Crítica: Freakier Friday, un obsequio para los millennials
Reseñas generalesLa mejor manera de describir Freakier Friday (2025) es refiriéndonos a ella como una comedia generacional, no solo por la trama en sí, también por el hecho de que esta película está dirigida principalmente a los millennials que crecimos viendo películas de Disney y comedias de intercambios de cuerpo. No tengo dudas, pero sí muchas pruebas.
Las personas nacidas a finales de los ochenta y a comienzos de los noventa estamos familiarizadas con las películas sobre intercambios de cuerpos, ya que a principios de siglo, las parrillas televisivas no dejaban morir estas comedias que fueron muy populares tanto a mediados de los setenta y ochenta, como aquellos que llegaron también a comienzos de los dos mil. Big con Tom Hanks, Hot Chicks con Rachel McAdams, 13 Going 30 con Jennifer Garner y, obviamente, Freaky Friday, película que a su vez era el remake de otra cinta inspirada en la novela homónima de Mary Rodgers, publicada en 1972 que, irónicamente, abrió paso a este subgénero.
Ahora, cuando la moda son las secuelas, Disney vió la oportunidad perfecta para traer de vuelta a Lindsay Lohan y Jamie Lee Curtis, veintidós años después, y regalarnos Freakier Friday, que funciona no solo como una continuación de la película original, también es un homenaje al subgénero y, más importante aún, un obsequio para los millennials. Porque si te preguntas si Otro Viernes de Locos captura la misma magia de la primera película, la respuesta es sí. De hecho, está secuela es como una versión repotenciada de la primera.
¿De qué trata Freakier Friday?
Han pasado más de 20 años desde los acontecimientos de Freaky Friday, donde una Anna adolescente (Lindsay Lohan) y su madre Tess (Jamie Lee Curtis) cambiaron de cuerpo la mañana de un viernes, sólo para descubrir mucho sobre sí mismas y su vínculo familiar. Ahora, Anna es la madre soltera de la adolescente Harper (Julia Butters), y se enfrenta a una enorme tarea: casarse con el amor de su vida, Eric (Manny Jacinto).
¿Por qué casarse es tan complicado para Anna? Pues Eric es, nada más y nada menos que, el padre de Lily (Sophia Hammons) la compañera de clases y rival número uno de Harper, sí, la hija de Anna.
Así que, estando las cosas tan complicadas entre estas tres personas y con Tess, siendo incapaz de interceder, ocurre el tan esperado cambio de cuerpo. Tess está atrapada en el cuerpo de Lily, Harper ve el mundo a través de los ojos de su madre, Anna consigue revivir su adolescencia a través del cuerpo de Harper y la pobre Lily experimenta lo que es ser una mujer de cierta edad en el cuerpo de Tess.
Freaky Friday es, en efecto, aún más loca (en el mejor de los sentidos)
Cómo cabe esperar, Harper y Lily son las principales interesadas en que la boda de sus padres no se lleve a cabo. Y aunque el hecho de cambiar de cuerpos les ayuda a ver la vida desde otra perspectiva, tal como ocurrió con Anna y Tess, veinte años atrás, antes de que ese momento suceda, empezarán a hacer todo lo que esté en sus manos para impedir la unión de sus padres. Y así comienzan una serie de sucesos que nos llevan a Jake (Chad Michael Murray), el ex de Anna quien se convierte en una parte crucial del plan de las adolescentes atrapadas en los cuerpos de Anna y Tess.

La comedia abunda en esta nueva historia, afortunadamente, y Freakier Friday encuentra formas inteligentes de hacer referencia a la primera película que se sienten más como homenajes que como una burda copia. Y lo mejor es que, al final, el mensaje sobre la familia y el amor está siempre presente.
La película es una grata sorpresa por su habilidad para entrelazar temas generacionales. Al forzar a Tess a vivir la vida de Lily y a Anna la de Harper, Otro Viernes de Locos trasciende el simple conflicto entre una madre y una hija. Se convierte en un relato sobre la empatía en las familias reconstituidas, mostrando cómo los personajes aprenden a entender las luchas e inseguridades ocultas de los demás, superando las barreras de la edad. Si bien el plan para sabotear la boda es el motor de la trama, la película cobra vida en los momentos de profunda comprensión entre los personajes.
La banda sonora es una sorpresa agradable, con un par de canciones de Chappell Roan y una actuación de Pink Slip que evoca nostalgia y le permite a Anna volver a conectar con su yo más joven. De hecho, este tema de enfrentar el pasado, el presente y el futuro de uno mismo resuena a lo largo de toda la película, recordándonos que las comedias de intercambio de cuerpos, como esta, son en realidad historias sobre la autoaceptación y la empatía.
Bienvenida de vuelta, Lindsay Lohan
No sé si soy la única pero no mentiré: incluso cuando disfruto mucho de la película original y la he visto muchísimas veces, mi principal razón para ver esta secuela es su protagonista. Lindsay Lohan es icono de una generación. Los millennials crecimos viéndola protagonizar películas tan icónicas como ella. Así que después de tanto tiempo fuera de pantalla e intentando regresar sin éxito alguno, es maravilloso verla de vuelta. Y junto a Jamie Lee Curtis, protagonizando la secuela de una de las películas más populares de su filmografía.
De hecho, ver a Lindsay y Jamie justas en pantalla y después de tanto tiempo, se siente como ver a dos viejas conocidas que no están haciendo otra cosa más que pasársela en grande mientras dan vida a Anna y Tess.
Junto a ellas, el resto del elenco también está a la altura. Sorprendentemente, Julia Butters y Sophia Hammons son totalmente convincentes tanto en sus propios papeles de Harper y Lily, como cuando interpretan a Anna y Tess. Su actuación es tan buena que es fácil creer que el intercambio de cuerpos fue real. En particular, Julia Butters brilla con luz propia. Si bien su papel en Once Upon a Time... in Hollywood la presentó como un talento a tener en cuenta, en esta película demuestra aún más su potencial, sugiriendo un futuro muy prometedor para su carrera.
Manny Jacinto brilla como Eric, el digno sucesor del inolvidable Jake de Chad Michael Murray. Jacinto crea un "príncipe azul" perfecto para una Anna más madura, aportando tanto humor como profundidad emocional a su papel. Hay un momento que evoca a Ken y que te hará querer volver a verlo.
Y hablando de Jake, Chad Michael Murray se lo pasa en grande regresando a su icónico personaje. Su participación, aunque corta, es indispensable para la película y deja una huella significativa en la historia.

En esencia, Freakier Friday es todo lo que uno espera de la revitalización de una historia clásica. La película rinde homenaje a la original, introduce elementos frescos y ofrece a sus protagonistas la oportunidad de lucirse. Si bien no es impecable, cuando encuentra su ritmo, se convierte en una experiencia emocionante y conmovedora que te deja con una sonrisa.
Además, es una alegría ver a Lindsay Lohan de nuevo en la pantalla grande y a Jamie Lee Curtis brillando con la misma intensidad que en sus mejores momentos, incluso después de ganar un Óscar. La película se beneficia enormemente de la química entre sus protagonistas.
En un mercado saturado de grandes franquicias y secuelas, Freakier Friday nos recuerda que el público también busca historias divertidas y sinceras que conecten con las emociones. Su éxito demuestra que hay un espacio importante para este tipo de cine, que valora la conexión humana y el caos controlado por encima de los efectos especiales grandilocuentes.












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