Segundo contacto

Reseñas generales

Nunca supe por qué me eligieron. Nunca sentí que fuera especial. Era solo alguien curioso, alguien que escuchaba… incluso lo que nadie más oía. Hasta que una noche, algo cambió.

Fue como un susurro dentro de un sueño. No era una voz. Eran imágenes. Formas vivas, flotando en el aire como tinta en el agua. No podía explicarlo con palabras humanas… pero lo entendía. No como quien traduce… sino como quien recuerda algo olvidado.

Al despertar, tenía esos símbolos grabados en mi mente. Como si los hubiera visto antes. Como si fueran míos.

Esa misma mañana, vinieron por mí.

Una nave había regresado. No era la primera. El mundo ya había visto algo similar hace décadas, en silencio, sin respuestas. Pero ahora… era distinto. Esta vez, la nave nos estaba buscando a nosotros. O tal vez… solo a mí.

Frente a esa estructura suspendida en el cielo del desierto, sentí que el tiempo dejó de correr. No hacía ruido. No se movía. No hacía nada… pero estaba viva. Emitía los mismos símbolos que había soñado. Y yo… los entendía.

Pero cada símbolo era más que un mensaje: era una posibilidad.

Cuando me acerqué por primera vez, no sentí miedo. Sentí un eco… una versión de mí mismo, que me miraba desde otro punto del tiempo. No era un visitante extraterrestre el que me hablaba. Era una versión antigua de mí mismo que ya había vivido esto… o que aún no lo había hecho.

La nave me abrió una puerta. No física. Una puerta mental. Entré.

No sé cómo describir lo que vi. No eran imágenes, ni recuerdos, ni futuro. Era todo al mismo tiempo. Mi infancia. El fin de la Tierra. Una guerra que aún no comenzó. Gente naciendo y muriendo. Planetas verdes. Universos que se doblaban sobre sí mismos. Todo conectado por una sola línea: la decisión.Y esa decisión era mía.

Ellos no ven el tiempo como nosotros. Para ellos, todo ya ocurrió y aún está ocurriendo. Solo nosotros, los humanos, tenemos el don de elegir, de cambiar el flujo. Por eso me buscaron. No para salvarme. No para salvar al mundo. Sino para que decidiera qué mundo merecía continuar.

Volví. Dije la verdad. Nadie me creyó al principio. Pero lo mostré. Los símbolos. Las visiones. Lo que nos espera. Algunos querían destruirlo todo. Otros, adorarlo. Pero yo solo quería que escucharan.

Y entonces, la nave se fue. En silencio. Como si nunca hubiera estado ahí. Pero dejó algo. Un símbolo en el cielo. Flotando entre las nubes como si fuera parte del aire.

Un espiral. El signo de la conexión infinita. Del futuro que se abre en cada decisión.

 Y ahora, te hablo como quien vivió esto:

No soy el héroe de esta historia. Solo fui el canal. La humanidad no fue contactada por lo que sabemos… sino por lo que aún podemos aprender. Ellos no vinieron a salvarnos. Nos dieron la opción de salvarnos solos.y así termina esta historia espero les agrade y les deseo un feliz fin de semana a todos y que Dios los bendiga siempre…

Comentarios 1

A
Alma Raquel Alonso Lucena4 de agosto de 2025
Tu historia me hizo pensar en la película de Contact, con esta idea de la puerta mental. Siempre he creído que si viviéramos una historia real con aliens, la experiencia sería así, ultrasensorial. Saludos. Nos leemos.

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