"OVNITANIC"
Reseñas generalesDamas y caballeros es hora de que sepan la verdad de la milanesa. El Titanic jamás se hundió en la noche del 14 al 15 de abril de 1912. Steven Spielberg, Jack y Rose están vivitos y coleando arriba de un ovni.
La Nasa (Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio) los hundió con sus mentiras para que la humanidad cinéfila lloré por la eternidad la pérdida física de un Leonardo DiCaprio que salió a flote gracias a la ayuda de los extraterrestres.
Cuando el transatlántico estaba a punto de chocar contra un iceberg, no estaba iluminado por la Luna. La luz que había en el cielo esa noche provenía de una nave nodriza que permanecía estática en el cielo mientras vigilaba el naufragio.
Gracias a seres provenientes del espacio exterior se salvaron hasta los extras. Ahora suenan los violines en alguna parte de Júpiter.
Si supieran que los restos del supuesto Titanic insumergible son, en realidad, una maqueta de mala calidad, no estarían leyendo este artículo hasta el final.
Jack y Rose se casaron en una iglesia galáctica y, en la actualidad, tienen cinco hijos. No obstante, la pareja más querida del mundo tuvo que ir a terapia de pareja después de que Rose no moviera un pelo por salvar a su amado cuando este se hundía en las aguas profundas del océano.
El matrimonio recuerda con nostalgia la toma que hicieron en la punta del barco. Fue inolvidable. Les causó una gripe fatal.
Ningún actor de la película envejeció. El capitán del barco se encuentra haciendo publicidades en una estrella fugaz.
Al final, todo fue una puesta en escena. Los alienígenas construyeron otro barco similar y ahora lo usan como un crucero turístico. Les fascina ver como la embarcarción navega sobre las constelaciones.
Tantas lágrimas derramadas en vano. El mundo del entretenimiento se llenó de dólares haciendo documentales sobre este tema sin saber que el iceberg era de Telgopor.
Los marcianos lo habían puesto a propósito sobre el mar para poder estudiar la supervivencia de los seres humanos en situaciones extremas.
No nos olvidemos del collar emblemático. Quiero que sepan que no valía un mango. Unas asistentes de vestuario lo habían comprado en el once.
No puedo finalizar este escrito sin decirles que cuando Jack fue abducido por la nave especial los alienígenas le dieron una frazada y un café para que pudiera controlar la hipotermia que había padecido. Los marcianos pensaron en llamar a su obra social pero como lo estabilizaron rápido no lo hicieron.
Fue todo tan creíble como trucho. La gente mantuvo en vilo una historia con un final inesperado.
Ahora esta película quedó suspendida sobre el espacio de sus ojos y de los míos.
¿Pueden salir del asombro?
A nadie se le hubiera pasado por la cabeza esta teoría extraterrestre.
Para saber ganar hay que crear una brújula con la palabra para que llegue este contenido a buen puerto.
Colorín colorado he ganado lectores y un premio que me espera después del punto final.
The end.




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