AMOR NO RECÍPROCO

Reseñas generales

Dar todo y no recibir nada, hacer todo y que no hagan nada, sentir tanto y que no sientan lo mismo, cambiar tanto hasta perderse en el camino. Uno puede pensar que encontrar a alguien con el que empiezas a salir, a compartir cosas, a crear recuerdos nuevos, anécdotas divertidas y malas, crees haber encontrado eso por lo que tanto soñaste o imaginaste sin pensar que es solo un bucle temporal antes de darte cuenta que es solo eso, un bucle temporal, uno del cual poco a poco vas saliendo dándote cuenta que las historias de cuentos de hadas son eso, cuentos de fantasía, de sueños e idealización.

Dar tanto y recibir tan poco, pensar que te centraste tanto en esa persona hasta el punto de convertirlo en tu universo entero, sentir que demuestras todo y más en los breves encuentros nuestros, pensar que eres correspondida y a la vez no, quedarse callada e ignorar las dudas presentes para no perder lo que sea que tengamos, tratar de aferrarme tanto a tu presencia y a la vez perderme en tu indiferencia, prometer soltar y dejar para al final recaer en lo mismo al escuchar algo lindo tuyo, algo tierno, esos abrazos que me funden el cerebro, esas caricias que confunden y que logran replantear la idea de soltar estos sentimientos e inseguridades, retroceder y caer en lo mismo, pensar que nos encontramos en la misma página y ambos estamos detrás de lo mismo,  que ambos sentimos lo mismo, que no es solo algo pasajero ni solo un instante, que los sentimientos son mutuos, y que me quieres y deseas de la misma manera que yo. Quizá al final soy solo yo confundiendo todo, viendo al fin las señales, señales que estaban frente a mis ojos, señales que ignoraba a pesar de estar ahí, ahí una y otra, y otra vez, flotando frente a mi como luces fluorescentes y yo tan ciega y caprichosa no queriendo verlas. Como dice el dicho… mientras más alto vuelas más fuerte es la caída, y yo caí, caí estrepitosamente, sin previo aviso, sin paracaídas, sin un plan de respaldo,  sin una idea clara, simplemente caí, simplemente abrí los ojos, con todo claro y a la vez confuso, con todos nuestros momentos pasando en cámara rápida frente a mis ojos, dándome cuenta de lo que me negaba a ver, de lo que me negaba a aceptar. Decir que no me sentí frustrada, arrepentida, patética y estúpida seria mentirme, seria engañarme y no aceptar la realidad, pero como aceptarla si me sentí tan importante, tan querida, tan amada, creí conocer a alguien especial, alguien que me hizo sentir estas cosas nuevas, estos sentimientos confusos, estos sentimientos de ira, amor, cosas que no debería de sentir por ti. 

 

Tú; tan especial, tan importante, tan independiente, tan tú, sintiendo que tu vuelas tan alto y yo que aun no aprendí a volar, ¿Cómo es que siquiera imaginé que podríamos estar en el mismo nivel? ¿Cómo es que siquiera pensé que me verías con los mismos ojos con los que te veo yo?.

 

Lo gracioso es que nunca mencionaste algo diferente a lo que fuimos teniendo, simplemente fui yo idealizando, soñando  e imaginando que por fin conocí alguien con el que podría recibir algo recíproco, algo real, algo tácito, algo único. 

 

En estos tiempos modernos no se puede idealizar a alguien con solo conocerlo y compartir un par de cosas, es fácil decirlo, pero difícil ponerlo en practica, ¿Cómo le dices a tu corazón que no sienta? ¿Cómo le dices a tu corazón y mente que no se ilusione con alguien? ¿Cómo haces para evitar sentir? como uno puede hacer para evitarse un mal de amores, un corazón roto, una desilusión, como hacer para uno poner en practica sus propios consejos si uno ya esta arruinado y lo más importante… como se logra alejarse de esa persona. Uno puede decir y proclamar que uno no debe de aferrarse a una persona cuando esta no siente lo mismo que tu, pero como conseguir el valor para decir basta, esa es una respuesta que uno tarda en encontrar y entender, quizá sea autoestima, aferrarse a alguien que no es, quizá solo un sentimiento o una situación, tantas palabras con las cuales se puede describir y ninguna de ellas es la correcta para poder expresarlas y al final nadie es el jurado o crítico de la historia que uno crea con esa persona, solo es un espectador más, un espectador al cual no escuchan y observan, solo esta allí, para ver como se desarrolla la historia, como se complica y como termina.

 

Es divertido como evolucionan las cosas en nuestra historia de “amor”, es curioso como uno puede ya armarse de valor para aclarar las cosas, para explorar los sentimientos que pueden haber en común o para simplemente poder decirle basta y escribir un final a esta historia, es gracioso como creo estar segura de poder por fin ponerle un final o un alto a esto que construimos juntos para que todo este valor se derrumbe con un solo mensaje cariñoso tuyo, es patético como este valor acumulado se desmorona entre mis dedos, frente a mi, como todo regresa al inicio, como si algo no me permitiera seguir, como si alguien no me permitiera continuar, terminar este juego y ese alguien soy yo, tan claro como el agua tan claro como la confusión que me generas y que no puedo evitar buscar, como una polilla que busca con obsesión la luz, así es como me fuiste convirtiendo poco a poco, tan adicta a ti, tan dependiente de ti, tan deseosa de ti, tan aferrada a ti. 

Un juego peligroso, adictivo, cegador obsesivo, un juego en el que ambos fuimos los protagonistas, antagonistas y villanos, un juego en el que jugamos los dos, en el que ambos formamos estrategias y movimos nuestras piezas según nuestra propia conveniencia, estrategias que para bien o para mal marcaron un antes y un después en este juego. Darse cuenta de que ambos no supimos como llevar esta relación si es que se podría llamar así no nos da un sentimiento de confort, al contrario, es un sentimiento confuso al darnos cuenta de que quizá ambos íbamos en la misma dirección pero por nuestra falta de confianza, comunicación e inseguridades no supimos como sobrellevarlas y darle una dirección correcta y al mismo tiempo nos damos cuenta que al no saber demostrar todos estos puntos nos hace dar cuenta que quizá no nos teníamos la confianza suficiente para darle un rumbo a esto, es una manera de decirnos que no estuvimos destinados a estar juntos, que no estábamos en el camino del otro. Decirnos estas palabras es una forma de aliviar el dolor, de tratar de maquillar la situación con palabras bonitas y reflexiones pero siempre esta allí, en el fondo de nuestra mente, de nuestros pensamientos; una voz, aunque minúscula pero presente, siempre está ahí, silenciosa, camuflada y oculta, una voz que nos dice… y si hubiera…y si… pero…. Estas palabras aunque simples para otros para mi son como puñaladas, como heridas que no sanan, que no cicatrizan o que si lo hacen siempre se vuelven a abrir, heridas a las cuales les gusta la sensación de opresión, la sensación de sangrar por cualquier movimiento brusco y seguir así, dejando fluir la sangre, hasta formar su propio camino. 

 

A veces suelo recordar y revivir nuestros momentos juntos, en el que solo éramos los dos, en el que solo estábamos los dos, viviendo el momento, disfrutando lo que el tiempo nos ofrecía, pero yo siempre avariciosa, quería más, más de esto, ponerle un nombre, un rumbo o simplemente trazar un plan en el que estemos juntos, compartir curiosidades, secretos, deseos, planes, metas, simplemente estar allí, en los momentos felices, en sus días no tan buenos, en las caídas, en los éxitos, en las metas cumplidas y en las no, estar ahí,  simplemente ahí. Pero lo que uno quiere no siempre la otra parte lo desea, esperar por alguna señal, una palabra por decir, un simple gesto en que te demuestre que tu tambien estas convirtiéndote en una parte importante de su vida, ese alguien que marcará un inicio y un final en tu vida, quizá por esperar o no saber interpretar tu lengua, tus acciones, tus gestos o tus señales, quizá por no saber entenderlas fueron las causantes de perderme más a mi misma, de confundirme de sentimientos, de crearme historias en la cabeza, de idealizar algo que no tenia fututo ni intensiones de ser más que algo pasajero.

 

Como poco a poco uno se va desilusionando de esa persona, como poco a poco empieza a abrir los ojos, como poco a poco no te conformas con simples gestos ni caricias intencionadas, como poco a poco dejas de esperar con ansias un mensaje suyo, una palabra, una llamada, simplemente una señal de que eres lo suficientemente para su vida, para su día a día , como poco a poco dejas de estar al pendiente de su vida, de si esta en línea, de si esta en alguna red social, de si te extraña, de si te escribe bonito, de si te responde diferente cada día poniéndote a pensar que hiciste para ese cambio de actitud tan repentino, como poco a poco te empiezas a desilusionar, como poco a poco te das cuenta de que si ambos queremos lo mismo o no, no sabemos ni podemos cambiarlas de rumbo, no sabemos como sobrellevarlas o simplemente no sabemos decirlas, nos mantenemos callados esperando que el otro de ese paso que marcará todo o ese paso que podrá hacer concluir todo esta situación. Como las inseguridades, la inmadurez en los temas de relaciones sentimentales, la baja autoestima, el aferrase a algo que no es, el miedo al arriesgar a tener algo lindo, a construir algo solido o a simplemente a perder, perder pero haber tenido la certeza de que lo diste todo, y no te quedaste con el si hubiera, el pero o cualquier otra excusa que nos ponemos para tratar de ponerle una compresa fría a la situación como una forma de aliviar los sentimientos.

 

Como lograr amar en los tiempos actuales si no tenemos el valor suficiente para amarnos a nosotros mismos y a aceptar las pruebas del destino, los retos que se nos ponen en nuestros caminos, las dudas, los miedos, como sacarnos la venda de los ojos y aceptarnos a nosotros tal y como somos, como hacer para creer que merecemos cosas buenas, como hacer para darnos cuenta que somos lo más importante en nuestras vidas, como se logra ponernos en primer lugar y no mendigar algo que no nos hace ni bien ni mal, como hacer para amarnos tal cual para poder amar al resto, como hacer para decir basta frente a una situación en la cual no somos los ganadores, perdedores, ni nos favorecemos, como le hacemos para ponernos en primer lugar y no en segundo, como le hacemos para dejar de engañarnos y abrir los ojos frente a alguien que no nos demuestra amor ni algo parecido a eso, como logras luchar por eso, por tu autonomía, por tu libertad, y la pregunta más importantes, ¿Cómo logras alejarte por fin de esto? ¿Cómo se logra avanzar?, quizá aun no se conozca las respuestas para estas y más preguntas que van surgiendo, pero lo que si sé es que esta decisión es el comienzo a algo nuevo, de algo en el que tu serás la protagonista de esta historia, de una historia en la que tu eres lo más importante, una historia en el que vas aprendiendo a amarte, a quererte, a valorarte, a sentirte plena, segura, libre y en paz, una historia en el que tus sentimientos si son importantes, una historia en el que no tengas miedo a decir lo que piensas y sientes, una historia en el que tus opiniones y sentimientos serán mayores a tus inseguridades y miedos, una historia en el que no tendrás el miedo a expresar lo que sientes, tus temores, tus dudas, porque amar en los tiempos actuales es amarse a uno mismo, es aceptarse plenamente, es mejorar como persona, es aceptar tus errores, aceptarte tal y como eres, es aceptar que uno no es perfecto lucha por ser mejor persona cada día, una persona que no lastima, hiere ni engaña, una persona que es consiente de sus decisiones y acciones, porque amar en los tiempos actuales es el aprender a amarse como persona. 

 

 

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