Una comedia sobre NADA
Reseñas generalesEl siguiente texto es muestra de cómo la comedia puede ofrecernos momentos de reflexión sin dejar de hacernos reír.
La exitosa serie noventera de comedia Seinfeld incluye a Jerry Seinfeld (Jerry Seinfeld) y sus amigos: Cosmo Kramer (Michael Richards), George Constanza (Jason Alexander) y Elaine Benes (Julia Louis-Dreyfus).
En general, la serie trata sobre… nada. Pero, ¿cómo puede un programa tratar sobre nada? El propio Jerry lo dice: incluso la nada es algo.
La serie rescata momentos que serían insignificantes para nosotros.
¿Qué hicieron ustedes el día de hoy? Se despertaron, tomaron una taza de café, hablaron con algún vecino y, no sé, algo les ocurrió camino al trabajo.
De eso justamente habla Seinfeld; de todo y nada en particular, de los absurdos dilemas que se tienen a la hora de elegir entre una camisa blanca o una azul, de las pláticas superficiales entre una hora y otra, del drama frívolo de cuatro neoyorquinos: cualquier banalidad que se les pueda ocurrir.
Durante la cuarta temporada, en el capítulo 3 “La idea”, Jerry recibe una invitación por parte de NBC para desarrollar una serie. Sin embargo, es George quien le da la idea sobre el programa para presentarla ante los ejecutivos: nada… ¿cómo nada? sí, NADA.
¿Estúpido? sí, ¿imposible? no.
George decide acompañar a Jerry para lograr la mejor exposición sobre la idea y como siempre, es un placer escuchar tanta estupidez… que funciona y hace eco en nuestro interior.
Antes de entrar a la sala de juntas, George entra en pánico, no sabe cómo es que su idea convenció a Jerry y ahora tiene que explicarla ante un grupo de desconocidos que lo estarán juzgando. Jerry le dice que se calme que sólo son ejecutivos de televisión, pero George grita algo que muchos callan: ¡Son hombres con empleo!, ¡usan trajes y corbatas!, ¡están casados y tienen secretarias!
Esas palabras son la frustración y la vergüenza de un hombre que se hace pequeño al compararse con sus propias expectativas, las del ideal del hombre moderno, pero esa reflexión no crece, es George quien lo dice: el calvo de lentes que vive con sus padres, el desempleado, el que miente patológica y graciosamente con tal de obtener lo que quiere. No hay conflicto, es lo que se espera que diga un neurótico como él
Hasta aquí, el capítulo es todo risa, una tarde dominguera, pero cuando George, junto con Jerry, presenta la idea ante NBC y el ejecutivo en jefe cuestiona por qué la gente vería una serie sobre Nada, George dice: porque está en televisión.
En un tris, todo se torna serio.
“Porque está en televisión”… PUM
Deja frío al espectador, lo trata como lo que es, un idiotizado frente al monitor que consume sin cesar lo que le arrojen, sin importar que esté podrido y huela mal. Seinfeld se burla de nosotros con el mismo cinismo con el que trata a George.
¿Qué estamos viendo? ¿qué estamos haciendo? ¿en manos de quién dejamos nuestra mente?
Realmente estamos viendo algo frente a la pantalla o sólo estamos perdiendo el tiempo mirando un programa que no dice nada mientras ocurre algo en nuestra vida.
“Porque está en televisión” Esa respuesta resuena aún como campana.
Pensemos, ¿qué son los reality shows? programas donde pasa de todo pero nada ocurre en verdad. No son otra cosa que el morbo de mirar la intimidad ajena, esa que nos negamos a ver en nosotros mismos.
Y, cuántos programas no hay cuyo contenido es cuestionable pero tienen éxito sólo por estar en un horario estelar; porque están en televisión.
“Porque está en televisión” Una simple frase; crítica y aguda con su propio contenido, donde nunca sucede nada pero seguimos mirando porque nos hace reír y muy pocas veces pensar.
Seinfeld ofrece un reflejo de nuestra propia vida con un filtro absurdo, y, qué mejor que un comediante para ver el lado divertido de la nada y la estupidez en nuestras vidas.







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