos inocentes sometidos a procesos ilegales y
tratos inhumanos por causa de la Burocracia política, la hostilidad Judicial y el
abandono de las organizaciones subvencionadas por el Estado y presididas por jueces
sobornados.
La cárcel no es un polideportivo, ni una sociedad de fomento como lo exponen los
anuarios de las ogns.
Los verdaderos VIOLADORES, andan sueltos pregonando por los pueblos; cárcel
ciudad, exponiendo las ideas de jueces que no tienen definido que justicia impartir.
Los verdaderos CHORROS, andan por las calles de saco y corbata disertando por el
pueblo con promesas y mentiras incumplidas.
Los verdaderos ASESINOS, se refugian detrás de un título y se llaman: JUECES.
SI QUEREMOS UN PAIS SIN DELINCUENCIA,
CONFRONTEMOS A LOS POLITICOS Y A LOS JUECES
Y DESTRUYAMOS LAS CARCELES.
La Mente Libre No Se Mancha
Por Emmanuel Duks




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