Cuando era niño

Reseñas generales

Cuando era niño mi mundo era divertido, todo lo que veía en la tv lo quería incluyendo las películas, pero antes tenía los juguetes luego descubría de que película había salido.

 

Habló de Hit-Man y los Master del universo, se volvió mi película favorita llena de acción y personas físicamente corpulentas, con un enano flotante que era Orco mi hermano siempre me preguntaba que cosa era esa que flotaba y siempre le respondía “es Orco es Orco”.

 

Salía de paseo llevando a Hit-Man de paseo también y a veces mi hermano pequeño quería quitarme mi juguete preferido, pero yo no me dejaba y él quedaba llorando, para molestia de mi mamá que me obligaba a prestar mis cosas que eran sagradas para mí, así como yo no podía tocar su cartera y otras cosas que eran sagradas —yo tocaba su cartera porque quería sacar dinero para comprar caramelos— así de sagrado eran mis cosas y no podían ser prestadas, pero daba igual él ganaba.

 

La película de Hit-Man y los Master del universo lo veía a cada rato el VHS era lo mejor que habían inventado, eso yo le decía a mi hermanito cuando se callaba y sentado estaba al lado mío con mi juguete de Hit-Man en la mano y a veces se lo metía en la boca y cuando lo soltaba tenía que ir a lavarlo.

 

Tenía un perrito lanudo blanco mi mamá siempre decía que no era de pedigree que era mezclado con otro, a mí no me importaba solo sabía que lo quería, lo abrazaba y me sentaba a ver la película. Tenía mi juguete a mi lado de Hit-Man, hasta que un día lo encontré sin cabeza y se lo dije a mi mamá y me puse a llorar, buscaron a mi hermano que plácidamente dormía en su cama mientras yo lloraba y sufría por la falta de la cabeza de Hit-Man, estaba incompleto era feo.

 

Cuando se despertó mi mamá le pregunto y el lo negó, yo no le creí, era lo más valioso que yo tenía y me puse a llorar de nuevo, me compraron un Hit-Man nuevo y está vez no se lo preste más y lloraba sin parar hasta que empezaba la serie, ya no era la película de Hit-Man y ahí el silencio volvía hasta que se terminaba.

 

Mi mamá está vez no me obligo a prestar mis cosas porque sabía que me iba a poner mal y a llorar por lo mío, mi hermano el manipulador lloraba y lloraba, pero no logró nada. A veces venían los primos y querian el puesto exclusivo mío cerca del televisor, casi adentro del televisor y ahora no era el llanto de mi hermanito el manipulador si no que era una guerra de primos por el mejor sitio.

 

Lo único que se oía desde la cocina era a mi mamá y mi tia queriendo controlar desde lejos, estaban cocinando y no se acercaban a la sala a ver porque peleabamos, hasta que recupere mi puesto y nadie me saco del frente de la tv, eso era peligroso dicen que recorta la vista, pero yo era sordo no escuchaba a nadie tenía que ver a Hit-Man de cerca bien cerca.

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