UN ESPECTRO

Reseñas generales

Hace un tiempo me encontraba en la universidad así que vivía en casas de estudiantes; a eso de mi 5 semestre cambie de casa, una que recién habían remodelado.

Así pues, la parte que antes era tierra y casi sótano ahora era mi nueva habitación, mi nuevo hogar, una habitación siempre fría sin importar el clima de afuera, siempre pensé que era porque antes ese espacio era un barranco de tierra y de alguna manera ese frio se habría quedado allí.

El tiempo pasaba y cada vez mas mi situación mental empeoraba, sentía algo oscuro en esa habitación,  en ese tiempo estaba yendo al psicólogo y al psiquiatra por el famoso tema de la depresión y ansiedad; me medicaron así que, cuando pensaba en estas sensaciones extrañas en esa habitación las atribuía a mi situación mental, no podía dormir tenia insomnio, no me sentía segura solo dormía cuando realmente mi cuerpo no podía mas, por lo que empecé a tomar medidas como dormir con la luz prendida ya que en esta habitación, hasta en el día era igual de oscura de noche. 

Una vez no se porque pero en medio de una conversación  casual con uno de los inquilinos de la casa llegamos al tema de espíritus y fantasmas; el decía que sentía una presencia oscura en la casa, eso me asusto demasiado porque todo el tiempo creí que yo estaba paranoica…pero, entonces si alguien mas lo estaba sintiendo es porque algo realmente estaba allí o al menos eso fue lo que pensé.

Le di y le di vueltas al asunto y decidí que por mi bien era mejor pensar que yo estaba paranoica, así que preste unas luces de discoteca y dormí con ellas cada noche, y aumente las dosis de mi medicina para la ansiedad, esa medicina me ponía muy pasiva y cuando la duplique me hacían estar en cama todo el tiempo.

Llego un fin de semana donde me sentí muy muy depresiva…quise doparme así que me tome unas 8 pastas para la ansiedad, estuve durmiendo todo el fin de semana, y el lunes intente pararme de la cama pero mi cuerpo estaba tan débil que, dar un solo paso me implicaba demasiado esfuerzo, a eso del martes me sentía débil pero podía caminar, a raíz de eso decidí nunca mas tomar esa medicina, devolver las luces de discoteca y trabajar en esa paranoia, obligarme a mi misma a pensar que todo estaba en mi cabeza y allí no pasaba nada. 

Sin embargo los estragos de semanas y meses de estar con un desorden del sueño aún estaban presentes, entonces trasnochaba y dormía en las mañanas, o iba clases y regresaba a dormir; una de esas ocasiones regrese de clases a las 9 de la mañana y me acosté a dormir porque tenia clase a las 2 de la tarde y sabia que no podía ir sin dormir bien porque no rendiría igual, entonces me acosté y de la nada me desperté porque sentía que alguien me estaba mirando, no se si les ha pasado pero a veces uno se despierta por ese simple motivo y abre los ojos y resulta que si. 

Este caso no iba a ser la excepción me desperté y automáticamente sin planearlo y razonar dirigí la mirada donde se supone que me estaban mirando… inmediatamente me paralice no podía creer lo que estaba viendo… una cosa no humana un espectro negro que no tenia ojos pero me estaba mirando y yo lo estaba mirando a el,  en ese momento me vino a la mente mi trabajo sobre recordar siempre que podía ser paranoia así que parpadee rápido varias veces para aclarar la vista y asegurarme de que lo que estaba viendo era real y no una simple sombra confusa… pero no era así porque seguía allí y el miedo solo aumento al punto de acelerar mi corazón al cien; esa cosa no se movía y no parecía que quería atacarme, solo estaba allí observándome.

Volví a parpadear rápido varias veces y cuando pare y volví a mirar, ya no estaba allí  había desaparecido, automáticamente me levanté y prendí la luz.

A partir de ese momento siempre dormía con la luz prendida otra vez, hasta que  adopte un gato callejero ese gato me daba mucha paz y seguridad y volví a dormir con la luz apagada, pero el gato estaba muy enfermo de SIDA  y leucemia, tanto que tenia síntomas que yo no podía lidiar, tuve que mandarlo a dormir con el mayor dolor en el alma;  incluso hoy después de años me sigue doliendo siquiera escribir sobre el, todo esto paso justo cuando llego la pandemia: el covid 19. 

Dado lo anterior me devolví a mi ciudad, en casa de mi mama dormía tan bien que el tema del insomnio parecía solo un mal recuerdo, a los dos meses de pandemia entregue la habitación y hablé con la encargada, nos hicimos amigas, ella no era la dueña de la casa solo la sub alquilaba, me contó que iba a entregar la casa ya que por la pandemia ningún estudiante podía alquilar, también me contó que nunca le gusto esa casa, porque se enteró de que el dueño la alquiló por mucho tiempo a una pareja que hacia rituales satánicos allí, el dueño de la casa lo sabia pero nunca le pareció un problema ya que era muy liberal casi hippie si se podría decir, el único problema por lo cual les pidió la casa fue porque hacían fiestas y se drogaban y de eso se enteraban los vecinos por lo cual  tuvo que echarlos.

Después de escuchar eso me sentía intranquila.

Había trabajado arduamente en creer que era mi paranoia o mi inestabilidad mental que me hicieron vivir esas cosas, esas sensaciones oscuras, esos ruidos en la noche, esa cosa sin forma ese espectro que creí haber imaginado, todo había sido real.

Estoy segura que no era un fantasma o un alma en pena, no parecía eso. 

Comentarios 1

R
R.D.M.8 de octubre de 2025
¡Qué terrible!, es más manejable cuando crees que es tu paranoia y no una realidad porque a pesar de ser duro que sea tu propia mente haciéndote eso sabes que no es real, pero cuando es real no sabes cómo huir y te sientes vulnerable. Fue interesante tu relato es lamentable lo del gato. Nos leemos.

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